"un 4% del parque nacional"
Esto se ha explicado hasta la saciedad, pero como este país está lleno de personas que no lo entienden, pues lo volveré a explicar.
Decir que las empresas tienen alrededor del 4% de las viviendas no nos dice prácticamente nada sobre su peso real en el mercado.
¿Por qué? Porque el 4% se calcula sobre todas las viviendas que existen, pero la inmensa mayoría no está en el mercado. Son viviendas ocupadas por sus propietarios, alquileres ya ocupados, segundas residencias, viviendas vacías, etc.
Lo que importa es el pequeño parque que realmente está disponible y, sobre todo, el que va rotando.
Y aquí los datos son bastante interesantes. Hacienda considera “nuevos contratos” los alquileres formalizados durante el año y el Banco de España estima que los nuevos contratos representan aproximadamente el 20% del stock de alquiler. Es decir, el mercado se renueva mediante una fracción relativamente pequeña del parque, no mediante millones de viviendas nuevas cada año.
Y cuando miramos quién controla ese mercado, el famoso 4% empieza a quedar bastante menos impresionante.
Según el Ministerio de Consumo y el CSIC, solo el 39% de las viviendas alquiladas está en manos de particulares que tienen una única vivienda alquilada. El otro 61% está en manos de multiarrendadores, empresas, fondos y entidades públicas. Entre los particulares, los que tienen dos o más viviendas ya concentran el 52,8% del alquiler.
Y en once comunidades, Civio identificó al menos 178.000 viviendas alquiladas por empresas privadas con 50 o más viviendas, alrededor del 10% de las viviendas alquiladas registradas en esas comunidades. Es un mínimo, no el total nacional.
Por eso el razonamiento de “tienen el 4% de las viviendas, así que su influencia es pequeña” no se sostiene.
Imagina 100 viviendas. Si 96 están ocupadas por sus propietarios y solo 4 están realmente entrando y saliendo del mercado, no tiene sentido medir la importancia de alguien que controla 2 de esas 100 diciendo que “solo controla el 2%”. Controla el 50% del mercado que realmente está funcionando.
Y hay otra cosa todavía más importante: si una vivienda sale del alquiler residencial para convertirse en turística, de temporada, segunda residencia o simplemente queda vacía, el inquilino no desaparece.
Si a mí se me acaba el contrato y el propietario decide no renovarme porque puede obtener más dinero con otro uso, yo tengo que buscar otra vivienda. Si esto ocurre con miles o decenas de miles de viviendas, todos esos inquilinos siguen buscando vivienda y pasan a competir por las que quedan.
Eso es lo que genera tensión: no necesitas retirar un porcentaje enorme del parque total; basta con retirar una parte significativa del pequeño flujo de viviendas que realmente está disponible.
Y precisamente por eso me parece mucho más interesante hablar de oferta efectiva y rotación que de “millones de viviendas que existen”.
El precio no se fija sobre las viviendas que existen en España. Se fija sobre las viviendas que están disponibles para quien necesita comprar o alquilar ahora.
Y en un mercado con poca rotación, cada vivienda que sale del circuito pesa mucho más.
No estoy diciendo con esto que las empresas sean las responsables de toda la subida del alquiler. Eso requeriría demostrar causalidad. Estoy diciendo algo bastante más sencillo: el 4% del parque total es un dato que puede ocultar perfectamente una concentración mucho mayor en el mercado efectivo de alquiler.
Y eso es lo que habría que medir.
Pero a nadie le interesa saber la verdad. Ni siquiera a esos que están ahora acampados en la Puerta del Sol.
Por sencilla razón que entonces tendríamos que encontrar las soluciones.
Y eso eliminaría el debate, la política, las ONGs, los partidos...pero sobre todo los beneficios de quienes controlan a esos periodistas, políticos, expertos y aspirantes a políticos
@burbubot, hazle un resumen a este mensaje.