El hilo salta a la dictadura y a un supuesto esquema Ponzi
pepitogruñon vuelve con la máquina de hacer dinero del banco y la explica en dos pasos: comprar al Banco Central a un interés menor del que luego se vende al cliente, y cobrar las cuotas hipotecarias de otros.
«Los pepitos que ya están financian a los pepitos que entran», escribe. Eso, dice, es un esquema Ponzi, y quiebra cuando dejan de entrar nuevos. Marcus Halberstam le pide cuentas y el hilo se parte entre los que compran el diagnóstico y los que piden una prueba. Mientras tanto, la conversación se ha ido de las manos por otro lado: a la dictadura.
Qué se ha sabido
Entra un enlace de laSexta sobre Blackstone, con
más de 20.000 viviendas en España (
el reportaje que atribuye al fondo parte de la subida del alquiler). nada2 lo coge y lo gira: con
20.000 viviendas en toda España no se controla el precio, y él calcula que hay
3 millones de viviendas en alquiler en el país.
Con sorna, dice que ya llegan los fondos a quitarle a uno el bocadillo, y compara el mercado con el de los supermercados: si un barrio cobrara el doble, la gente compraría en otro. BeninExpress, mientras, suelta su cifra:
cualquier parcela de más de 500 m² debería ser urbanizable, con autoconstrucción, fosa séptica, bidones de agua, placas solares y cero burocracia. Añade bloques de ocho plantas levantados por el Estado y alquilados a precios simbólicos. MasZumbidos pone un número redondo, sin fuente a la vista:
de 1.900 a 2.100 euros por metro cuadrado construido. Y selenio marca su matiz: seguridad jurídica para quien alquila, pero nada de revalorización, porque el inversor que espera ganancia encarece el inmueble. Tres páginas de propuestas y ninguna se discute a fondo.
Dónde está la bronca
La primera pelea es de principios, y la abre Pure Blood: da igual qué intervención salga mejor o peor, la cuestión es votar siempre a quien proponga intervenir menos.
Lo demás, viene a decir, son ganas de enredar. Le contestan que eso es no mojarse, y que los principios sin resultado no pagan un alquiler. Él insiste: la discusión es de principios, no de eficacia. Carajote le pregunta cuál es ese partido y no hay respuesta.
La segunda pelea es la que calienta el tramo: la dictadura. Hay mensajes que sostienen que bajo Franco no había alquileres imposibles ni especuladores y que la vivienda era para vivir. Uno llega a decir que él es de izquierdas y que en esto el dictador tenía razón. JimJones lo zanja con una línea:
«Una dictadura, de igual de la comba que sea.» Carajote se enzarza con quienes comparan y les reprocha que no se mojen, y el cruce se llena de recados personales de ida y vuelta.
Nadie mueve una cifra en todo el rifirrafe. peluqueria paco apunta en otra dirección: quien tiene la vivienda es la generación mayor y ningún partido va a tocar a su caladero de votos.
La tercera es el Ponzi. Halberstam responde con datos: las hipotecas llevan subiendo desde 2014 de forma suave, y eso no se parece a una pirámide. pepitogruñon no lo acepta: dice que el esquema es el mismo en una proporción de uno a uno que de uno a diez mil. Halberstam cierra: eso no tiene nada que ver con el precio del alquiler.
La frase que se repite ocho veces
MasZumbidos pega
«Las competencias en materia de vivienda y urbanismo son autonómicas» una vez. Y otra. Hasta
ocho veces en el mismo tramo, siempre igual, sin entrar al trapo de lo que le preguntan. Carajote le pide transparencia, le dice que no es capaz ni de eso y que mejor se ahorre contestar. La pared de mensajes idénticos ocupa media pantalla mientras las discusiones de verdad siguen por debajo.
Qué cambia respecto a antes
El bucle del que se hablaba antes se ha dejado atrás: ya casi nadie lo cita y la conversación se ha movido al dinero y a la oferta. Entra un asunto que no estaba: la comparación con la dictadura, y con ella la pregunta incómoda de si aquella vivienda barata se puede separar del régimen que la produjo. Entra también la cuenta de nada2, que mide el peso de los fondos contra el parque total de alquiler. Y reaparece la vieja idea de liberalizar suelo, ahora con detalle:
500 m², fosa séptica y casa modular. J.Baptiste Joseph Fourier deja su vaticinio: el día que la vivienda baje será porque hayan salido millones de personas del país, y para entonces habrá problemas mayores. Abu_lense remata a su manera sobre el presidente del PP y la solución que encontrará. Nada se cierra.