El Talgo, el Duralex y la matanza llenan el archivo
El hilo cambia de vía. Entre el 14 de septiembre y el 15 de febrero, los 400 mensajes de este tramo dejan atrás los andenes y las estaciones para meterse dentro de los propios trenes: los Talgo, con frangelico ejerciendo de cronista técnico. A la vez, el archivo se llena de despensa: el aceite de secano de forestal92, la matanza del cerdo, las cremas de cacao de posguerra y las vajillas que sobreviven a todo. Y vuelve el papel de periódico, esta vez no para envolver bocadillos, sino para sujetar una pared.
Qué se ha sabido
frangelico desgrana la familia Talgo. El de la imagen superior es un III y el de abajo un RD, «el primer tren que hubo capaz de cambiar de ancho», que cubría un servicio de Barcelona a Ginebra. Del Talgo II destaca su coche salón trasero con ventana, copiado de los trenes americanos, y la profusión de ceniceros para los viajeros que fumaban. Añade que sobre la base del Talgo II se fabricaron composiciones en Estados Unidos y que una de ellas volvió a España en los años 60 para operar en el ferrocarril de Langreo, el tercero de España en construirse en ancho estándar, que luego pasó a métrico en los años 80. Remata con el Talgo I, de 1942.
tucco enlaza la ruta ferroviaria con un episodio de evasión: recuerda a Francisco Paesa huyendo a Ginebra y la falsa esquela publicada en los periódicos.
forestal92 presenta su caseta de campo y las piezas rescatadas de casas en ruinas que ha restaurado. asiqué aprecia el detalle del marco colocado «a la vieja usanza de estopa y escayola» y pide más fotos según avance la obra.
El aceite vuelve al hilo. forestal92 explica que el suyo procede de olivos de secano en un secarral murciano y que el año pasado vendió parte del excedente porque le seguían llamando para comprar más. sangean compara cosechas y fechas: él suele recoger para el Pilar, pero este año hay pocas.
Sobre las cremas de cacao, Gorroto aporta la ficha de dos marcas del norte: Pralin se fabricaba en Oñati (Gipuzkoa), en Chocolates Zahor, y Tulicrem lo hacía la empresa Agra en Leioa (Bizkaia), después absorbida por Unilever. asiqué añade el envase de tres gustos y cómo se endurecía la crema a los pocos días de abrir el bote.
damnit informa de que la fábrica de Duralex cerró por los costes de la energía, con enlace a una noticia de El País. Varios usuarios guardan vajillas de esa marca: Chapacú recuperó la verde de casa de la abuela de su pareja y asiqué sostiene que las más bonitas eran las azul cobalto, muy escasas.
La lista de precios en pesetas reaparece: SPQR pagaba las barras a 21 pesetas todas las mañanas de lunes a viernes en el curso 87-88. Nuucelar compara una lata de refresco de 36 pesetas con el 1,20 euros actual y recuerda la docena de huevos a veinte duros. Venturi apunta que el Scalextric que nunca llegó a tener costaba 18.000 pesetas.
lmlights documenta el origen de los aguinaldos callejeros: un artículo firmado por Zirto en IDEAL el 22 de diciembre de 1934 proponía homenajear a los agentes de circulación, y el 1 de enero de 1935 Granada los obsequió por primera vez. El Pionero añade que hay una exposición de carteles de comercios antiguos en el Ayuntamiento de Madrid.
Otras pistas sueltas: JuanMacClane encuentra una tienda en Amazon llamada «PACO HOME»; piru propone como resumen del hilo el interior de un bar de la película «Furia Española» (Barcelona, 1975); Roswell recuerda que aprendió a escribir en una Olivetti metálica que aún funciona; Nuucelar sitúa los caramelos de Cuba Libre entre los más apreciados.
Las posturas
El choque de este tramo está en si lo Paco es lo que se perdió o lo que debería seguir siendo. Jevitronka sostiene que la matanza y la vida de corral no desaparecieron por moda, sino porque cambió el modo de vida: los bajos que albergaban animales son ahora salones o garajes. sangean le responde que de huerto solo queda un cactus junto a la pantalla. SEVEN zanja que muchas cosas Paco «son lo que debería ser».
La segunda discrepancia es sobre el uso de la vajilla. Chapacú guarda su Duralex verde solo para ocasiones especiales; damnit le corrige: Duralex es para todas las ocasiones y la vajilla buena se reserva para lo excepcional. En el mismo terreno, varios recuerdan las galletas de las visitas: asiqué cuenta que las de chocolate estaban prohibidas salvo permiso y Hamtel menciona María Fontaneda y Marbú dorada.
Sobre las cremas de cacao hay consenso en el veredicto: Gorroto recuerda el Tulicrem como un producto de tacto harinoso y asiqué añade que su madre no compraba otra hasta que se terminara el bote. vettonio se declara sorprendido de que el hilo haya recuperado Pralin y Tulicrem.
Cambio de tono apreciable: frente a las bromas ferroviarias, el tramo se vuelve más confesional cuando se habla de la casa familiar. Avioncito explica que guarda su Scalextric como recuerdo de la infancia y que quiere cederlo a sus sobrinos, aunque pamplinero lamenta la costumbre de regalar los juguetes a los primos pequeños. Euron G. resume el ambiente: cada vez que entra al hilo le invade una saudade insoportable.
Lo que cambia respecto a antes
El ferrocarril deja de mirarse desde la estación y pasa a mirarse desde dentro del tren: ya no se trata de qué edificios quedan, sino de qué circulaba. Entra material nuevo: la matanza del cerdo, las colmenas y palomares domésticos, el papel de periódico como material de obra y la lista de precios en pesetas. También aparecen los trucos de infancia con los bonobuses: varios usuarios recuerdan haber pegado celo en la banda magnética para no marcar viajes y luego reclamar el abono, tanto en Bilbao como en el metro de Madrid.
Cronología del Talgo que se repasa aquí
Talgo I, 1942. Talgo II, con coche salón y ceniceros, y composiciones fabricadas en Estados Unidos. Talgo III y su versión RD, la primera capaz de cambiar de ancho, en servicio Barcelona-Ginebra. Una unidad del Talgo II regresó de Estados Unidos en los años 60 para el ferrocarril de Langreo, que pasó a ancho métrico en los 80.