Vale, tiene ustec razón, los forenses valencianos eran miopes y además de los pelos que sí vio Frontela, tampoco supieron ver el sadismo mayor que pudo deducir Frontela
Transcripción del Juicio Oral – 9 junio 1997
Acción popular 1: la última cuestión que quería abordar sin perjuicio de las que usted quiera introducir. Dijo usted sobre la participación de las personas que hubieran tenido actividad en estos hechos. Dijo usted que a su juicio eran tres personas, porque por el sadismo que había detectado una de ellas tenía que ser mayor de 40 años, y de los datos que tenemos, dijo usted, de los testimonios, porque eso hay que ponerlo en relación con los testimonios, etc. Hay dos personas de 24 años. Bien. Mi pregunta es, si efectivamente estuviéramos ante un sadismo mayor que ahora analizaremos, en todo caso lo único que podríamos es señalar que por la dinámica comisiva al menos han intervenido dos y que uno de ellos sería el sádico pero no necesariamente los tres. ¿Entiende la pregunta?
P. Frontela: repito que hay una serie de afirmaciones rotundas que son la dinámica de las lesiones y las lesiones que tienen los cadáveres. Pero yo creo que la medicina legal debe ir al más allá para ayudar a la Justicia y a la Policía que directamente ayuda a la Justicia para la identificación de los autores. Verán. En medicina todos sabemos que lesiones que tiene un cadáver a veces deja la impronta del sello de su autor, máxime si se hace una investigación y son crímenes inmotivados. Entonces en medicina legal se sabe por ejemplo que determinadas lesiones, determinado ensañamiento, determinada metódica de actuación del autor, pues tiene digamos la correspondencia muy probable a un enfermo mental, por ejemplo. ¿Entonces que pasa?, que porque no tenga la certeza absoluta de cuál es su autor ¿se tiene que callar? No, entonces aporta este dato para que sea útil a la Justicia ya que ello facilitaría la investigación de la Policía. Bueno pues en este caso concreto nosotros vemos o nosotros, y esto repito en el terreno de nuestras consideraciones que pueden ser diferentes y muy respetuosas por otros peritos vemos las siguientes manos. Vemos desde luego la mano de la persona que realiza una agresión sensual, separando los muslos de las víctimas, eso quede claro la mano de una persona. Luego tenemos la mano del que obedece y del que manda, digámoslo así, a grandes rasgos, del que obedece separando las extremidades de la víctima y del que manda separárselas. Del desalmado, digámoslo así en el sentido del agresor, que puede ser cualquiera por supuesto, y la del sádico que efectúa determinados actos. Es que normalmente el sadismo mayor su agresividad se centra en la producción de determinadas lesiones a fin de obtener la satisfacción sensual. Ya sabemos que a través de las lesiones no podemos intuir que satisfacción o que grado de satisfacción sensual ha tenido determinadas personas, pero si tenemos que colaborar y sabemos que determinadas lesiones tienen un tinte que muy probablemente es sádico.
El sadismo mayor se manifiesta en la edad adulta, se empieza a manifestar en la edad adulta el sadismo, y luego aunque pueda haber excepciones por supuesto como se ha dicho anteriormente, y luego pasa a formas de sadismo mayor ya muy adentrado en los 40 años, muy adentrado, 40 o 50 años etc. Por eso si las dos personas de las que se tiene sospecha son mucho más jóvenes, es por lo que creemos que por lo menos a la impronta de 3, por lo menos, y es más, yo diría que no necesariamente de 3, puede haber algo mas, puede haber incluso alguien más que estuviese presenciando el espectáculo por lo siguiente, y me refiero a lo siguiente, nos encontramos, y esto vamos a decir refiriéndonos a una de las víctimas, los pechos al aire, cortada la camiseta, anudada la camisa en la parte delantera, vamos. Hay una especie, como si fuera de puesta en escena, lógicamente con el fin de que sea vista, no sabemos ni en que contexto, ni en que entorno, pueden ser los mismos, lógicamente en el entorno más cerrado de los propios autores, pero nosotros no podemos nunca saber, ni intuir ni sospechar si había alguien más.
taluec