Una cosa que me sorprende del bando oficialista es que siempre alegan que, con los precedentes de Nuria Pera y con lo del intento de quemar el colchón de Neusa en una ocasión cuando ella dormía, quedaba claro que era un delincuente sádico y violento, y no un robaperas.
Ahora bien, con ese mismo argumento, (suponiendo que fuese cierto el relato oficialista de que escapó habilmente a otro país), es esperable que una vez que Antonio se asentase en su nuevo destino tendría que haber cometido de nuevo crímenes y delitos igual de atroces de los que presúntamente cometió en España.
Sin embargo, los oficialistas no se preguntan estas cosas. ¿Será que en el bando oficialista tendrán la misma opinión que tiene Mauri de su hermano, es decir, que en el fondo no es tan mala persona?