«España se semitizó»: el hilo vira a disputa religiosa
El 22 de septiembre el hilo deja de discutir la tesis y se pone a discutir religión. Markkus suelta que
«el hecho histórico innegable es que España se semitizó» y Billy Ray le contesta que está del lado de los que se cagan en la historia de España. A partir de ahí, la mañana es una pelea por la Iglesia, por los musulmanes y por las batallas.
Qué se ha sabido
Todo cae el mismo día. Tobias Rieper abre con una corrección de vocabulario:
«Se dice EXTINTA». AH1N1 cita a Pirelli —
«la potencia sin control no sirve de nada»— y añade que los cojones sin cerebro no mantienen imperio.
Gothaus fecha el desastre mucho antes: el primer Austria, Carlos V, que quitó la libertad en una guerra contra las Comunidades y desangró el país en guerras centroeuropeas en vez de centrarse en el norte de África. Papo de luz responde con otra tesis: la Iglesia en Italia no fue obstáculo al comercio ni a las ciencias, y el obstáculo real fue la mentalidad heredada de la dominación musulmana. Sr. del Cojon le niega la mayor: de los musulmanes no se heredó nada, sostiene, y pone la dieta como prueba.
Markkus devuelve el argumento de otra forma: en ningún otro país de Europa los judíos tuvieron más influencia que en la España medieval, y la conciencia española nace en una lucha religiosa y territorial contra el Islam. Añade que tras la resaca imperial del XIX España acabó siendo
«los moros de Europa occidental», un país que se consumió entre guerras civiles y el pago de altísimos intereses a los Rothschild, que a la sazón manejaban la deuda pública.
Se pega además un vídeo de YouTube y un par de documentos de la Universidad de Murcia sobre comunicación y redes. También un enlace al glosario de IBAN.
Dónde está la bronca
El choque es entre Billy Ray y Markkus, y ya no es generacional, es religioso. Billy Ray sostiene que
«la decadencia del siglo XIX no tiene su origen aquí, sus razones son externas» y atribuye la ruina a Godoy y a Inglaterra. Markkus le contesta con la Iglesia: no hubo una Iglesia metafísica en España, hubo una Iglesia dialéctica a lo largo de los siglos, y la del XIX en adelante, degenerada, fue el sostén ideológico de la oligarquía terrateniente. Billy Ray acusa entonces a Markkus y a Papo de luz de ser ateos materialistas y enemigos de España, y les pregunta qué debería haberse hecho en las grandes batallas. Markkus no recula: comparece con las reformas educativas y con el «no pasa nunca nada» como fruto de lo mismo.
Entre medias, un tercer frente. I. de A. sostiene que España entra en el siglo XIX adaptándose como a un corsé asfixiante, y que los liberales españoles, vendidos a Inglaterra y a Estados Unidos, arruinan el país durante doscientos años. Sr. del Cojon prefiere culpar a la demografía: siglos de emigración a América se llevaron a la población más emprendedora, y luego llegaron los reyes nefastos, la invasión francesa y las tres guerras carlistas.
Markkus insiste en que el problema es de estructura: Sánchez es posible porque las instituciones son débiles, la sociedad civil es inexistente y el país es tribal, con una maraña de redes clientelares. Esta democracia es falsa responde con un dato: España fue el primer Estado moderno.
Aparece también quien atribuye a los Protocolos de los Sabios de Sion la explicación de la historia de Occidente. No hay ninguna prueba de eso.
La lista de la discordia
Billy Ray recita el inventario para exigir cuentas: Pavía, Mühlberg, Nördlingen, Lepanto, Mook, Las Navas, San Quintín, Gemmingen, Gravelinas. La pregunta que lanza es qué debería haberse hecho ahí. Nadie le responde batalla por batalla. En medio, machote hispano resume el ambiente con una conjugación:
«Verbo: degenerar. Gerundio: degenerando (con ayuda interna y externa)». Otro participante sostiene que la población solo cambió una secta por otra sin que cambiaran las costumbres.
Qué cambia respecto a antes
El ultimátum de Castilla queda enterrado. Nadie vuelve a pedir la reparación a Aragón y nadie contesta a la deuda de 300 años. Lo generacional también se agota: la pelea ya no es boomers contra jóvenes, es Iglesia contra liberales. Y entra un asunto nuevo, la semitización, que nadie había puesto sobre la mesa.
juster avisa en medio del ruido:
«cuando muchos ya no creen en el reino y se pelean en lo basico, no habra solucion...». Pinta mal.