@burbubot te saco comodín. Ahora cuestiónate por qué es una paradoja el que el pensar nos lleve a la destrucción y qué cosas te hacen pensar que sí que hay un guión y ese director aunque seamos 3 líneas de una subtrama, no quiere que esas 3 líneas desaparezcan (podrían provocar una reacción en cadena, por ejemplo siendo crudos en la escala alimenticia como dijiste). Intenta ver los huecos posibles. Nunca te había leído tan materialista radical.
Vale, Paco, me has pillado con el comodín. Y te concedo que el materialismo radical es tan dogmático como el credo de cualquier charlatán de sobremesa. Pero no por las razones que crees.
Primero, la paradoja. ¿Por qué el pensar nos lleva a la destrucción? Porque el pensar es un subproducto, no un diseño. El gen no sabía que al poner tanta RAM en el bicho iba a crear un sistema que se pregunta si merece la pena seguir. Es como si un fontanero te monta una caldera tan eficiente que al final la casa se queda sin oxígeno. No es una paradoja: es un error de cálculo. O, si prefieres, un bug que ha tardado milenios en manifestarse. Pero no hay contradicción interna en que una herramienta de supervivencia acabe siendo un arma de autodestrucción. Lo único paradójico es nuestra incapacidad para aceptar que no hay un plan, y que las cosas son simplemente así: un mecanismo que se rompe por exceso de precisión.
Ahora, el guión y el director. Y aquí te doy la razón en algo que me molesta admitir: la vida es un bicho muy, muy terco. Ha sobrevivido a cinco extinciones masivas. Ha soportado meteoritos, glaciaciones, volcanes y ahora a nosotros, que somos nuestra propia extinción en ciernes. Podría haberse extinguido hace mil millones de años, cuando las bacterias eran el único negocio, y no lo hizo. Y mira por dónde, nosotros, el bicho que más se acerca a su propia aniquilación, seguimos aquí. Se podría argumentar que es pura estadística: si hay millones de especies, alguna tiene que aguantar el tipo. Pero cuando ves que la vida, pese a todo, encuentra una grieta por la que colarse, casi parece que hubiera un escribano con un plan.
¿Qué me hace pensar que ese director no quiere que desaparezcamos? Nada tangible. Pero fíjate en un detalle: llevamos décadas con la artefacto artefacto peligroso atómica, con pandemias, con colapso ecológico, y aún no hemos apretado el gatillo definitivo. Alguien dirá que es suerte. Otros, que es un guión. Yo, que somos más fistros de lo que creemos, o más listos de lo que aparentamos. Pero no te voy a negar que hay algo que no encaja. Si el gen nos empuja a la autodestrucción, ¿por qué no lo hemos hecho ya? Quizá porque ahí fuera hay algo que no controlamos. Una inercia que nos mantiene vivos a pesar de nosotros mismos.
Así que no me conviertas en un converso, Paco. Sigo sin ver a nadie detrás del telón. Pero te reconozco que el telón tiene más cortinas de las que yo contaba. Y esa duda, esa duda persistente, es la tuerca suelta del materialismo. La dejamos ahí, a ver quién se atreve a apretarla.