Poroshenko reanuda la ofensiva y muere un cámara ruso en Donetsk
Poroshenko no prorroga el alto el fuego y la noche del 30 de junio vuelven los bombardeos sobre Kramatorsk y Slaviansk. El 1 de julio anuncia en la Rada que atacará y que van a liberar el territorio. Ese mismo día muere un cámara de la cadena rusa Pervy Kanal alcanzado en Donetsk. El hilo se parte entre los que suben el vídeo y los que preguntan dónde estaban las condenas cuando los periodistas eran rusos.
Qué se ha sabido
La tregua se da por muerta. Tras la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, el
1 de julio arrancan los ataques sobre Kramatorsk, Slaviansk, Nikolayevka y Semionovka, y los bombardeos sobre la colina de Saur-Mogila. La milicia de Donetsk dice haberse hecho con una guarnición de defensa aérea, el regimiento
A-1402, y en el hilo circula que la torre de televisión de Karachun se vino abajo.
Putin, en la conferencia de embajadores del 1 de julio, dice que
Rusia hará valer enérgicamente los derechos de los rusos en el extranjero y que empleará todo el arsenal, desde lo político y lo económico hasta las operaciones humanitarias y el derecho a la autodefensa. Aquí se abren tres páginas discutiendo si eso es proteger o solo garantizar.
Los ministros de Exteriores de Rusia, Alemania, Francia y Ucrania firman una declaración conjunta el
2 de julio y Rusia acepta observadores de la OSCE en tres puntos fronterizos. Un tribunal de Moscú dicta arresto en rebeldía contra el gobernador de Dnipropetrovsk. Y un Su-25 se estrella en Dnipropetrovsk al aterrizar.
Las cifras llegan a cuentagotas. El Consejo ucraniano de Seguridad Nacional reconoce
200 militares muertos y 619 heridos desde el inicio de la operación. El parte de Zhukov del 1 de julio suma
3.650 muertos e incluye a un general, y otro forero habla de
160 civiles muertos en la región de Donetsk. La encuesta del Centro Levada que trae Kocurkovo deja un
90% de rusos a favor de la ayuda humanitaria a Donetsk y Lugansk, y un
64% a favor de la técnico-militar.
En el plano económico, Herikwerto recuerda los
6.200 negocios alemanes que comercian con Rusia y los
300.000 puestos que dependen del mercado ruso. La grivna acumula una depreciación del
45% desde enero. Y la UE insiste en que reexportar gas ruso a Ucrania es legal.
Dónde está la bronca
La pelea de fondo es Putin. Delhierro sostiene que los milicianos están solos, que la tregua sirvió para preparar el ataque y que Rusia los ha abandonado. Fran Bueso le responde que las milicias capturan base tras base, que no aparecen bajas rusas y que, si no hay ayuda rusa, los derribos solo se explican por casualidad. Cada uno se cita al otro y el hilo avanza a golpe de bloques.
A todo esto se suma el duelo del láser. Robertsoyo lleva decenas de mensajes defendiendo que detrás de los derribos hay un cañón láser; Redbull Vol. II le contesta que eso no está operativo en ningún ejército y que las nubes y la física no perdonan. Loignorito pide parar el tema: «reventar el hilo» con eso, dice. Otros piden reportar.
Y está el rifirrafe por la expansión de la OTAN. Fran Bueso saca la lista de países que entran en la organización desde 1999; delhierro responde con la SCO, con Egipto y con que un cierre comercial no es una alianza militar. Alba_00 y 34BM se descuelgan del tono y piden bajar la agresividad.
Qué cambia respecto a antes
La tregua se da por superada y la ofensiva entra en su fase de bombardeos. Aparece un marco nuevo: la declaración a cuatro bandas del 2 de julio y los observadores de la OSCE en la frontera rusa, que muchos leen como una forma de que nadie controle a nadie. Y entran los primeros voluntarios extranjeros que se citan en el hilo, con un grupo serbio sumándose a las milicias.
Los más pesimistas con Rusia dejan de discutir en privado: la tesis de que Putin no piensa cruzar la frontera se dice ya sin matices. Frente a eso, los que ven una estrategia calculada insisten en que el invierno y el gas van a decidir más que las columnas de tanques.