Markkus defiende los tercios y Ultramontano le corrige el PIB
Markkus vuelve al tercio. Explica qué fueron y Furymundo le pregunta de dónde sale la bandera. Al lado, Ultramontano y él se enganchan otra vez con el siglo XVI, ahora con un enlace del CEPR sobre el crecimiento de la economía preindustrial española. Y CUATERBAC, que llevaba días partiéndose el pecho en el hilo, cambia de tercio con Markkus y le dice que le tiene aprecio.
Qué se ha sabido
Ultramontano trae
un texto del CEPR y lo resume: durante todo el siglo XVI el PIB per cápita español fue comparable e incluso superior al francés y al inglés. Añade la advertencia de siempre: las medidas de PIB tienen un error sistemático que infla las economías con fuerte intervención estatal y valora a la baja las que funcionan al margen.
Markkus define antes que nada qué son los tercios: no una moda, ni un eslogan, ni una bandera. Una actitud
antes que colectiva, personal, dice, y sus soldados se tenían por herederos de las legiones romanas. Furymundo pregunta de dónde sale entonces la bandera y si los tercios no son en realidad las legiones de los Austrias.
Calahan saca a colación la llei de rabassaires y la Ley de Contratos de Cultivo para explicar el apoyo catalán al candidato austiaco. Sostiene que Cataluña no era absolutista, que en 1714 había luchado precisamente contra ese absolutismo, y que **tardó 50 años en recuperarse** de Felipe V. Recuerda además que Castilla perdió antes sus libertades que Cataluña.
erlinmagom corrige la demografía: España era, dice, de los territorios **más densamente poblados de Europa**, solo por detrás de Francia, Alemania e Italia y ahí ahí con Inglaterra casi hasta el siglo XIX. Y lanza su propia cuenta: de esos **30 millones**, 20 tienen entre 55 y 65 años y 5 entre 35 y 55.
Por el tramo pasa también un vídeo que Furymundo deja caer para preguntar si sus dos contrincantes no tendrían que haber estado «ahí, donde la holandesa»:
Dónde está la bronca
Markkus y Ultramontano discuten por el XVI sin salirse del XVI. Markkus sostiene que tras la Reconquista quedó un pueblo educado en la guerra, con valores aristocráticos, y que en España ya no había guerras: el español tenía que ganarse la vida con la espada y no con el comercio ni con oficios que consideraba viles. De ahí América y Nápoles, y de ahí que los Austrias encontrasen una vía inagotable para canalizar todo ese contingente castellano en sus guerras dinásticas europeas.
Ultramontano responde que no ha dicho lo que Markkus le atribuye. No defiende que España fuese una gran potencia económica, dice, sino que a principios del siglo XVI estaba bien situada para serlo: mejor base que Francia e Inglaterra, una clase burguesa y mercantil pujante y el desarrollo teórico que hacía falta para un capitalismo real, pionero en el mundo y salido de los teólogos católicos. No cuajó, concluye, por culpa del imperialismo.
El intercambio con Progretón no llega a argumento. Progretón le dice que es otro acomplejado de ser español, Markkus responde con descalificaciones y ahí se queda.
La bronca útil está en otra parte. erlinmagom le escribe a Ricohombre una respuesta larga —la titula «Carta de San Ricohombre a los Ninincelintios»— y le rebate las tres patas del relato: que no somos tan buenos guerreros, que la tierra no es tan mala y que España no estuvo poco poblada. Ricohombre contesta que él no va contra nadie en concreto y que criticará siempre los mensajes derrotistas porque, dice, en una guerra la cobardía y la desmoralización son veneno.
La hipótesis de América
no me creo nada deja la pregunta abierta: qué habría pasado si América no se hubiera descubierto y en qué punto estaría España unos siglos después. Papo de luz la desarrolla. Dice que otra potencia la habría descubierto y que España, con fachada atlántica, se habría subido al carro tarde o temprano. Y si no la tocaba ni con un palo, el empuje de la Reconquista la habría llevado por el norte de África y quién sabe si al África negra siglos antes del reparto colonial. Papo de luz pide además algo más que diagnóstico: propone alternativas para salir del hoyo, porque regodearse en la miseria no conduce a nada.
Qué cambia respecto a antes
El hilo se ha mudado del entierro al siglo XVI. La pregunta ya no es si España murió, sino de qué vivía antes de morir. CUATERBAC baja el tono con Markkus y reconoce que él ha estado en la misma posición durante toda su vida. eL PERRO aparece solo para avisar de que le han bloqueado la otra cuenta una semana y que contestará por la tarde. Jugon96 mete la única cifra generacional del tramo: solo un **20 o 30%** de los jóvenes se salva, el resto, dice, habla como un yanqui medio. BGA recuerda que los datos en seco no lo son todo, que necesitan contexto, como el mortero que sostiene un muro de ladrillos.