Los papers de la 'inmunización cognitiva' y la pereza moral
Spock vuelve con una tanda de enlaces y el hilo cambia de eje otra vez. Esta vez no son titulares sobre Eric Schmidt: son estudios sobre dependencia cognitiva y una propuesta con nombre, la
inmunización cognitiva. Nico contesta a otro forero: «Lee el spoiler que ha puesto @Spock y tienes la respuesta». A partir de ahí el tramo deja de discutir exámenes y entra en la brecha mental, la pereza moral y quién gana con todo esto.
Qué se ha sabido
Los enlaces que pega Spock:
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radiolv11.com.ar
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mipuntodevista.com.mx
Son
seis en total, entre ellos los de La Opinión Austral y Noticias SIN. El resumen que los acompaña dice que el trabajo
aún no está revisado por pares y que los autores no piden abandonar la IA, sino aprender a usarla sin sustituir el pensamiento propio. El estudio contrapone dos modelos: la IA como andamiaje y la IA como sustitución. Nico lo subraya porque ve ahí un
efecto viral de las conductas: no es una decisión individual, es algo que se contagia.
No es la única fuente. nonamedzar aporta un paper con título explícito,
AI Assistance Reduces Persistence and Hurts Independent Performance, y lo resume en una línea. Pollepolle pone el ejemplo de Kubrick: para
2001 hacía falta un ejército de especialistas; ahora basta con echar horas en el ordenador, y el límite es la imaginación. core cuenta su caso: con IA no habría tardado siete años en sacarse la carrera. Antiparticula recuerda la fórmula del hormigón de los romanos como saber que se perdió y costó recuperar. fachacine separa el tractor —progreso con retorno claro— de la domótica, que le parece un catálogo de chorradas. Don Arcadio y Mabuse se van por las ramas: uno a la mística renana del siglo XIV, el otro a defender el rap como música tradicional frente al reguetón industrializado.
Dónde está la bronca
Aquí se pelea por el tempo y por el sujeto. McNulty llama al diagnóstico «un poco asustaviejas y apocalíptico» y suelta su pronóstico: los inteligentes se volverán mucho más inteligentes y la brecha será enorme en unas décadas. Define inteligencia como metacognitividad. Nico no compra el reparto: sostiene que la rendición no es del alumno vago, es de cualquiera que considere
fútil entender cómo se hacen las cosas. Y añade la nostalgia del sabio de antes: el que se sabía las capitales o la delantera de un equipo y pasaba por genio en cualquier conversación.
Funci-vago mete el otro flanco: los modelos también se degradan. Si el input mayoritario es contenido generado por IA, el resultado se retroalimenta. Votante=Gilipollas va más lejos y dice que ya es basura hoy, porque las bases están sesgadas por criterios comerciales. Ahí choca con AH1N1, que rebaja la acusación al sistema educativo: alfabetizar y hacer un Estado competitivo primero, adoctrinar después.
Kriegmesser cambia de terreno: sostiene que todo esto es una campaña de demonización y que prepara la excusa para prohibir la herramienta, con las versiones potentes reservadas para élites. Pirro añade la pereza moral: delegar decisiones automáticas, con la experiencia de los drones en Ucrania como aviso. pamplinero dobla la apuesta por el otro lado: no solo se atrofia el razonamiento, también la atención sostenida. Y Alex Cosma cierra con una frase de brocha gorda: si ya delegamos todo en castas de expertos, con la IA la delegación es total.
Qué cambia respecto a antes
Se sale del aula. Hasta aquí el hilo discutía evaluación y docencia; ahora entran tres frentes nuevos. Uno, la brecha: la ventaja ya no es solo económica, es de hábito mental. Dos, la degradación del propio modelo: la basura no viene solo del alumno que copia, viene del ecosistema que se entrena a sí mismo. Tres, la política de la IA: quién la prohíbe, quién la usa y con qué excusa.
También cambia quién se pone nervioso. McNulty acusa a Nico de alarmismo y acaba admitiendo una brecha «jodidamente demencial». unapompo resume la trampa de todos: no usar la IA tiene un coste de velocidad. Y McNulty insiste en que el usuario no es un sujeto pasivo: la máquina no tiene criterio para la dialéctica ni intuición, dice, ni sabe qué hace cuando contesta.
El caso core y la cita de 1972
core cuenta lo concreto: foto al enunciado, problema desarrollado, ejercicios infinitos, repetición hasta entender. Su frase da la medida del atajo. APRENDIZ DE BRUJO aporta su versión doméstica: ya no recuerda la tabla de multiplicar desde la calculadora. Y bk001 rescata una cita de
1972 sobre la automatización entusiasta y la inutilidad del ser humano. Nadie la discute. Nadie dice tampoco qué se conserva.