Del foro desaparecen mensajes de años y Tagghino anuncia que se va
Al foro le faltan mensajes. No los de ayer.
Mensajes de hace años. ElCalvo lo suelta de pasada y Circe va a comprobarlo. El tramo arranca con ese agujero, sigue con el cumpleaños del melo en Puigcerdà y con el pie roto de Jarli, y termina con Tagghino diciendo que se despide.
Qué se ha sabido
HARLEY66 llega con el diagnóstico. Rotura parcial de la fascia del pie derecho e inflamación del tendón de Aquiles. Lo arrastra de siempre, dice, y ahora le está matando. El plan es estiramientos, antiinflamatorios y
20 sesiones de fisio, más una infiltración
el día 6. Él mismo lo resume así: «Me van a dar el verano, ya lo veo». ElCalvo aporta que él también ha pasado una tendinosis y que tiene espolón, aunque sin síntomas de momento.
El verano le llega con mudanza. Su hija ingresa en el hospital
el lunes a las 8:30. La familia duerme desde el domingo en Andorra, en un hotel que, según él, les sale gratis. Circe le despide con un «que vaya todo bien, casi abuelo». Gonzalor bromea con las obras y los campos de petanca. Tagghino le promete que irá elegante al bautizo.
El melo cumple años, y los cumple en Puigcerdà.
900 euros le ha ingresado Hacienda de devolución y lo cuenta como si hubiera encontrado un tesoro. Antes ha pasado por el MacDonald's: un happy meal por belguita, menú para él y una de pollo para la belga.
30 y pico euros la broma, dice. Y cierra el día en casa de la belga haciendo una tortilla de patatas con cebolla y sobrasada, que según él es lo único que les gusta a los niños.
ElCalvo, de curro por Murcia, cambia de hotel. Del lleno de guiris con niños a un alojamiento rural con jardín y piscina tranquila. Después aparece por el Pirineo. Gonzalor cuenta de su hijo que ya es youtuber: canal en inglés sobre inteligencia artificial,
20.000 seguidores, hobby y no profesión.
Y el dato raro: ElCalvo suelta que hay más de un día de foro evaporado. Circe lo verifica con un hilo que seguía y concluye que a su autor le faltan mensajes desde 2020.
Dónde está la bronca
Tres frentes.
El posmundial. Gonzalor y Tagghino vuelven sobre los argentinos. Uno de ellos sostiene que ya no se conforman con el mal perder, que además tienen mal ganar. Circe recopila el repertorio de excusas que circulan: el balón con microchip, los francotiradores apuntando a Messi, el árbitro untado, la FIFA untada. Gonzalor asegura que hay una recogida de firmas para pedir la expulsión de los próximos mundiales y que lleva
25 millones de firmas. Tagghino aporta el dato contrario: los que él conoce están callados. Nada de esto se puede comprobar aquí.
El reparto del melo. La belga le lleva a Puigcerdà el fin de semana de su cumpleaños y él cancela a Bomboncito. Lo cuenta con naturalidad: le dijo que no podía, ella se quedó un poco mosca, y aun así le invitó a cenar. Ahí salta el hilo. Gonzalor y artemis le piden un calendario, semanas alternas, como los divorciados con custodia compartida. Él se defiende: que no está con Bomboncito, que solo se llevan bien. Y encuentra las gafas de cristales amarillos que había perdido. Estaban en casa de Bomboncito.
El ignore. Tagghino anuncia que por fin le han ignorado. ElCalvo responde que a él le pasa desde hace días y que no sabe por qué. Gonzalor aprovecha para repartir su propio ránking de perfiles que considera más insufribles. La mecánica, otra vez, es la de siempre.
El anuncio que no era
El melo hace suspense dos veces. Primero avisa de que tiene algo que contar, el hilo se lanza a adivinar y él lo deja en nada. Después, cuando por fin lo suelta, resulta ser la cena con Bomboncito y el plantón a la belga. El hilo había especulado con fotos y con embarazos. No era nada de eso: «Que nooooooooo», escribe.
Qué cambia respecto a antes
El melo cedió. La entrega anterior lo dejaba dudando entre la belga y Bomboncito, y aquí ya está en Puigcerdà. Nada de la playa con Bomboncito. El anuncio que había prometido se queda en una cena y en un plantón contado sin dramas. Él mismo resume el pueblo: no hay ni karaoke.
Tagghino pasa de habitual a despedido. Anuncia que se va, que ha sido un placer, y a renglón seguido sigue posteando como si tal cosa. No es la primera vez que alguien se marcha en mitad del hilo, ni será la última.
Y entra un asunto nuevo, que no tiene que ver con bloquear a nadie: los mensajes que faltan. No es una discusión sobre quién ignora a quién. Es la sospecha de que algo se ha borrado por detrás, sin aviso y sin explicación. El hilo lo llama por un nombre que no se repite aquí.