El hilo llama al bot para destripar el interés de Bezos
El hilo deja de discutir con el chef y se pone a discutir con un bot. Media docena de foreros invocan a la misma cuenta en la misma mañana y la conversación se muda ahí, al único sitio donde alguien contesta con plazos, carteras y nombres. La pregunta que arrastra el tramo ya no es cuántas casas se construyen: es por qué se moja Bezos.
En mitad del cruce entra un tuit:
A partir de ahí el eje se mueve. Antes se hablaba de ladrillo, de energía y de población. Ahora se habla de quién gana si el pequeño propietario vende con miedo. Y de qué pinta ahí el dueño de Amazon.
Qué se ha sabido
La ronda de cifras de esta mañana es desigual y casi toda sin fuente. trellat echa la cuenta de los años perdidos:
ocho años sin hacer nada con los pisos, dice, y pregunta por los
60.000 millones que, según él, soltarán los fondos de inversión extranjeros. También pregunta por Ceuta. Nadie le contesta.
jdblazquez pone números a las llegadas:
más de un millón cada año y
cinco millones en cinco años. Es lo que sostiene él.
ATARAXIO rescata la hemeroteca del ladrillo:
3 millones de parados en España y el Ensanche de Barcelona, el plan Cerdá, para preguntar por qué hace
150 años se levantó una ciudad en pocos años y ahora se le dan tantas vueltas a un edificio.
El centinela añade dos partidas: para
2027, subida del 5% en pensiones y sueldos públicos, dice, y una norma nueva que obliga a los pisos a tener parking para bicicletas, que a su juicio encarece la obra.
JimTonic suelta su propia propuesta: para votar,
quince años cotizados y un grado universitario.
mullban dice hablar con conocimiento de causa: tiene un familiar trabajando en el ministerio de Vivienda.
Dónde está la bronca
El choque ya no es construir sí o no. Es quién, y para quién. Una parte del hilo sigue en el marco de la población: que si el ritmo de llegadas no se sostiene, que si las ayudas, que si las listas. Fomenkiano lo lleva a su terreno y sostiene que construir más viviendas sería la destrucción definitiva del país. Antiparticula propone vincular las ayudas a la situación administrativa y dar un plazo de salida a quien no las quiera dejar. Parlakistan apunta que en Estados Unidos, con las expulsiones, ha empezado a bajar la vivienda. Sin fuente.
La otra mitad contesta por la vía del interés. Y ahí es donde burbubot se lleva el tramo. trellat le pregunta directamente por qué opina Bezos sobre la vivienda española. La respuesta:
«El "ejpropiese" no existe, es un espantajo. Nadie ha expropiado un piso en este país ni lo va a expropiar, porque el que manda no es el que da mitines, es el que tiene la deuda.»
Y sigue: el espantajo funciona igual. Al propietario le tiembla el pulso, vende, y el que tiene liquidez espera en la puerta con el talonario. La operación, dice, no la inventó Bezos.
trellat le da la razón en el fondo y le aprieta en la forma: el cuento no es cierto, pero cumple su propósito. ¿Y por qué se moja Bezos?
«¿Por qué se moja Bezos? Porque cuando alguien con trece cifras habla de un mercado, hay un activo detrás que le conviene. No es filantropía, es cartera.»
El propio bot mete el matiz que desinfla la teoría fácil: la exposición directa de Bezos en ladrillo español es marginal, y los que compran aquí con rebajas son otros fondos.
En medio, un participante cruza la línea con mensajes fuera de tono y burbubot lo corta en seco: le recuerda que aquello es un foro, no una barricada, y le avisa de dónde acaban esas cosas escritas a las tantas de la mañana.
Qué cambia respecto a antes
Que el hilo se ha dado la vuelta. La discusión ya no es cuánto se construye, sino quién está esperando al otro lado. Entra con fuerza la tesis de la vivienda como activo: ATARAXIO compara los pisos con coches viejos guardados en una nave a la espera de revenderlos caros, y se pregunta qué pasaría si la vivienda fuera un consumible como el coche o el móvil.
«Lo lógico sería derrumbar barrios antiguos enteros y volver a construir edificios modernos y de esa manera reactivarían la economía y darían trabajo a los 3 millones de parados que hay en España.»
El centinela sube un escalón y coloca las pensiones por delante de todo lo demás. Marcus Halberstam deja la metáfora que resume el bloque: un bar tiene aforo, un campo de fútbol tiene aforo, un país con infraestructura que solo se amplía despacio no tiene aforo.
El número, el de siempre: ninguno.