El Código Penal entra en el hilo y el artículo 47 sale a relucir
Gothaus ha dejado de discutir por el piso y se ha puesto a discutir por todo lo demás. En este tramo el forero que sostiene que la empresa compró legalmente se pasa veinte mensajes repitiendo lo mismo: que ha ganado el chantaje, que a los suyos les han hecho un doxxing, que los grandes fondos no salen nunca en las pancartas. Nadie se lo compra y él no se mueve. Alrededor, el hilo hace lo de siempre: se va a Berlín, vuelve al Retiro y aterriza en el BOE.
Qué se ha sabido
No hay noticia nueva. Lo que entra son textos legales y fuentes. Alguien enlaza
el artículo 47 de la Constitución, el del derecho a la vivienda, y lo pega con un «la Constitución se cumple. Punto». Otro participante copia dos artículos del Código Penal: el 250.1.1º, el de la estafa cuando recae sobre viviendas, y el 281.1, el de detraer del mercado productos de primera necesidad. Van seguidos, sin comentario.
También se cuelgan dos páginas de etiqueta:
la del Ayuntamiento de Madrid y la del caso en el mismo medio. Y en mitad de la refriega aparece un tuit, sin más contexto que el resto de la conversación.
Las cifras que se manejan son de foro, no de expediente. Una participante trae Berlín:
200.000 viviendas que, dice, la izquierda alemana quiere expropiar. Gothaus repite dos veces que Ceuta tiene
80.000 personas en una situación que él describe como de secuestro y que, a su juicio, sirve para distraer de esto. Selenio hace su cuenta: dejar el piso en
1.600 euros al mes serían
32 euros por cabeza entre cincuenta, o
33 entre cincuenta y dos. No explica de dónde salen los números. Y el capital social de Urbagestión se pregunta en voz alta dos veces. Nadie lo responde.
Dónde está la bronca
El eje es el mismo de siempre, pero más afilado: si la empresa compró barato sabiendo lo que compraba, ¿quién paga la diferencia? Gothaus sostiene que el desastre lo causó la inquilina por enrocarse veinte años y que el dueño anterior vendió a pérdidas para quitarse el marrón de encima. Que la sociedad es pequeña. Que si los alquileres suben otro
10% será porque los demás propietarios venderán a un fondo de verdad. Y remata: que le digan el capital social y la capitalización en bolsa.
Coucounancy no entra al detalle empresarial. Dice que si alguien se dedica a comprar rentas antiguas, hermanitas de la caridad no son, y trae el ejemplo del pozo: un fondo compra el pozo del pueblo a precio de saldo sabiendo que no puede cortar el agua, pleitea veinte años y pretende multiplicar por diez. Eso no es crear riqueza, dice, es extorsionar un bien de primera necesidad. Antiparticula va por el otro lado: si la empresa no es un fondo buitre, por qué mentir diciéndolo.
Pepeleches se sale de los dos bandos y culpa a la afición: aquí se elige bueno y malo y se acabó, y recuerda que a los dos señalados no se les conoce ninguna ley vulnerada. Prettyeyes no discute eso. Dice que a partir de ahora cualquier desahuciado en Madrid ya sabe lo que tiene que hacer: montar un espectáculo.
Y en medio, dos mensajes que apuntan a otra cosa. Uno pregunta si lo que se está leyendo son amenazas confesadas y pide que actúe la Fiscalía. Otro se indigna con que esas amenazas vengan de quien vienen y suelta que en España falta un Milei o una Thatcher. El hilo no recoge el guante y sigue a lo suyo.
Ceuta, Berlín y el resto del mundo
El hilo se desvía y vuelve. Ceuta funciona como comodín para todo el tramo: quien lo saca lo hace para decir que lo del piso tapa lo otro. Berlín sirve para lo contrario, para avisar de que esto es la puerta de entrada. Selenio compara precios de barrios parecidos de Barcelona con los del Retiro y los encuentra similares, con otro color político en la Generalitat y en el Ayuntamiento, y añade Bilbao y San Sebastián. Su conclusión es que el problema no es quién gobierna. Palimpsesto zanja que todos son el Sistema y que cada lado se aprovecha del suyo.
Qué cambia respecto a antes
La mediación del lunes casi no se menciona. Ya no se discute si el Ayuntamiento debe entrar: se da por hecho y se pelea por el relato. Entra el asunto de las amenazas, pero de refilón, en forma de pregunta y de queja, sin nombres y sin desarrollo. Y se consolida un argumento que hasta ahora solo asomaba: que esto no es un piso, es un precedente, y que el siguiente propietario con renta antigua venderá a un fondo antes de pelear en primera línea.
Selenio aporta el otro giro. Dice que la residencia ya se le ofreció antes y que la rechazó, y que ahora tendrá que aceptarla o quedarse en casa de un familiar que se lo propuso. Su conclusión es que volver a ese piso por lo que pagaba no va a pasar. Es la primera vez en el hilo que alguien plantea un final sin piso.
Gothaus cierra por donde empezó: que no se paga por el piso, se paga por la zona, y el Retiro es caro. Ahí sigue el hilo cuando termina el tramo, con el capital social de Urbagestión sin respuesta y la Fiscalía esperando a que alguien concrete.