Un forero cuenta cómo la renta antigua arruinó a su abuelo
El hilo vuelve al piso de Retiro por donde nadie lo esperaba: por la contabilidad del propietario y por las casas que la renta antigua se llevó por delante antes de que media página hubiera nacido. La vivienda pública sale del foco y el debate se parte en dos: cuánto saca de verdad el dueño y si arreglar un piso es producir riqueza.
Qué se ha sabido
Action directe echa la cuenta del propietario: IBI más basuras,
150 euros al mes tirando por lo muy bajo, así que al dueño le quedan unos
300 al mes antes de impuestos. Lo remata señalando el barrio: centro de Madrid. Su conclusión es que el alquiler le parece regalado.
josete entra por otro lado. Dice que compró a precio de coste, con la cifra que atribuye a un arquitecto del foro, y aclara que el piso es para uso y disfrute suyo y de su familia. Cuando le responden con un insulto en mayúsculas y con la etiqueta de inversor, contesta que es pobre como el 99% de la gente y que por eso establece prioridades.
Nefersen suelta el testimonio que cambia el tono de la página. Su bisabuelo tenía una zapatería y en realidad vivía del contrabando con barcos ingleses. Invirtió lo ganado en
17 casas terreras antes de la guerra. Su abuelo, médico, las heredó y no pudo conservarlas: la renta antigua franquista le pagaba una miseria, las reparaciones costaban más y malvendió. la_trotona lo resume en una línea: de aquellos polvos, estos lodos.
sinregistrar sostiene que Maricarmen pudo haber comprado el piso en 1990 o antes, por menos dinero, y que siendo funcionaria tenía mejores condiciones de hipoteca. Antiparticula va más lejos y afirma que el sindicato de inquilinas la eligió porque tenía ahorros con los que litigar veinte años hasta el Supremo.
frangelico aporta su caso: un expediente de ruina de una casa de 1920 que podría haber rehabilitado y que prefiere demoler y vender el solar antes que arriesgarse a los okupas. Y pide memoria económica para cada ley.
De tuits, tres. Máximo Décimo Hispanio pega uno sobre una familia con dos hijos que pagaba 450 € al mes y que, tras 14 años y varios requerimientos, se negó a adaptar el alquiler al mercado. rejon trae el recuento de famosos con viviendas —4 casas, una empresa de compraventa, 7, 20— y Pichorrica apunta que Wyoming va por
19. El mismo rejon cuelga otro sobre el Consejo de Ministros de enero de 1994 y la titular que firmó el proyecto de la LAU.
Tusade vuelve a poner el tamaño del fondo sobre la mesa, con el Gran Guarromin como unidad de medida, y recuerda las propuestas de la Comunidad de Madrid y lo del año 2018.
Dónde está la bronca
La pelea grande es ESPASORTO contra Tusade y coucounancy, y va de si invertir en ladrillo produce algo. ESPASORTO separa inversión productiva de la otra: comprar bolsa es invertir en empresas; comprar vivienda de segunda mano es comerciar con un bien básico sin añadir un metro. Y avisa de la factura: al final lo pagaremos con impuestos. En su segundo mensaje habla de odio, envidia y división como herramientas de los de arriba.
Tusade le da la vuelta: comprar un piso, arreglarlo y venderlo es trabajo físico; hacerlo en bolsa no requiere ninguno y también se especula. Dice que el discurso de los bienes básicos es una excusa para expropiar, y que si valiera, la gasolina y el diésel estarían en la lista.
coucounancy corta por lo sano: cambiar cuatro azulejos y subir el precio un 30% es extractivismo sobre un recurso finito, y lo compara con cambiarle la etiqueta a una botella de aceite. Nefersen responde con la cadena de oficios: albañil, electricista, carpintero, arquitecto, notario y recaudación.
sinregistrar y Antiparticula cargan contra Maricarmen con el retrato del «caso tipo»: mujer con nómina decente a la que los padres pagaban el techo, que pudo comprar y no compró, y que ahora, ya cerca de los 50, va a llegar en masa cuando los padres mueran. Antiglobalismo lo zanja a su manera: que el piso de la abuela lo pagamos tú y yo, dice, está descontado.
jodomo sube el plano: sostiene que todo esto es un montaje sincronizado de cara a las elecciones del año que viene y que a la izquierda le conviene remontar o quedarse al aire. Y pepitogruñon y Progretón siguen con su pulso de fondo, uno con «sigue desvariando» como respuesta fija.
Qué cambia respecto a antes
La venta de vivienda pública y el coste de construir salen del foco. El hilo vuelve al piso de Retiro, pero ya no para discutir el desahucio: ahora discute la cuenta de explotación del dueño y la legitimidad del negocio. Lo nuevo es el material de archivo familiar: la renta antigua deja de ser un caso suelto y pasa a ser una herencia que arruinó a propietarios pequeños hace cuarenta años. Nefersen lo cuenta en primera persona y eso pesa más que cualquier tuit.
También entra el marco electoral, que hasta ahora solo se insinuaba. Y entra el IBI, que nadie había calculado.
Lo que no se mueve: nadie ha vuelto a mencionar la manifestación anunciada para Madrid ni el desahucio de Olga. La página los ha dejado atrás sin decirlo.