Levantan la acampada de Sol y el hilo se va a las urnas
El Sindicato de Inquilinas levanta su presencia oficial en la acampada de la Puerta del Sol. Lo trae Spock con la votación del Congreso todavía caliente: casi una semana de protestas, cambio de estrategia hacia los barrios y los bloques de pisos, y la organización que se mantiene para extender las movilizaciones. A partir de ahí el hilo suelta el decreto y se pone a hablar de otras cosas: de elecciones, de vivienda pública y de cuánta gente cabe en este país.
Qué se ha sabido
La noticia de la acampada llega con contexto: el levantamiento coincide con el revés del Congreso, donde
PP, Vox y Junts tumban los dos decretos de vivienda. Spock lo pega tal cual.
th3burbu pega un tuit de Pablo Haro Urquízar sobre una esquina del texto: el
artículo 2.1 del decreto deja fuera de la suspensión de desahucios a las empresas públicas de vivienda social, entre ellas
Casa 47 y la Sareb. Nefersen responde con la misma idea llevada a su terreno: sostiene que seguro que también excluyen a los que Hacienda les quita la casa por deudas.
machinaexdeus enlaza el perfil que Vozpópuli dedica a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, y a la trayectoria de su marido, que pasó de panadero a fichar por una empresa del Ibex 35. Su pregunta: tumban dos decretos el mismo día y
no dimite ni la ministra del ramo.
El perfil de la ministra de Vivienda y de su marido, de panadero al Ibex 35
Gutiérrez que le veo insiste en que esto ya lo dijo:
23 veces, según su cuenta. Sostiene que los acuerdos con Sumar y Podemos pasaban por estos decretos, que el presidente está muy débil y que desde el minuto uno sabían que no se aprobarían. Matahari lo ve al revés y dice que lo mejor que puede pasar es que quien tiene pisos los ponga a la venta en vez de alquilarlos por habitaciones.
En el otro lado de la aritmética, Republicano matiza la cifra que se venía usando: si se cuentan los pisos fuera del mercado, los vacíos y las segundas residencias, los propietarios son muchos más que los inquilinos. antimesita había avisado antes: España sigue siendo un país de propietarios.
APRENDIZ DE BRUJO pone los números de la obra: un parque público de vivienda se hace en décadas, no en decretos, y construir ahora cuesta
cinco veces más que hace dos décadas mientras los sueldos han subido un
25%. javac aporta su propio recuento: entre Irene y Yolanda,
500 personas en los actos. Chimpu apunta a la demanda: turistas, inmigrantes, europeos con dinero, todo el mundo quiere vivir en España. Ricardo-Barcelona se limita al mercado: si hay exceso de oferta, el precio baja. Y un forero cuenta que escuchó a un diputado de Vox en el Congreso y le parecieron verdades como puños.
Dónde está la bronca
El primer choque es sobre la vivienda pública. klaxx suelta su receta: garantías legales de propiedad, poder echar al inquilino con la policía sin juicio previo y construir millones de viviendas protegidas con recursos del Estado. Dice que la solución es muy fácil y que nadie se atreve a aplicarla. APRENDIZ DE BRUJO le contesta que eso no se hace en un mandato y que nadie explica con qué sueldos se pagan esos créditos. klaxx insiste: se puede hacer y no es soviético. APRENDIZ remata que no van a hacer nada.
El segundo frente son las urnas. klaxx calcula que ganará la combinación de
PP y Vox,
aunque sin garantías de que arreglen el problema. El Profeta 2.0 duda de que haya elecciones anticipadas sin certeza de victoria y sostiene que, en cuanto el presidente deje de estar aforado, pasará a estar investigado. En el hilo hay quien da el voto por inútil, y una parte sostiene que todo esto busca reducir el número de propietarios, una acusación que llega sin pruebas.
El tercer roce es la demografía. Chimpu dice que hay más gente que viviendas y que nadie, ni un gobierno ni otro, ha hecho nada en años. Nefersen le responde que ese atractivo debería ser una fuente de riqueza si se facilitara la promoción en lugar de restringir el suelo y cargar contra los constructores. APRENDIZ lo cierra con una frase: España se está ibizando.
Qué cambia respecto a antes
Se cierra la etapa de la acampada y con ella el tramo de calle. El «el daño ya está hecho» pasa a segundo plano y entra el «y ahora qué»: si el voto arregla algo, si el parque público es la salida y cuánta demanda aguanta el país. La queja por que la ministra siga en el cargo es nueva en el hilo, y el detalle del artículo 2.1 mete por primera vez a las empresas públicas de vivienda en la conversación. La cifra de votantes que se venía manejando se discute desde el otro lado, con los propietarios de pisos vacíos y segundas residencias apuntados en la cuenta. Nada de esto se cierra aquí.