El Yamal fluye al revés y Europa busca gas de emergencia
Un forero pregunta si la noticia es real, otro recomienda ir comprando mantas y quien sostiene el hilo, ÁcrataMagallania, se pasa mes y medio pegando datos de Gascade, Reuters, Bloomberg y TASS para responder a una pregunta que no se acaba de contestar: por qué deja de bombearse gas cuando Europa tiene las reservas justas y el invierno está a la vuelta.
Qué se ha sabido
El punto de medición de Mallnow, en la frontera germano-polaca, marca cero y entra en inversa. Gazprom responde, según la pieza de Bloomberg que se enlaza al principio, que se están satisfaciendo las solicitudes de los clientes europeos. El operador polaco PGNiG dice que los flujos desde el este son
mucho más bajos de lo habitual. El 1 de noviembre la prensa alemana recoge que el contrato europeo se pone un
15% más caro y toca los 74,35 euros por megavatio hora. El 2 de noviembre alguien avisa de que el gas abre y cae un 2,50%.
A los pocos días estalla una tubería del Balkan Stream en el noreste de Bulgaria, cerca de Vetrino. Serbia se queda sin gas ruso. Sarajevogas pide a sus clientes que cierren las válvulas. Gazprom reduce el tránsito por Ucrania casi a la mitad: paga capacidad para 109 millones de metros cúbicos diarios y bombea 57. Ese lunes Rusia corta además el carbón a Ucrania. El 5 de noviembre el Yamal vuelve a orientar el flujo hacia Alemania, a la mitad de volumen del jueves. El 8 de noviembre Rusia no muestra signos de subir el suministro; al día siguiente sí empieza a llegar algo más. El 10 de noviembre Lukashenko amenaza con cerrar el gasoducto si Polonia cierra su frontera.
Después llega la suspensión de la certificación del Nord Stream 2 por parte de Alemania, el 16 de noviembre. Y los récords: el TTF holandés supera los
174,60 euros por megavatio hora y el gas se pone por encima de los 1.900 dólares por mil metros cúbicos. Los días 22, 25 y 30 de diciembre el Yamal sigue en modo inverso: dos, cinco y diez días consecutivos. Luego el termómetro se suaviza y el 31 de diciembre el gas cae a
70 euros.
En enero los datos se afinan. El 8 de enero Italia revisa a la baja sus inventarios y el agregado europeo queda en 576 TWh, un
51,6%. El 10 de enero ya se ha retirado el
55,6% del gas inyectado el año anterior, 26.600 millones de metros cúbicos, el nivel más bajo para la temporada en la serie histórica. El 13 de enero EDF rebaja su estimación de producción nuclear para 2022 a 300-330 TWh por paradas en cinco reactores.
El enlace que pedía medio hilo:
agsi.gie.eu/?s=09#/Dónde está la bronca
Se discute por qué no hay demanda. Unos sostienen que Gazprom revende el gas barato y que las empresas alemanas y francesas no piden más porque lo reexportan con prima. Otros defienden que Rusia quiere contratos a largo plazo en rublos y que Europa se ha empeñado en comprar a corto.
«No tengo teoría, simplemente no lo entiendo», admite el propio autor del hilo. Un tercer grupo sospecha sabotaje en cada avería de tubería; el hilo replica que algunas son fallos técnicos y que no hay prueba de las demás.
La otra bronca es sobre las divisas. Unos defienden que Rusia no puede seguir aceptando euros devaluados por una imprenta que no para; otros responden que el rublo se ha depreciado más que el euro y que Rusia tampoco fabrica gran cosa aparte de materias primas. Se cruzan datos de inflación, reservas y exportaciones sin que nadie ceda.
La flota de GNL que no cuadra
De los 76 cargamentos estadounidenses de GNL en tránsito, diez buques con 1,6 millones de metros cúbicos declaran destino a Europa, según el cálculo que pega un forero. El foro echa la cuenta: el NS2 movería 150 millones de metros cúbicos al día y Europa quema en invierno unos 2.500 millones diarios. Sustituir ese gas exigiría miles de buques diarios. Otro avisa de que el GNL en barco cuesta tres o cuatro veces más que el gas por tubería. Y alguien señala que la flota estadounidense llegaría el 14 de enero, justo cuando caen las restricciones por la pandemia en media Europa.
Qué cambia respecto a antes
El hilo deja atrás la discusión sobre si el corte es un accidente: la tubería va en inverso y Gazprom no reserva capacidad. Entra un asunto que nadie esperaba, las protestas en Kazajistán por el precio del gas licuado, que acaban con la renuncia del gobierno. Y aparece un dato que se da por bueno sin discusión: los futuros de la electricidad francesa para febrero por encima de
1.000 euros por megavatio hora. DonCrisis avisa de que España amanecerá a 380 euros el MWh. Casi nadie le cree hasta que se cumple.