La grabación del Iryo choca con la versión de los 20 segundos
El tramo arranca con tres golpes a la vez: el balance sube a 42, sale la conversación del maquinista del Iryo con Adif y otro tren descarrila en Gelida. A partir de ahí, el hilo no levanta el pie.
Qué se ha sabido
Dula pone el dato:
42 fallecidos. El rescate localiza otro cuerpo en el Alvia y la cifra sube. Otrasvidas avisa de que aparecen tres cadáveres más pero el número no se mueve, y lo llama
chalanero estadístico. Dula corrige: esos tres ya estaban dentro de los 41, y lo que puede sumar saldrá de los vagones que aún levantan.
La bomba es la grabación. esteforoapesta pega la conversación del maquinista del Iryo con el centro de mando de Adif:
«Acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz». El conductor no se había enterado de que había descarrilado ni de que otro tren le había embestido. Angelote lo remata: la torre de control le dice que no ve trenes venir. El enlace de elcorreo.com se copia media docena de veces.
sorteos_follacabras trae el Diario de Sevilla:
todas las ruedas del Iryo presentan muescas provocadas por la rotura, y la investigación mira ya si los trenes anteriores también las llevan.
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diariodesevilla.es
aguatico de pescaico suelta lo que nadie esperaba:
el juez ha paralizado el desguace del Iryo.
El segundo accidente entra de noche. Lord Vader y el ejpertoc cuentan que descarrila un tren de la R4 de Rodalies en Gelida (Barcelona), poco después de las 21:00, tras caer un muro de contención a la vía. Dula cita el parte:
al menos 20 heridos, cuatro graves. El hilo salta de Córdoba a Barcelona en dos páginas.
Y otro apunte de Dula: el
juzgado de Montoro (Córdoba) asume la investigación de la causa, con su titular y un refuerzo de dos personas.
Dónde está la bronca
El choque frontal es el relato de los 20 segundos. AzulyBlanco lo pone en duda: lo dijo el presidente de Renfe, nombrado a dedo, y la llamada que acaba de salir cuenta otra cosa. Rothmans Racing sostiene que 20 segundos son mentira y que, entre túnel y túnel, debieron parar al Alvia en remoto. EXTREME DERROITION no da crédito: dos moles chocando a 200 y el maquinista no oye nada. Enfrente, perrasno y Monsieur George defienden que el conductor, en pleno estrés y creyendo que era un simple enganchón, no procesara lo que tenía al lado.
El segundo frente son las agujas. Billy Ray trae la reconstrucción de 3CatInfo y un testimonio presencial que corrige el punto de impacto: el Alvia no golpea el coche 6, golpea el 7 y el 8. De ahí deduce que el Iryo descarriló antes del cambio de agujas. estiercol inmobiliario sigue en sus dos descarrilamientos separados y en que en el punto del impacto no se ve nada. Antiparticula le da otra vuelta: el último vagón del Iryo ocupaba la vía contraria de refilón y el Alvia lo rozó.
El tercer roce son las cifras. Yakuza sentencia que quien tiene 80 cuerpos tiene 80 fallecidos y que otra cosa es no tenerlos identificados. Vantage explica que la autopsia no identifica por sí sola y que hay que cotejar ADN. Dula pregunta cómo hay 38 autopsias y solo 10 identificados.
Y el debate de las pruebas que faltan. wopa y Vantage coinciden en que no se ha visto una caja negra: piden las grabaciones de cabina, de la vía y de los viajeros y, de momento, no aparece nada.
Qué cambia respecto a antes
Se pasa de los 41 a los
42 muertos. La versión de los 20 segundos se agrieta con la grabación del propio maquinista. Y Adamuz deja de ser un caso único: entra Gelida y el hilo empieza a contar descarrilamientos en plural.
Sube también el debate del dinero. frangelico calcula que mantener 4.000 km de alta velocidad cuesta
entre 600 y 800 millones al año, que no se dedica ni eso y que el coste debe entrar cada año, no de golpe. Gonzalor responde que eso es con una empresa privada bien gestionada, y que con una red de chiringuitos subcontratados ni 25.000 millones bastan.
El que se salvó por un tren
sorteos_follacabras rescata el testimonio de Jonathan Gómez, director de Turismo del Ayuntamiento de Málaga, que adelantó su billete al convoy justo anterior al siniestrado. Contaba que en la zona del accidente el vagón dio un salto y se le cayó el portátil de la mesa. «Fue como si ya pasara algo en la vía», decía. César Borgia lo compara con Japón, donde un tren diagnóstico recorre la red buscando fallos. Aquí, apunta, no aparece ni eso.
AzulyBlanco cierra su propia cuenta: foreros sosteniendo que la llamada es posterior al choque, pero el maquinista no menciona al otro tren y el de la centralita no mira el monitor. Su conclusión es que la llamada es anterior.