Gonzalor confiesa el verano que lo pillaron en Torrevalentina
Gonzalor se va una semana a la playa, a un piso que le presta su cuñado, y suelta que tiene razones para no ir en agosto a Torrevalentina. HARLEY66 muerde: «¿Qué pasó en Torrevalentina? Cuente, cuente». Y Gonzalor cuenta. Dejó de ir
tres años después de casarse porque se había liado más de la cuenta y le pillaron en un par de reniegos. Aquello era un ambiente muy chulo, dice, pero no para estar casado. Un día decidió dejar de ser adolescente y convertirse en adulto, con 30 tacos y un par de huevos.
La historia sigue. Los últimos dos o tres años se complicaron: ella quería más, se obsesionó y él tuvo que esconderse para evitar follones, incluso en el trabajo. Cuando nació su hijo mayor decidió cortar por lo sano y, como no lo aceptó por las buenas, lo hizo por las malas. Ella sigue yendo por allí. Circe le quita hierro: han pasado más de veinte años.
Qué se ha sabido
El melo ha bajado a la belga y a los belguitas a hacer
paddle surf, con la tabla en el Dacia. Bomboncito no va. La belga le ha dejado la funda impermeable del móvil para hacer fotos y él ya tiene entradas para el brunch con ella, con la esperanza de no perder las gafas amarillas de camino al festival.
Gonzalor pregunta por el Dacia porque su hija le ha pedido un coche. Él, para desanimarla, le dijo que como mucho le pillaba uno de esa marca, y la chavala se puso a dar saltos.
16.000 euros cuesta el más barato, apunta. Casi lo mismo que algunas bicis eléctricas. ElCalvo lo confirma: ya no son nada baratos.
El melo quiere cambiar su título del foro por una ristra de dominios, de Monterosso a Puigcerdà pasando por Amberes. Tagghino avisa de que hay límite de caracteres. Circe le traduce la versión larga: si dice «Aguas Turquesas» es porque se ha quedado sin barco y sin apartamento en Formentera.
La belga se ha enfadado. El belga pasa quince días allí y le ha prohibido ir; a ella se le quedó mal cuerpo. Circe lo llama ataque de cuernitis. El melo responde con un «que se joda» y sigue: su hija mayor cumple
23 años el jueves, irá a comer con ella y acaba la noche en el McDonald's con los belguitas porque la belga está con la regla. ElCalvo no se lo cree y lo dice: eso es un embarazo. Circe pone nombres: Carmelo si es niño, Melania si es niña.
También ha habido un terremoto en una ciudad junto a Nápoles. El melo escribió a la cognata, que le contestó que todo bien, y su madre lo notó en algunos barrios.
ElCalvo se ha metido
1.000 kilómetros de coche en un día para acabar donde había empezado, baldado y con el spa del hotel cerrado. «La familia agota», dice.
Dónde está la bronca
Tres frentes pequeños y uno grande. El Dacia: Tagghino pregunta si existe mercado de segunda mano o es como los eléctricos, Gonzalor responde que el más barato cuesta 16.000 euros y ElCalvo zanja que es un timo. Tagghino también opina que a la hija habría que decirle que el coche será de segunda o tercera zarpa.
La bolsa: HARLEY66 cuenta que el IBEX está en
20.000 puntos y que él vendió todo para comprar la casa. Gonzalor le sigue y sostiene que los máximos vienen de la liquidez y de la falta de alternativas rentables, no de los negocios. ElCalvo añade que hace diez años dos tercios del volumen ya era de algoritmos y que ahora será casi todo inteligencia artificial. Nada de eso se puede comprobar aquí.
La pareja: Gonzalor dice que como pareja prefiere a Bomboncito, trabajadora y atenta, antes que a la belga. HARLEY66 contesta que a él le cae mejor la belga. No se ponen de acuerdo y lo dejan.
Y el bloque grande: el reparto de crianzas. Circe hace la lista de quién cría a quién y concluye que ningún niño está con su padre. La broma se repite varias veces en el tramo.
Agosto, fiesta a fiesta
El mes se organiza por celebraciones. El melo va al correfoc de Vilanova con la belga y con las gafas amarillas de por medio, hoy es la fiesta mayor y mañana el día de la mare de déu del vinyet. ElCalvo pregunta si no era Sant Bartomeu y Santa Tecla, y el melo le responde que parece mentira que no lo sepa habiendo vivido en Sitges.
Circe pasa la mañana en una playa asilvestrada, dos horas metida en el agua, sin protector solar, y acaba como un cangrejo con paños fríos en la frente. Recoge brechas y conglomerados. El 1 de agosto aquello está petado de coches y carpas: parecía una urbanización.
Artemis está en Andalucía. Granada le parece brutal, con cuatro rondas de vino y saliendo comido, y mañana sigue a Cádiz. Circe le explica las reglas de la casa: los camareros recitan las tapas a toda velocidad y si pides una bebida del tiempo no te entienden. Tagghino, mientras, está en el salón con el aire puesto: la terraza es para machotes. HARLEY66 hace una hora de sala, media de cardio y desayuna mirando al pádel.
Qué cambia respecto a antes
Entra alguien nuevo. Ramius IV confiesa que ve el hilo en primera página y no entiende nada: dice que se habla en clave y que hay usuarios que solo escriben aquí. Pregunta si es una secta. HARLEY66 le explica que el primer hilo era un cachondeo sobre alguien que le metió en el ignore y que con los años se convirtió en un chat. Gonzalor añade que aquí se junta «cuatro protolangostos chalaos» a decir «bueeeenoooo» y «pues ya ves», y que luego está el melo, que va por libre. Ramius agradece la invitación, pero dice que él vuela solo. Tagghino remata: esto es un vicio.
Las gafas amarillas del melo han aparecido en el bolso de la belga. Ya no están perdidas. Y la lavadora de Circe sigue rota: bisagra, garantía y servicio técnico con lista de espera.