Nochevieja en TV: Cachitos politizado, refritos y apenas una excepción
La Nochevieja que dio paso a
2024 dejó un balance idéntico en casi todas las cadenas: nada que ver. La oferta pública combinó, según el reproche más repetido, un discurso de empoderamiento en las campanadas con un «Cachitos de hierro y cromo» que cambió los rótulos con gracia por el comentario de actualidad. Enfrente, ninguna alternativa decente: refritos de programas musicales, películas de catálogo y un prime time de madrugada.
¿Qué emitió TVE en la Nochevieja de 2023?
Las campanadas de TVE se presentaron con
Ana Mena al frente y con referencias al empoderamiento entre las intervenciones, además de continuas menciones al equipo femenino de fútbol, según los comentarios del hilo. Después, en La 2, llegó la edición de Nochevieja de «Cachitos de hierro y cromo», un espacio montado con archivo musical y rótulos que este año —se sostiene— dejó atrás el humor inocuo para meterse en política. Antes,
José Mota había ocupado la franja previa con un especial que tampoco se libró de la queja. La palabra que resume el diagnóstico es decadencia: no por falta de medios, sino por el uso que se hace de ellos.
Cachitos de hierro y cromo: cuando el rótulo se convierte en mitin
El reproche más concreto apunta a los rótulos. Los gags se dirigieron, según esa lectura, a
Abascal, Vox y Bertín Osborne, mientras el trato hacia Yolanda Díaz resultó, siempre en la misma versión,
blanquísimo. El caso más citado es un rótulo que vendría a decir que protestar contra la amnistía convierte a quien protesta en un ultra y que el asunto importa poco comparado con sufrir un cáncer. Difundido como muestra del sesgo, ese texto resume el reproche: no habría humor, habría toma de partido. Y el programa, también como humor, se juzga flojo.
Las campanadas: empoderamiento en la pública y la estrella de la competencia
Un participante contó que acabó viendo las campanadas en Antena 3, con
Cristina Pedroche al frente, porque llegó a las 23.58 sin margen para buscar otra cosa. El mensaje de empoderamiento, en cambio, generó un rechazo que no entiende de cadenas, y los datos de audiencia que se difundieron de la noche apuntan en una dirección incómoda: una retransmisión alternativa por internet pinchó y la intervención de la deportista funcionó.
El resto de la parrilla: refritos, playbacks y cine de catálogo
Fuera de la pública el panorama no mejora. Antena 3 recurrió a
refritos de programas de canciones con playbacks grabados meses antes; Cuatro emitió «Ocho apellidos vascos»; Telecinco montó un número con dos cantantes versionando «Boys», el éxito de Sabrina Salerno de
1987, y un figurante encadenado vestido de preso; laSexta programó «Ready Player One». Alguna cadena colocó en prime time una película de tres horas, «Babylon», que dejó a más de uno desubicado cuando sonaron las doce. El cine de catálogo se convirtió así en la opción menos mala por eliminación.
Telemadrid y la nostalgia: Doris Day frente al prime time
La única franja que se salva, y con reparos, es la de
Telemadrid: su segundo canal emitió una comedia clásica de Doris Day y Jack Lemmon y, a continuación, «Préstame a tu marido». Ese detalle da la medida de lo perdido. Hubo un tiempo en que la segunda cadena pública reservaba la Nochevieja para títulos como «MASH», «Espías como nosotros» o «Aterriza como puedas», y sólo los cortaba lo imprescindible para dar las uvas. Hoy esa misma franja se ocupa con propaganda, según la queja mayoritaria, o con material de relleno.
El balance: queja con el televisor encendido
El atasco aparece aquí. Nadie en el hilo defiende la parrilla; el reproche más repetido apunta a la ideología que impregna la cadena pública y a un modelo que ya sólo produce playbacks y catálogo. Y entre los mensajes aparece también el cálculo que lanzó uno de los participantes: el momento de las campanadas lo ve el 99% de la población. Con esa base, la queja de cada año vuelve a quedar en el aire. Ahí se queda el análisis, sin resolver.