Vamos a ver, que eres un troll malo. No decías que "Estamos en el mejor momento de la humanidad. ... Económicamente nunca hemos estado mejor."???
Si las condiciones de vida del primer mundo son peores, que es lo que dices ahora, ¿cómo puede ser que estemos "EN EL MEJOR MOMENTO DE LA HUMANIDAD"?
Si es que te caes con todo el equipo.
Dedícate a la política, porque de economía ni idea tienes.
Los países del primer mundo basaron su abundancia en una productividad creciente y en la acumulación de capital en forma de máquinas, equipos, infraestructuras, que ahora se está cuestionando debido a las políticas monetarias y a la fiscalidad confiscatoria de los estados modernos, que producen consumo de capital (autopistas rescatadas, aeropuertos sin aviones, AVEs sin pasajeros, te suena?). Además, los productores (asalariados y pequeños empresarios no contactados con la administración) no quieren trabajar para ver como su renta es esquilmada en pro de unos objetivos que muchos consideramos MUY CUESTIONABLES.
Que los países del tercer mundo, Asia principalmente, hayan accedido a niveles de renta equiparables, o en muchos casos SUPERIORES a los occidentales, se basa exactamente en el mismo tipo de desarrollo que sólo permite el libre mercado.
La economía del intercambio internacional funciona de la siguiente manera: los países como China o Corea intercambian bienes y servicios en primera instancia por dólares, que pretenden posteriormente intercambiar por bienes y servicios occidentales.
No hay algo así como un "reequilibrio de la balanza socioeconómica del planeta". Eso sólo son palabras grandilocuentes que esconden que en realidad no comprendes el funcionamiento del intercambio. EL COMERCIO BENEFICIA A TODAS LAS PARTES INVOLUCRADAS.
Dada tu dialéctica mentalidad probablemente consideras que la humanidad (parte de ella) sólo puede mejorar cuando empeora otra.
Lo cual es una magufada acientífica. La humanidad ha prosperado conjuntamente allá donde se ha permitido funcionar libremente a los mercados, allá donde los deseos de la gente están por encima de las decisiones políticas, que no son otras que expandir y monetizar deuda para alcanzar sus propios objetivos egoístas, que son el despilfarro, las paguitas, los observatorios y fundaciones y proveerse a ellos y a sus grupos de voto (empleados públicos, pensionistas) de buenas rentas a costa de todos los que financian semejante desaguisado.