El pulso de Ceuta: 10.000 migrantes y ninguna solución sencilla
Ceuta afronta, según el planteamiento que abre el debate, la presencia de alrededor de 10.000 migrantes indocumentados, y ninguna de las vías de salida se presenta como automática. Un gobierno de VOX con mayoría absoluta, en la hipótesis que se discute, no tendría sobre el papel una herramienta verificable para devolverlos a su origen sin la firma de otro país. La dificultad no es retórica: es logística y diplomática.
¿Por qué la devolución a Marruecos no es automática?
Devolver a una persona a su país exige que ese país la acepte y que su nacionalidad se pueda acreditar, plantea uno de los intervinientes. Sin un destino que firme la readmisión, la salida se queda en el limbo, y hay quien sostiene que Rabat nunca aceptará a quienes no puede acreditar como propios y que alegará un origen tercero para escurrir el bulto.
Otra lectura, defendida con el mismo énfasis, asegura lo contrario: que Marruecos ya se ha declarado dispuesto a readmitir a todos los llegados, incluidos los no marroquíes, y que el bloqueo estaría en Madrid. Ambas versiones son incompatibles y ninguna puede comprobarse desde fuera.
La vía de la presión económica sobre Marruecos
Aquí es donde aparecen las propuestas más concretas. El catálogo que circula incluye cortar el flujo de mercancías agrícolas por tierra con cualquier excusa administrativa, provocar averías técnicas oportunas en el gas y la electricidad que cruzan hacia el sur, averiar por sorpresa el sistema de transferencias de remesas y suspender las ayudas que fluyen vía cooperación. Todo sin disparar un tiro ni romper un plato, según sus defensores.
El precedente histórico que se cita
En el trasfondo reaparece un ejemplo que se usa para rebajar expectativas: ni con Franco —general laureado— se logró retener Sidi Ifni, Cabo Juby, el Rif o el Sáhara.
Con 10.000 personas sobre el terreno y dos relatos incompatibles sobre la voluntad de Rabat, la pregunta abierta no es qué prometería un gobierno con mayoría absoluta, sino cuánto de ese catálogo de presiones está dispuesto a pagar quien lo aplique.