El hilo se parte: la obra real contra la de convenio
La discusión ya no va de si 60 euros son muchos o pocos. Ahora va de si el convenio existe en la obra real, de si 1.800 euros al mes son miseria o no, y de si con ese jornal se puede pagar un alquiler. Un forero que dice haber sido socio de una promotora sostiene que el convenio no lo cobra nadie. Otro le responde que eso es el mundo color de rosa. Y en medio, un cálculo de lo que le queda al hondureño después de pagar habitación, comida y transporte.
Qué se ha sabido
Un participante que se presenta como exsocio de una promotora de tamaño medio afirma que
el convenio de la construcción no lo cobra nadie y que en las empresas pequeñas de cuadrillas se rigen por el jornal diario: tienen nómina a convenio y luego pagan a referencia del jornal. El mismo forero dice que las empresas grandes que subcontratan con las pequeñas llevan a rajatabla los horarios y el cierre de obra al horario convenio, que se firman partes de todo y que meten hasta un delegado de prevención de riesgos.
Otro participante calcula que al hondureño, con
1.320 euros brutos al mes, le quedan
200 o 300 euros después de pagar
400 o 500 euros de habitación, transporte, comida, ropa y teléfono. Un viaje al año para visitar a la familia y se le van los ahorros de un año.
Sobre lo que cobra un oficial de primera, un forero da cifras:
1.600-1.900 brutos con pluses en Madrid o Barcelona. Los
2.000+ salen de horas, dietas, destajo o directamente en negro. En industria química, refino, naval, minería o energía, dice,
2.000-2.500 netos con turnos, nocturnidad y peligrosidad es corriente.
Otro participante apunta que un profesor de primaria de la pública gana unos
1.800 limpios y que el SMI está sobre
1.200. Un tercero sube la cifra:
2.000 euros netos cobra un profesor de Secundaria.
Un forero señala el precio del alquiler:
mil euros por pisos de 70 m2 en las grandes ciudades, lo que atribuye a la proliferación de pisos patera.
Dónde está la bronca
El choque es entre los que dicen que el convenio no se cumple y los que dicen que sí. Un participante sostiene que el convenio de la construcción no lo cobra nadie, que en las empresas pequeñas manda el jornal diario y que las grandes subcontratan con las pequeñas. Otro le responde que en el mundo donde él vive las cosas funcionan de otra manera, que ha sido socio de una promotora y que vaya a una obra a ver si se parece a una de hace 15 años. El primero insiste: en el mundo color de rosa quizás, pero el que conocemos a diario no es así.
La bronca sobre el salario se cruza. Un forero dice que
60 euros al día son una miseria con casco y que el que se piensa que el hondureño está forrado no ha pisado una obra. Otro responde que es un salario por encima del modal, lo que no quita que sea una miseria. Un tercero sostiene que
1.800 euros netos al mes es lo que gana un profesor de primaria de la pública, y que el SMI está sobre 1.200. Otro sube a 2.000 netos lo de un profesor de Secundaria y habla de compresión de salarios: lo mismo un médico que un peón de albañil.
El desgaste físico entra en la discusión. Un participante dice que trabajar 18 horas al día de albañil no se lo cree nadie, que ponerse a enfoscar una pared dos horas te deja reventado. Otro describe el estilo de vida: trabajos rotatorios, sin protección, domingos y festivos, y que eso mina y acaba con muchos alcoholizados.
La inspección de trabajo también se discute. Un forero pregunta cuántos inspectores hay por obra y cuánto tardan en ponerse en marcha, y dice que en todas las obras se conocen los trucos para sortearlas. Otro responde que la inspección, las mutuas y los seguros de obra no opinan igual.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era un cálculo de 1.800 euros netos ahora se convierte en una pregunta: cuánto queda después de pagar el alojamiento. La cifra de
200 o 300 euros al mes entra en el hilo y desplaza el debate sobre si es un chollo. También entra la distinción entre construcción e industria: los 2.000-2.500 netos no son de albañilería, son de convenios fuertes con turnos y peligrosidad. Y aparece un frente nuevo: el precio del alquiler y los pisos patera como parte del problema. La predicción de que el sector tendrá que apañarse con mano de obra migrante y que esta se largará a otros países europeos en cuanto tenga la nacionalidad queda sobre la mesa, sin respuesta.