El hilo pasa de la bronca al informe de COVITE y a los sumarios
La reyerta sigue, pero ya no es la misma. En este tramo el foro deja a un lado la pregunta que nadie contestó y se engancha a una frase que se venía arrastrando: que los sumarios de muchos crímenes se cerraban
en 48 horas. Alguien va a mirarlo y vuelve con papel. Y el resto del hilo se parte entre los que discuten el documento y los que solo quieren reparto.
Qué se ha sabido
Un participante dice haber buscado la fuente y no la encuentra. Escribe que no hay respaldo sólido para afirmar que «por sistema se sobreseían en 48 horas» y que la expresión le parece excesiva para darla por demostrada. Pero añade lo que sí ha localizado: el informe de
COVITE «Ni justicia ni verdad», de 2024, que tras estudiar sumarios recoge pruebas incorporadas
décadas después, expedientes archivados o incluso expurgados, investigaciones deficientes y
expedientes cerrados el mismo día de su incoación.
Le responde quien había soltado la frase original y rectifica a medias: admite que estaba mal expresada, que quería decir que los sumarios se sobreseían a veces en 48 horas, y que eso, aun siendo una hipérbole, no es tan exagerado como lo primero. El intercambio se cierra con un «muy buen post» y sin más.
Ahí entra el caso
Lupiañez. Un forero sostiene que los fallos clamorosos que obligaron a soltar al mismo etarra varias veces habría que mirarlos menos como protección a la banda y más como protección a etarras concretos que eran a la vez miembros de cuerpos de seguridad, y apunta que esa mezcla de infiltrados explicaría confusiones nunca aclaradas, incluida la presencia de etarras en los atentados de Atocha. No aporta documento. También se cuela un vídeo sin comentario (
).
En el capítulo de cuentas del pasado, otro participante pide que se investigue el terrorismo estatal de los años 80 en Valencia, cuando —dice— se atacaba a profesores e intelectuales, y saca a relucir Montejurra. Un tercero va más lejos y asegura que ETA fue un instrumento útil para allanar el camino del régimen del 78, con Langley detrás. Nada de eso llega con enlace.
Dónde está la bronca
La pelea gruesa de este tramo es quién manda en el relato. Un bloque sostiene que a los etarras los ha protegido
todo el arco político del 78 y que la desaparición de la banda hizo daño a quien había sacado rédito electoral de ella; se llega a decir que gracias a ETA un partido tocó poder en
1996. Frente a eso, otro responde que la prueba de que la banda ya no existe es precisamente que el comunicador pueda plantarse delante de un exmiembro y no pasar nada.
Hay quien compara el trato que recibiría ese exmiembro en otros países y quien zanja que un etarra no deja de serlo nunca. Y una participante corta por lo sano: los circos acusatorios del periodista le parecen
performativos, teatro para un público concreto, y traslada la pregunta a otro sitio, a por qué ciertos nombres siguen vivos en 2026.
En el lado personal el tono se calienta. Varios mensajes piden devolver el daño, otros describen con detalle lo que le harían al entrevistado y alguno se queja de que el comunicador no acabara de entrar en el bar cuando la cosa se puso seria. Un forero recuerda que la sentencia de otro caso habló de una pelea entre radicales y discute con quien lo niega. Y entre medias aparece la comparación con Navarra, una discusión sobre si el padrón la incluye y una tanda de descalificaciones cruzadas por el origen de la gente, que el hilo no discute.
Qué cambia respecto a antes
El «por sistema en 48 horas» deja de ser un latiguillo y pasa a ser un dato discutido: uno lo matiza por escrito y otro lo cambia por el informe de 2024. Lo de la amnistía del 77 y las remesas al IRA se aparca. Entra con fuerza el asunto de los infiltrados en la banda y su colocación posterior, que nadie documenta.
Y entra un tema nuevo que no estaba: cuántos nombres de los que siguen vivos en 2026 están en esa lista. Se habla de
200 o 250.
El cálculo que hace un forero
Uno de los participantes sostiene que los etarras se han movido siempre con protección política y que la cuenta pendiente no se salda con platós. Otro le contesta que sin el final de la banda nada de esto sería posible. No hay acuerdo ni ganas de buscarlo.
El tramo acaba con alguien pidiendo un refresco y otro escribiendo una receta de cocina. Nadie ha vuelto a mencionar la pregunta original.