Ensalada, huevo y bonito: la cena de dos minutos, según un forero
¿Cuánto se tarda en preparar una cena decente? Según un participante, dos o tres minutos, si se atiende a la imagen que circula estos días:
aceite de oliva, vinagre de manzana, nuez moscada, pimienta y pan integral. Un tenedor. La escena —plato mellado, cuchara presentada como de la época de Isabel II, mantel de papel con migas— ha bastado para reabrir una discusión recurrente sobre qué comemos, cuánto tardamos y por qué.
El plato mellado como radiografía social
Hay quien lee en ese plato doblemente mellado y en esa cuchara presentada como de la época de Isabel II una postal de
hidalguía pobre, de casa con más abolengo que presupuesto. Otros se fijan simplemente en el mantel de papel con migas. El menú que se cita incluye ensalada, aceite y pan integral.
Garbanzos, huevo y bonito: la cocina de batalla
La receta admite variantes. Un tarro de garbanzos, huevos cocidos, una lata de bonito en aceite de oliva.
Entre dos y tres minutos de preparación, según un participante. Hay quien sostiene que aliñar es cosa de gente con posibles. Hay quien defiende el plato como una solución de verano.
¿Falta de tiempo o pura desidia?
El desacuerdo es el de siempre. Un participante lo atribuye a la ocupación: quien pasa el día en pantallas no encuentra hueco para cocinar; y añade el detalle del horario: comer a las horas de los ricos. Otro apunta a la desidia pura. Entre medias, hay quien describe un ritual: dejar en el fondo un dedo de aliño y jugo de tomate, empinar el plato y beberlo. Nutritivo, dice un participante. Y un plato de verano perfecto, añade otro.
Con estos mimbres, la cena seguiría resolviéndose, según ese cálculo, en dos minutos. Y la duda —si eso es cenar o no— seguiría sin resolverse.