Ni con suelo libre: dudan de construir más de 100.000 pisos
El tope al alquiler ya no está en el centro. En este tramo el hilo se ha ido a otra pregunta: si España puede físicamente levantar más vivienda. Y la respuesta que va ganando es que no. Ni con el suelo regalado.
Qué se ha sabido
Un participante pone el techo del país: España
no puede construir más de 100.000 viviendas al año ni aunque se liberalice y se deje gratis todo el suelo. El motivo que da es material: falta capital en forma de maquinaria, equipos y operarios, y comprar excavadoras o grúas no arregla el hueco de personal. Encima, avisa, llega una segunda ronda de escasez en los servicios de alrededor.
Se ponen números. El coste actual de construcción ronda los
2.000 euros el metro cuadrado, más el suelo. Y javac hace su cuenta: harían falta
250.000 viviendas al año durante diez años para recuperar la demanda creada desde 2016. Con 100.000 anuales, dice, no se cubre.
Dj Puesto vuelve sobre el reparto entre suelo y construcción y le añade la parte que faltaba: el Estado tampoco va a renunciar a ITP, IVA y AJD. Ahí no se toca nada. Avulense64 se queda en la palabra y aclara que «tope» no es anglicismo, que viene de poner un tope. soldadodedios lanza la pregunta que sobrevuela el tramo: si esto va a intervenir o ya ha intervenido.
ciberobrero pregunta por el
medio millón de viviendas prometidas y se contesta solo. Josar repite los
8 años de gobierno. Burbuoso también, a gritos.
En medio del tramo, alguien cuelga este tuit:
Dónde está la bronca
Salta un bloque nuevo: el de la capacidad. Quien lo sostiene dice que el problema no es la ley sino el material. Que no hay gasoil para mover tierras, ni gas para cocer ladrillos, ni encargados suficientes. Que aunque se cambie la norma mañana, la obra no aparece.
El otro bloque nuevo es el de la receta. silverdaemon propone construir y vender
por ley solo a quien no tenga otra vivienda en propiedad y usarla como residencia habitual. Matahari pide algo que el anuncio no incluye:
tope también a la venta, no solo al alquiler. Y una parte del hilo lleva la propuesta al terreno de la población: piden reducir el número de residentes extranjeros. El hilo lo deja ahí, sin debate.
Enfrente, el bloque del mensaje. blatet lo llama demagogia para captar votantes. Josar lo desarrolla: el incentivo del voto y una mayoría que no lee economía terminan en medidas así, y aun así les seguirán votando. Autómata lanza la pregunta de siempre:
¿ellos siguen teniendo su patrimonio en vivienda?. ATARAXIO apunta a los beneficiarios —fondos y bancos— y vaticina que la burbuja pinchará cuando cambie el gobierno. Discordante sube el tono y sostiene que el empobrecimiento del país es más grave que el debate de precios.
Andrés Hurtado mete una causa que nadie había puesto: los requisitos de aislamiento y eficiencia energética encarecen la promoción hasta hacer imposible la vivienda barata. El Buho quiere justo lo contrario:
ya era hora, dice, que tanta libertad de mercado no era buena. rayban00 zanja que para la mayoría ni la ciencia económica ni las matemáticas existen. Gutiérrez que le veo lo reduce a que lo único que importa es el mensaje y que la gente se lo crea.
Y el tramo tiene su hueco lingüístico y su chiste. Gouel resume la culpa en una línea: «La culpa es de Franco». URULOK anuncia que él va a invertir en literas.
Qué cambia respecto a antes
El eje se mueve por tercera vez. Ya no es tope sí o tope no, ni cuántas viviendas se han construido desde 2018. Ahora se discute la capacidad industrial: si el país podría ejecutar el plan aunque quisiera. Es la primera vez en el hilo que la escasez se coloca antes que la ley.
Entra también un asunto que hasta ahora no había salido: la venta. Todo lo anterior era alquiler. Ahora alguien pide topar el precio de compra y limitar por ley a quién se le vende.
Lo que se da por superado: la definición de intervencionismo. Nadie discute ya si intervenir es esto o lo otro. el segador dice que tocan algo y lo estropean, y que los precios seguirán disparados.
Cómo se cierra el tramo
Sin acuerdo. midelburgo da por hecho que el parque de vivienda se queda como está —sin gasoil para mover tierras ni gas para el cemento, no hay obra—, TORREVIEJAS cierra con dos palabras y URULOK se pasa a las literas.