El Ayuntamiento mediará el lunes y el hilo se parte en dos
El Ayuntamiento de Madrid mediará entre Maricarmen y Urbagestión, y las partes se ven el lunes. La noticia entra en el hilo de madrugada y no calma nada. Lo que se pelea ya no es el piso: es quién gana, quién cede y quién es la víctima.
Qué se ha sabido
Karma bueno cuelga la nota. El Consistorio mediará después de rechazar una primera propuesta de la inmobiliaria por su «inviabilidad legal». Representantes de la mujer y de la empresa se reúnen el lunes. El texto recuerda que Maricarmen tiene 87 años y que fue desahuciada esta semana en el barrio de Retiro. Debajo, el mismo forero añade su propio comentario en mayúsculas contra el alcalde por mediar. Nadie le contesta por esa vía.
ciberecovero pega tres tuits seguidos. Uno de @LA GACETA: la opinión de Javier Torres sobre «la violencia que viene». Otro de @El Debate, donde la propia Maricarmen responsabiliza de su desahucio al presidente del Gobierno y, de paso, a la presidenta de la Comunidad y al alcalde. El tercero, también de @El Debate, recoge la columna de Francisco Rosell sobre la «izquierda ricacha» que «enmudece y se escandaliza» con el desalojo. Los tres se cuelgan sin comentario.
maestroburppp pega dos tuits y una imagen de Tucker Carlson. El primer tuit es de elDiario.es y va del
gurú económico de Feijóo y las horas extra; Óscar Puente responde que le parece «un enorme ejercicio de honestidad». La imagen es el otro asunto: Carlson contando que Trump le dijo que una guerra da igual porque «todos vamos a morir igual».
La deriva de madrugada
El hilo se va de tema y vuelve. Durante un rato se discute el tuit de Carlson y lo de las horas extra. Un participante cuenta que en las empresas que conoce la gente se pelea por hacer horas extra porque redondean un salario que cada vez cunde menos, y explica que hay compañías que para despedir quitan turnicidad y nocturnidad y la gente se va sola. Otro responde con ironía a la idea de ponerse a trabajar. Después alguien vuelve al piso y el desvío se olvida.
Dónde está la bronca
Gothaus aguanta el tipo contra medio hilo. Defiende que la empresa «presta un servicio» y que la vivienda es suya, comprada bajo las leyes que aprobó el gobierno anterior. Cuando Furymundo le pregunta a qué se dedica esa sociedad y le recuerda que los grandes fondos también hacen algo legal, Gothaus no entra: sube el tono, dice que el contrato social está roto y compara el caso con entrarse en el chalé del vecino porque ese vecino tiene dos casas más. «Pues eso lleva a la guerra, usted mismo», suelta.
El jinete pálido pone el argumento del revés: pide imaginarse en el lugar del propietario antes de gritar injusticia y pregunta qué renta parecería justa para un piso en el centro de Madrid. Debajo alguien contesta con
la cifra más baja de la mañana y nadie la defiende en serio.
Influencer calentona da el giro. Concede que la mujer es una aprovechada y acto seguido mueve el foco: lo importante, dice, es la capacidad de un titiritero —nombra a un activista— para imponer su ley con un mensaje de Twitter. Su resumen es una frase: «Han ganado».
César Borgia es el más frío. Sostiene que se acaba la legislatura, que todo indica que el gobierno perderá las elecciones y que entonces «vuelven los desahucios a los 40 principales».
Teniente_Dan no ve salida. Habla de una masa empobrecida que se ha ido formando y desliza que mañana cualquiera organiza una huelga de inquilinos y deja de pagar.
Hanselcat lanza la pregunta incómoda: por qué los que defienden a la mujer no pagan a escote su alquiler, en vez de que se lo coma otro. Nadie recoge el guante.
core corta por lo sano: a él le importan las leyes, no las películas, y hay que cumplirlas.
Y hay dos mensajes que no discuten nada, solo expulsan. lostsoul242 se dirige a los demás usuarios por su postura y avisa de que no quiere según qué propaganda en el foro. HotelDeltaPapa va directo contra quien votó al gobierno. Un tercero presume de tener a un usuario en la lista de ignorados y sentencia que a los que no piensan como él se les ignora.
Qué cambia respecto a antes
La negativa municipal que abría la página anterior queda superada en el primer mensaje: ahora hay mediación y hay fecha, el lunes. El eje se mueve otra vez. Ya no se discute lo que vale el piso ni lo que pagaba la inquilina. Se discute si ceder ante la presión funciona y qué hará el siguiente propietario que vea el precedente.
Entra un asunto nuevo: el miedo a que esto se repita. Un participante dice que con esto se ha creado una «jurisprudencia» para volver a hacerlo. Otro no se conforma con que todo quede en amenazas. Nadie los rebate.
El hilo termina sin saber qué pasará el lunes y con una coincidencia rara: los dos bandos creen que alguien ha ganado la partida. Solo discrepan en quién.