La IA como profesor particular o como la estocada final
El hilo arranca con una pulla de Mabuse al diagnóstico estrella y en pocas páginas ya hay tres peleas distintas. Una: si la IA es un atajo o el final del camino. Otra: si lo que se cae es un sistema educativo o la civilización entera. Y una tercera, la más terrenal, sobre quién paga la fiesta cuando un despacho hace el mismo trabajo con la mitad de la plantilla.
Qué se ha sabido
Rescatador suelta dos enlaces seguidos: uno de
businessinsider y otro a una lista de la Wikipedia sobre parques tecnológicos en España. Los números que saca: por peso sobre el empleo de su comunidad, el País Vasco va en el
2%, Cataluña en el
1,8%, Andalucía en el
1,7% y Asturias y Cantabria en el
1,6%. A escala provincial, el Parque Tecnológico de Andalucía en Málaga mueve el
3,1% de los trabajadores de la provincia y el de Álava, el
2,3%. Lo cuelga sin más tesis que el dato.
Cremilo reprocha a quien abrió el hilo que no enlace el informe y sí cuele vídeos de youtubers para que se lo expliquen. Al rato aparecen las fuentes a pelo: el sitio aiandeducation.mit.edu, el PDF en wpmucdn.com y un tercer texto, hiperbolajanus.com, sobre «el reino de la cantidad». Janus responde a ese último con dos palabras:
«Eso es una oportunidad». Nico tira de René Guenon,
1945, y de un YouTuber que da una versión más benigna del informe.
Dónde está la bronca
Primer choque: Nico contra Nefersen. Nefersen cuenta que conoce gente joven que usa la IA como un profesor particular y que un amigo aprendió en un par de meses más de contabilidad que él en toda una vida. Dice que él la emplea a diario y que no le conduce el pensamiento. Nico responde que eso es confundir los escalones con la escalera: la calculadora te ahorra el cálculo, no la búsqueda, y aquí, sostiene,
«han quitado la escalera completa».
Segundo choque, el fiscal. silverdaemon pide revisar los sistemas tributarios para bajar la carga al trabajo y crear una figura nueva que grave los procesos productivos hechos por IA, y pone el caso del despacho que pasa de 25 arquitectos a 10. Nefersen replica que la recaudación sube sola: el despacho que hacía 100 proyectos ahora hace 200, gana el doble y tributa el doble, y los quince que salen montan su propio despacho, así que acaban siendo dos negocios pagando. Remata con que el impuesto progresivo «es una milonga». silverdaemon, de todos modos, no ve cómo la vivienda de las grandes ciudades puede seguir subiendo en ese escenario.
Tercer choque: la religión. Nico ilustra la rendición con los predicadores evangélicos, que dependen del «fuego» del orador y no del misal. John Smmith le corrige: si el pastor duda, lo echan, así que la religión es el peor ejemplo posible, aunque se parezca al sistema educativo. Para él la universidad ya era la IA incuestionable antes de que existiera la IA.
Qué cambia respecto a antes
Entra el eje fiscal con cifras y con réplica, y entra el eje religioso con la cita de Guenon como bandera. Se da por superado que el informe pida prohibir algo: Rosso ya lo había desmontado y ahora el debate se mueve a si el problema es la IA o la universidad que ya venía rendida. Mabuse recuerda que el pensamiento crítico llevaba décadas sin premiarse y que esto solo «remata la obra», con la calculadora como prueba de que la aritmética mental sobrevivió en mercerías y supermercados.
Los ejemplos que se pelean
SatanClaus mete el rap en la conversación: cuando se popularizó le pareció la antimúsica y no previó dos cosas, que siempre hay margen para empeorar y que a nivel lírico el rap exige quemar neuronas, como una pelea de gallos o los bertsolaris. Otro forero resume el atajo con una comparación sobre el esfuerzo y la imaginación. macready no espera nada bueno:
«Volvernos mas idiotas, infantiles y dependientes entra en los planes». Bien boa trae Terminator y 1984 como hojas de ruta y recuerda que en 1985 aquello parecía imposible. Pirro aporta su corrector de exámenes; Nefersen insiste en que la herramienta bien usada hace progresar. Polo_00, en cambio, pide hechos: que quien pide ejemplos predique con el suyo.