4.000 euros de ayudas y 24.000 brutos para un chaval de 20
El tramo arranca en los oficios que nadie cubre y acaba en una nómina de 24.000 euros brutos para un chaval de veinte y pocos. Por el medio, dos cosas que se pegan al hilo y no se sueltan: una oferta que se cierra con contraoferta y una noticia sobre ayudas sociales que alguien enlaza y que el resto usa como munición.
Qué se ha sabido
aventurero artritico trae el caso con números. A un conocido le daban el SMI, a los seis meses cambió de empresa y se lió una puja:
22.000 brutos por un lado,
24.000 brutos de contraoferta por otro. Se quedó en la primera.
1.600 euros netos en doce pagas, dice, para un chaval de veinte y pocos años.
Numbb pega una noticia de OkDiario fechada el 8 de septiembre sobre una familia en Navarra:
4.000 euros al mes en ayudas, una mujer de 46 años que se ha hecho cargo de dos sobrinos, que no ha cotizado allí y que, según la información, tampoco busca empleo. En el hilo la usan como contraste con el chaval de los 24.000.
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navarra.okdiario.com
la_trotona pone el sector del metal: sueldos por encima del SMI en casi todas las categorías, y añade que luego la cuestión es moverse. También interroga a Sonic The Hedgehog: si ha probado a mandar CV directamente a las empresas, a las webs de las ETT, a recorrer parques empresariales y polígonos, y si le costaría irse a Barcelona o alrededores hasta coger experiencia.
Sonic The Hedgehog responde con su propio caso: estudió IT y no encuentra trabajo en remoto. En cada oferta de trabajo en remoto, dice, se apuntan tropecientas personas. Rebel6000 lo resuelve en una palabra:
outsourcing.
Dónde está la bronca
Hay dos broncas y van por separado.
La primera es sobre oficios. Numbb sostiene que electricista, carpintero, albañil o fontanero
sí requieren cualificación, y que el problema real es que no aparece nadie que sepa hacerlo. TODOS AL GUANO insiste en que de los Pirineos para arriba esos trabajos están muy bien remunerados y que aquí no. Petronilo lo cierra a su manera: lo normal en cualquier país menos en España, porque aquí se prefiere cualquier cosa antes que pagarle algo más a un camarero.
La segunda es de empleabilidad. la_trotona lanza a Sonic una batería de preguntas —empresas, ETT, polígonos, movilidad geográfica— y pregunta si solo se contrata a gente joven para formarla, porque eso quizá sea un hándicap. Sonic se queda en el dato de las candidaturas por plaza.
Y debajo, la pelea de siempre, ahora con Galvani metiendo el dedo en la llaga: hay gente de sobra para todo, lo que no se quiere es pagar acorde al coste de vida. Ni falta industria ni falta gente excelente, dice; falta que a la empresa le salga a cuenta. Suma inmigración abundante, costes altos y falta de industria como las condiciones que sostienen los sueldos bajos.
Por ahí entra TODOS AL GUANO con su escenario: si se dejara fuera a la inmigración, las empresas se pelearían por los pocos trabajadores nacionales que quedasen y los sueldos subirían —o bajarían la persiana, y el que aguantase abierto pagaría mejor—. ashe va en la misma dirección, aunque mueve el foco: dice que el problema de fondo no es tanto que no haya trabajo como las dificultades para crear empresas y ponerse uno por cuenta propia.
El tramo se mancha en un punto. Carajote y TODOS AL GUANO pasan de discutir la ley de la oferta y la demanda a la descalificación personal, y ahí se acaba el intercambio útil. Nico aprovecha para pedir que le citen cuando se abra un hilo nuevo con el asunto.
Tito Donnie trae el otro frente: sostiene que por primera vez los empresarios podrían ahorrar local, electricidad, equipos y transporte con el trabajo en remoto, y que casi nadie quiere porque hay ansia de tener al empleado delante. Afirma que en un proyecto de IT la presencialidad no aporta nada. pelexo suelta la coña de la servidumbre aplicada a la hostelería. Chimpu sentencia que este país está podrido y necesita un reset, y Máximo Décimo Hispanio lo achaca todo a las empresas y a su tamaño.
Canuto deja el consejo de la casa: ser empleado solo sirve para aprender de los errores con el dinero de otro, y una vez aprendido toca irse o montárselo por cuenta propia en algo donde la gente pague por quitarse un problema. Dr_Miller mira atrás: antes el no cualificado entraba en una fábrica y sacaba piso, coche y familia; ahora muchas fábricas han cerrado, dice, y quedan hostelería, oficios y limpieza, así que mejor irse fuera u opositar.
Galvani también tira de memoria: en la burbuja ocho horas eran 900 o 1.200 euros y las extras se pagaban; hoy el suelo normalizado es el SMI, y quien entra ahí se queda. De esos casos de suerte, dice, habrá cuatro.
Qué cambia respecto a antes
La discusión del diccionario sigue sin resolverse y ya ni se discute: se cruzan descalificaciones y se cambia de tema. Lo nuevo es el frente de los oficios cualificados, con la pregunta de si falta gente o falta que se pague; el caso concreto del chaval de veinte con oferta y contraoferta; el metal como referencia de sueldos por encima del SMI; y la noticia de las ayudas de Navarra, que entra como dato y se queda. También entra el teletrabajo por el lado del ahorro empresarial, que hasta ahora solo salía por el lado de la vuelta a la oficina.
Predicciones: TODOS AL GUANO mantiene que sin inmigración los sueldos subirían o las empresas cerrarían, sin dar plazo. Galvani sostiene que quien entre hoy por el SMI se queda en eso de forma perpetua.