Un forero calcula que 60 €/día son 1.380 € al mes y estalla el debate
El hilo arranca con una pregunta que se repite: si son 60 euros por nueve horas, ¿brutos, netos o en negro? Varios lo dan por hecho:
en negro. Y a partir de ahí se parte en dos. Unos calculan, otros comparan, otros directamente niegan que exista el problema que otros denuncian.
Qué se ha sabido
Un participante echa la cuenta:
60 euros al día por 23 días son 1.380 euros al mes. Si además se cobra en negro y se suman ayudas, concluye que «está bastante bien para él». Otro forero sube la apuesta: en construcción se estila el jornal, así que este señor «se estará llevando
1800 euros limpios al mes». Un tercero aporta su entorno: conocidos que trabajan de oficiales ganan
1300 pavos al mes.
La comparación de países la trae un participante:
Honduras, 3.700 dólares de PIB per cápita; España, 41.000. Y remata: «El sueldo es un concepto. Los ingresos totales por unidad familiar, otra».
En el lado opuesto, otro forero sostiene que
un albañil con experiencia se lleva 2.500 euros y un camarero 2.000. Añade que en construcción no hay casi nadie en la categoría B, que en obra de empresa hay cero y que en cuadrillas de chapuzas, casi nada. «Hay cero dumping porque falta mucha gente para esos puestos», zanja. Le responden que 2.000 euros no es lo normal para un camarero y que, si los cobra, es haciendo horas extras.
También aparece un enlace a una noticia de El Español sobre un albañil que llegó a empresario de la construcción y ahora dice que no encuentra profesionales.
El albañil que se hizo empresario y no encuentra trabajadores.
Dónde está la bronca
El choque es directo: unos dicen que el dumping laboral es real y otros que es un cuento. «El dumping salarial es un bulo nazi, eso no existe», suelta uno con ironía. Al otro lado, un participante responde que el dumping «ha sido brutal» y que el responsable es quien los ha traído. Añade que hay inmigrantes con papeles que subcontratan a paisanos sin papeles y se quedan una parte. Y remata: «En reparto paquetería está lleno».
La discusión se enreda con la vivienda. Alguien suelta que la vivienda es cara porque la mano de obra es cara. Respuesta inmediata: «La vivienda es muy cara porque la mano de obra es muy cara XD». Otro tercia que entre lo que pagan y lo que cuesta un piso hay una cantidad importante de dinero.
Hay quien amplía el foco: no es solo construcción, también hostelería, reparto, agricultura y cuidado de mayores. «Está todo copado por gente sin papeles cobrando de precario», dice un forero, que carga la responsabilidad sobre quien los ha traído. Otro matiza que el fenómeno no es nuevo: empezó hace 25 años en hostelería y construcción, y ahora se ha extendido a todos los sectores.
La cosa se calienta cuando alguien menciona a un político concreto y a los empresarios. Un participante les da las gracias por «abrir las fronteras y traerlos a granel». Le responden: «¿Los ha traído a todos? También a los que llegaron en la década pasada?».
Y aparece la queja clásica: si han venido millones de albañiles, ¿por qué es imposible conseguir que te hagan una reforma en casa antes de dos años y sin vender la casa para pagarla? Es la contradicción que nadie resuelve.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate iba de si 60 euros era mucho o poco. Ahora entra el cálculo del jornal, la comparación de PIB y la pregunta de si falta mano de obra o sobra. Un forero lo resume: «No hay dumping porque falta mucha gente para esos puestos». Otro lo niega: «Hay un ejército de reserva acojonante para reemplazarnos». Las dos frases conviven en la misma página sin que nadie ceda.
También entra en juego el argumento de los servicios públicos. Un participante enumera lo que, según él, valoran los migrantes: escolarización gratis, comedor escolar, sanidad, pagas por vulnerables, poder traer a la madre a operarse, salir a la calle sin miedo. «No podemos competir contra eso», concluye. Le responden con un «Hambre no pasa».
El cálculo que nadie discute
El número que más se repite es el de
1.380 euros al mes por 23 días. A partir de ahí, cada uno lo interpreta a su manera. Para unos, es una miseria. Para otros, es más de lo que ganan muchos locales. Para un tercero, es la prueba de que el mercado está roto. La cifra está, el consenso no.
Lo que se dice de los camareros
Un forero asegura que un camarero se lleva
2.000 euros en un sitio potente. Le contestan que eso no es lo normal y que, si los cobra, es a base de horas extras. Otro añade que en un bar normal no se paga eso ni de lejos. La discusión sobre hostelería queda abierta, sin que nadie aporte una nómina.
La pregunta que queda en el aire
¿Cuántos años tiene el albañil? ¿Cobra en negro? ¿Cuánto paga de alquiler? Nadie lo sabe. El hilo sigue sumando respuestas, pero las preguntas básicas siguen sin contestar.