El INE publica dos índices el mismo día y salen casi iguales: 4,9% y 5,0%
El tramo arranca con un mensaje que da el IPC por falso y termina con el INE sacando dos índices el mismo día. Uno nacional, el
4,9%. Otro armonizado, el IPCA, el
5,0%. Con eso encima de la mesa, el hilo deja de discutir si el dato se cocina y se pone a discutir a quién se le echa la culpa.
Qué se ha sabido
Los números concretos los trae un solo mensaje, y son los del propio índice. La tasa general sube
seis décimas, del 4,3% de agosto al 4,9%. La subyacente, la que deja fuera energía y alimentos frescos, sube
dos décimas hasta el 3,1%. De un mes a otro, un
0,3%. Y remata la acusación de manipulación con un argumento: si alguien maquillara el índice nacional, el armonizado de Eurostat lo cantaría. Ahí queda el hilo, con un 4,9% y un 5,0% que casi coinciden.
Dos enlaces entran. Uno pega las
tasas oficiales de empleo del INE, con fijos-discontinuos incluidos. Otro pega
la comparación de la inflación española con la europea para sostener que aquí sube más que en el resto.
theelf deja la cifra de la calle: si no llevamos
al menos el doble este año, es poco. Y su ejemplo de manual: si la leche sube un 10% y el caviar baja un 10%,
dirán que estamos bárbaros. lurking pone el otro extremo: al que cobra de verdad le llega un
1,5% o un 2%, y con eso ya se puede dar con un canto en los dientes.
Dónde está la bronca
Primera pelea, los culpables. Un participante enlaza la inflación española frente a la media europea y la atribuye al gasto público y a la falta de deflactación. Otro le contesta que culpar al Gobierno actual es un error, gobierne quien gobierne, y apunta fuera de España al responsable. Un tercero añade el desastre que, dice,
va a dejar este gobierno agónico. zirick lo cierra con los nueve años. Y aurariola mete el gas argelino y el Sáhara en la ecuación: sostiene que el corte con Argelia llegó en el peor momento posible.
Segunda pelea, quién paga. IMPULSES avisa de que los tipos
los volverán a subir y que el fin es liquidar a la clase media. Remeros zanja que la clase media
fue liquidada hace 20 años. Begemot pide el 4% ya y reparte gracias entre Zelensky y Trump. Antiparras pone fecha a otra cosa: los tramos del IRPF y el mínimo personal sin deflactar
desde 2016. Nadie coincide en el culpable y todos coinciden en que falta mano.
Tercera pelea, la que va por abajo. lurking deja el cálculo más incómodo: el IPC sube para cuatro gatos mientras a los de a pie les llega la mitad. Hay quien se queja de que para según qué cosas no salen manifestaciones y para otras sí. rejon suelta que, mientras, lo importante parece ser otro asunto. Y la ironía cruza dos veces: machinaexdeus propone un decreto que
tope la inflación en zonas tensionadas; Bur-bu apunta que poniendo más aranceles
bajará el IPC. Se ríen del instrumento, no de nadie.
El cálculo que se cuela y la anécdota
dalmore_12y mira al ahorro: si se pierde poder adquisitivo a paladas, la gente va a seguir metiendo en bolsa, y el inmobiliario español está, dice, peligroso. ATROPA aporta el caso concreto: conoce a una jubilada de la embajada danesa. Mici Potter pone el otro lado y recuerda que hay negocios con el margen ajustado por la subida del SMI. germano89 se limita a sumarse a uno de los mensajes anteriores.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el eje. En el tramo anterior la crítica apuntaba a Fráncfort y al diseño del banco central. Aquí vuelve a repartirse: unos al Gobierno y su gasto, otros fuera de casa —Ucrania, Trump, Argelia— y unos pocos al propio debate sobre qué mide el índice. Lo que se da por superado es la sospecha de cocina: con un IPCA al 5,0% pegado al nacional, esa acusación se queda sin el argumento fácil. Lo que no se mueve es el fondo: el 4,9% sigue pareciendo corto en la caja, y el que cobra de a pie no ve el 4,9% por ningún lado.