Un forero saca el BOE: la ley del censo es de 2011
El hilo cambia de eje. Se deja de contar nietos y se empieza a buscar la firma. Un participante pega el BOE en mitad de la discusión y suelta que la norma que ordena todo esto es de 2011, con el PP en el Gobierno. La pregunta que deja caída —a quién le sirve entonces el pucherazo— reordena las tres páginas siguientes. Y aparece un frente nuevo que no tiene nada que ver con Salamanca: Alemania.
Qué se ha sabido
Primero, el enlace. Un forero pega el BOE y lo deja ahí, a secas:
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boe.es
Es la Orden EHA/642/2011, de 25 de marzo. Sobre ella se monta la explicación más técnica del tramo. Un participante detalla el circuito: quien vive fuera no se empadrona en ningún municipio, se inscribe en el registro de su oficina consular; el consulado manda las altas al INE a través de Exteriores y con eso se forma el PERE; de los mayores de edad del PERE sale el CERA. Traducción suya: Salamanca no aprueba ni rechaza nada,
se entera después. El municipio al que quedan adscritos sale, dice, de esa misma orden: el de mayor arraigo propio o de un ascendiente.
Reaparece el enlace de La Gaceta de Salamanca, el del 12 de septiembre de 2026, con el titular del derecho al voto y los nuevos salmantinos. Y alguien vuelve a pegar el tuit de siempre,
, sin añadir nada.
Otra aportación se queda sin fuente: que los ayuntamientos
se llevan un dinero extra por cada alta en el censo.
Dónde está la bronca
El choque de este tramo es sobre las pruebas. Un participante sostiene que no se pide arraigo ni se pide demostrar que el abuelo fuera represaliado, y que con un impreso rellenado a boli basta. Añade que el Supremo ha tumbado precisamente eso y que ahora hay que acreditar al abuelo. Frente a él, otro forero responde con la ley en la mano: que no ve la ilegalidad, porque lo que exige es ser descendiente, no haber nacido ni vivido allí. Es el mismo nudo del principio, pero ahora con el texto delante.
El segundo choque es de responsabilidad. El del BOE pregunta quién hace el pucherazo si la orden es de 2011 y del Gobierno anterior. Le contestan que el PP es cómplice, por acción o por omisión, y un tercero lo resume en que PP y PSOE son
el mismo perro con distinto collar. Hay quien va más allá y pide la ilegalización del partido del Gobierno; otro responde que para eso haría falta algo más que un hilo. Alguien apunta a redes que falsificaban árboles genealógicos y engancha el asunto con el caso de los sefardíes.
El tercer choque es el calendario. Un forero reparte culpas por décadas —2004, 2008, 2023— y coloca la ley de nietos en 2027 como el instrumento para seguir en el poder. Otro afirma que las elecciones de julio de 2023 se convocaron para fomentar el voto por correo. Nada de eso va con prueba detrás.
Y vuelve el IMV. Un forero dice que del dinero no se habla y que
la factura de las nacionalizaciones la pagarán las prestaciones. Sin cifra.
Un detalle se cuela y se queda sin respuesta: un forero apunta que la instrucción que desarrolla la ley salió de una persona con vínculo familiar con un miembro del Gobierno, y lo deja caer con un
qué raro. Nadie lo comprueba.
El giro alemán
Aquí es donde el hilo se sale de España. Un participante pega un tuit sobre Berlín en campaña: un hombre abriendo sobres de voto por correo, las papeletas de un partido destrozadas y las de otro intactas, días después de un mal resultado en un estado del este y tres días antes de las elecciones en la capital. Lo enmarca con una frase: que el vídeo
se está silenciando. Debajo, dos respuestas y ninguna verificación.
Qué cambia respecto a antes
Que ya no se discute a ciegas. El tramo anterior cerró sin una sola fuente; este abre con el BOE y con el circuito consular explicado paso a paso. La consecuencia es un desplazamiento de la culpa: si la orden es de 2011, el foco se mueve al Gobierno que la redactó, y eso descoloca a quien llevaba días apuntando solo al actual. Nadie rectifica en voz alta. Nadie dice haberse equivocado. El asunto de Alemania entra por la puerta de atrás y se queda. Y la pregunta de fondo —por qué aparecen esos nombres— sigue sin respuesta.