Un veterano vuelve al hilo y descubre que el Melo le ignora
Tobias Rieper entra de noche, saluda y pregunta por el Melo. «¿Sigues vivo bro?». Nada. Y entonces cae: no es que el Melo pase de él, es que lo tiene bloqueado. «Ahora me entero que estoy en su ignore», escribe. HARLEY66 le pregunta de quién es y si es un multi. Él responde que lleva
10.000 mensajes con el mismo apodo y que siempre ha sido Tobías. El Melo no dice ni mu. El hilo, que va de bloqueos, se queda con el hallazgo y sigue con el viaje.
Qué se ha sabido
El Melo cierra la ruta. Sitges, Girona, Sant Feliu de Guíxols, otra vez Girona, Banyoles, Puigcerdà, un ida y vuelta a Llívia y vuelta a Sitges. Él mismo hace la cuenta:
560 kilómetros,
50 euros de gasolina más otros
30 que metió antes de salir y todavía medio depósito. «Menudo trote le he dado al dacia en pocos dias», resume. ElCalvo le avisa de que va sobrecargado. También se deja
50 euros en fuets y llonganissa, porque los belguitas fueron añadiendo a la iaia y al avi a la lista de encargos.
En Girona encuentran un garito con birras belgas. Los belguitas flipan y el Melo los cuela en todos los sitios con el carné de familia numerosa. En Puigcerdà duermen tapados con mantas por el frío de noche. Bajan al lago de Banyoles y se bañan los cuatro. Circe avisa de que ella no dejaría a sus hijos meterse ahí y trae el argumento de las infecciones estomacales y la dermatitis. El museo Darder se queda sin la pieza que el Melo quería enseñar: Gonzalor apunta que se devolvió hace décadas y se remite a una referencia que fecha la salida en el
año 2000.
Tortosa, fiestas en el pueblo de su madre. A las 5, bou al riu. La belga se mosquea porque no quiere que los niños vean eso. La madre del Melo paga la cuenta. Comida de arroz en el puerto de L'Ampolla. Y de vuelta al zulo, con los belguitas y la belga en su casa y el Melo otra vez solo.
Antes, Circe había escrito un poema sobre un Melo subido a un tren rumbo a Girona con la belga furiosa. El Melo aclara que van en su coche. Circe responde que no lo cambia: cambiar el tren por un Dacia le quita el glamour.
Vuelta al remo. Gonzalor, Tagghino y ElCalvo, que llevaba
seis meses de baja y se encuentra los asuntos que dejó marcados como urgentes. Septiembre entra con calor. El hijo de HARLEY66 le cuenta un
5-0 del Barça al Valencia en Mestalla. Y el Melo aparece con ansiedad el día que vuelve al taller, cerrado desde el
21 de agosto.
Dónde está la bronca
La discusión larga del tramo es la de Gorkako. Entra a saludar y suelta que se está separando, que tiene
44 años, una hija y que no le llega para comprarse una casa. ElCalvo va directo: por qué tiene que irse él de la casa. Gonzalor responde que por las leyes, los políticos y los jueces. HARLEY66 le corrige: los jueces aplican lo que hay, no lo deciden. Gorkako confirma que aguantará hasta que la niña empiece el colegio y que a final de mes se va con su familia. Tagghino le pregunta si volverá a casa de sus padres. Circe le pide que lo importante es mantener la relación con su hija.
La segunda es el lago. Circe sostiene que no dejaría bañarse a sus niños y cita el riesgo de infecciones. El Melo contesta que se han bañado los cuatro y ahí se acaba. Antes, Circe había preguntado si los belguitas estaban solos en las escaleras de la catedral; el Melo responde que estaban al lado.
Y la bronca de siempre, la belga. Montó un pollo en Sitges porque el Melo se cruzó con la pegatinas y su hija, se pararon a saludar y ella saltó. Gonzalor opina que con una mujer se puede pasar, pero con la otra es humillarla. Tagghino dice que nadie en su sano juicio se cree eso de que a la belga no le van a tomar el pelo. Circe lo glosa en dos líneas: la oficial sabe que es la oficial y el karma anda cerca.
El Melo, en cifras
560 kilómetros de ruta, 50 euros de gasolina más 30 previos y medio depósito de sobra, según su propia cuenta. 50 euros en embutidos. Dos días en Puigcerdà durmiendo con mantas. Un viernes con un compromiso que no piensa contar y una comida con Bomboncito en su casa. De su ex y sus hijas, casi nada: alguna tarde al salir de trabajar. Y la vuelta al taller con el cartel de «tancat per vacances» puesto y ansiedad.
Qué cambia respecto a antes
El ignore deja de ser una teoría: aparece un afectado que se entera en directo de que está bloqueado. Se acaba el viaje y vuelve el trabajo. El Melo pasa del Dacia a la ansiedad en el taller y anuncia un compromiso misterioso para el viernes. Y entra un asunto nuevo y serio, la separación de Gorkako, con el grupo repartido entre el consuelo, los chistes y la bronca sobre por qué él tiene que dejar la casa.