Ricart retracta y exculpa a Mauri; Manu no emite los audios
En la noche del 13 de noviembre, superado ya el plazo de 24 horas que se había anunciado, aparece la retractación de Miguel Ricart: pide perdón a Mauricio Anglés y a su familia, afirma que todo lo dicho en aquella entrevista es falso y exculpa a Anglés de cualquier participación en el triple crimen. No menciona a Manu. En paralelo, el vídeo con audios de Ricart que este había anunciado para el lunes no se emite ni el lunes ni el martes, y Ricart deja de responderle.
Qué se ha sabido
La retractación llega con retraso: el plazo vencía entre las 22:01 y las 22:10 del día 12, y a las 25 horas seguía sin aparecer. Cuando sale, Ricart exculpa a Mauri y calla sobre el canal que la publicó. Un participante apunta que en el directo del día anterior Manu habló de «punto y aparte», no de punto final, y de una colaboración con otros canales «que ya habían grabado y editado». Esa misma noche se registran dos directos en los canales habituales. A las 19:35 de un día posterior, Manu recorta la parte del vídeo dedicada a Mauri, que sigue monetizado. Ricart, por su parte, bloquea al autor de la entrevista y la pieza desaparece de una plataforma de audio.
Aparece una abogada que entrevista a Mauri y sostiene que Manu tendrá responsabilidades pese a cualquier contrato firmado con Ricart; en el mismo vídeo el entrevistado reconoce que «ha suponido». La letrada monetiza la pieza y pide donaciones. También se difunde el análisis de que la edición de la entrevista —transiciones, sincronía de audio, helicóptero cortado— obliga a haberla visionado antes de publicarla, y de que el texto leído en pantalla como cláusula séptima es un modelo de cesión de derechos de imagen, no un contrato de confidencialidad.
La cronología del pentotal se reordena: la sustancia está prohibida desde 2016 en esa forma y, según un participante, se habló de un combinado de sustancias de efectos parecidos, no de pentotal sódico ni de tiopental. Otro recuerda que en Dimensión Límite se dijo que la prueba daba más de un 90% de veracidad, mientras que otras pruebas contratadas se publicitaban con un 70-80% de acierto. El 13-N, aniversario, se dedica un recuerdo a las tres víctimas. Y se enlazan el caso Almería y las cacerías humanas de Sarajevo.
Las posturas
Un bloque lee la retractación como una salida pactada y pide estar atentos a si Mauri retira la querella; otro atribuye la celeridad a la situación judicial de ambos. Frente a ellos, quien pide prudencia insiste en que la querella no sigue la secuencia automática que se cuenta: primero el juez la admite a trámite y solo entonces decide la fiscalía y el juez. Sobre la entrevista, la crítica se centra en que Manu ya dijo que sabía lo que Ricart iba a contar porque coincidía con las pruebas, y que aun así la editó. Sus críticos recuerdan horas de programas contra los cuatro nombres y, ahora, la sospecha de un guion propio. La prueba del polígrafo entra en el debate: si el interrogado conoce las preguntas de antemano, la prueba se invalida. Sobre el uso de la IA hay división: unos denuncian recreaciones y canciones generadas automáticamente; otro responde que en dos minutos se hace un himno. Se cruza además un episodio de cámara oculta: un participante grabó a Anaalma sin su consentimiento, borró el vídeo y ella pide que no se publique.
Lo que cambia respecto a antes
Lo que se daba por seguro —que la entrevista era el final del caso— se ha deshecho en 24 horas: Ricart se retracta y el material estrella no llega. La predicción de más directos se cumple. Entra en escena el bloqueo de Ricart a Manu, la retractación como pieza y la figura de una abogada que entrevista a Mauri.
El aniversario, la amiga y las versiones
En torno al 13-N se recuerda a las víctimas. En un directo, una persona que dice ser amiga de las niñas relata la tarde previa e insiste en que pasaron por el local y en que otra persona iba en el mismo coche; varios participantes dudan de su identidad y de que coincida con lo que contó en otras fuentes. Se discute si la cazadora al revés servía para inmovilizar; unos dicen que era por una lesión del hombro. Y se contabilizan las versiones: quien pide esperar a la «versión 13 o 14» para creerla, mientras se recuerda que otro periodista ya situaba los hechos en la caseta de Tous antes de que Ricart cambiara de relato.