¿Para qué quieres a la mujer en el canal del peine melenas que le espera unos meses o años con un problema grave? Déjala en paz, ¿de qué currículum hablas?
Bona vesprada. Yo no la quiero en ningún sitio, era una ironía ya que parece esto ya como el "pograma" del jorge javier. creo que nunca habíamos estado ante un escenario más […] en este caso, que ya es decir. se han traspasado todas las líneas y realmente del caso no se habla. los currículums son un claro ejemplo de gente que adorna los linkedins y los infla y luego es la mayor o el mayor orate visto desde hace tiempo.
Hay un número sin determinar de personas que conviven a nuestro alrededor, que dedican su vida a actuar, tomando decisiones exentas de sentido de justicia, empatia o compasión. Como carecen de todas estas emociones-pero aparentan tenerlas porque se les da especialmente bien- les permite atacar y abusar de otras personas, refocilándose además en el sufrimiento ajeno, más si cabe si son personas a las que envidian o por lo que sea, hagan que no se cumplan sus planes.
Es muy interesante tener las herramientas para neutralizar a estos sociópatas orate (porque son las dos cosas), y así poder evitarlos y ponerles límite.
Es interesante comprobar cómo reaccionan a los "resortes", cosa que no pueden evitar y evidencia su alienación psicótica.
Los más débiles (no en el sentido peyorativo), tienden a idealizar su poder, temerles y asustarse por su propaganda estridente; pero curiosamente estas personas arrastran carencias importantes y deficiencias emocionales graves. Tienen relaciones descompensadas, más por necesidad de ser aceptado que por otra cosa. Comparten el tener bien desarrollado un trastorno de personalidad grave, casi siempre sin diagnosticar. No son merecedores de compasión sino de prevención, vamos hablando en plata, deberían estar encerrados en una torre a 1000 km de otro ser humano.
Se deben evidenciar y localizar, enseñar a los más vulnerables a distinguirlos y escapar de su poder destructivo y sobre todo no dejarles acceder a puestos de poder porque no dudan en tensar sus hostilidades sociales siempre hacia los que cree más débiles: mujeres, niños, distinto género (recuerdo cuando vilipendiaba a un usuario de facebook por su gaiidad, hurgando en eso con saña); llevan a estas personas al límite, sin miramientos y con extrema beligerancia.
A veces son personas muy instruidas como el caso Noelia de Mingo, y otras son personas que aparentan ser muy inteligentes y se obsesionan con cosas como dossieres, pero esto esconde trabajos de carácter manual y con bajo nivel de estudios porque no han sido capaces de hacerlo mejor, por sus grandes limitaciones, en este caso en el intelecto. La patocracia de las redes es lo que impera, enarbolando sus graves anomalías psíquicas. Y físicas, porque no decirlo y lo digo sin segundas, desde el punto de vista de las características físicas especiales de estos individuos como la escotadura nasal abierta, nariz de aletas vibrantes, una predisposición genética influenciada por varios genes, como el MAOA ("gen del guerrero") y el HTR1B, junto con la interacción de factores ambientales como el maltrato infantil. La genética contribuye a la tendencia hereditaria, pero los ambientes de desarrollo, como experiencias de abuso, también juegan un papel crucial en el desarrollo del trastorno.
Engañan sin mesura, lo usan como modus operandi, mienten y ejercen la crueldad sobre cualquiera para doblegarlo. Pretender razonar con estos individuos es una absoluta perdida de tiempo y energía pero a veces hay que ver sus reacciones para poderlos clasificar.
A los "emocionalmente vacíos" (gracias Profesor Garrido), hay que saber reconocerlos y saber que la dignidad humana para ellos no existe. Si tienen relaciones personales, no existe el amor, la devoción con la que puedan tratar o referirse a sus allegados, parejas etc...sería como el perro que agradece al amo su atención, una atención que seguramente jamás tuvo en su infancia desestructurada y pobre, pero siguen siendo finalmente personas de usar y tirar para ellos. En el fondo están profundamente solos, no me extraña, pero no merecen oportunidades, sino distancia y alejamiento tajante.
Y ahí están, poblando las redes y disparando mensajes compulsivamente, como los toca compulsivos. Como dijo Maquiavelo, no todos ven los que somos, pero sí todos ven lo que aparentamos.