El cuento del «amigo de mamá» que se ha vuelto polémico
¿Cómo se le cuenta a un niño pequeño que el amigo de mamá se queda a dormir? Esa pregunta ha convertido un cuento infantil en uno de los títulos más discutidos del momento. La premisa es literal: un hombre entra en casa, cena con la familia, trae regalos para el cumpleaños, ve películas en Netflix con el niño y acaba pasando la noche. Según uno de los participantes, el libro está dirigido a lectores de
6 a 8 años y se vende en una librería situada cerca de un colegio y dos guarderías, un detalle que no ha ayudado precisamente a bajar la temperatura.
¿Qué cuenta el libro del amigo de mamá?
La historia no esconde nada. El «amigo» aparece y desaparece de la casa, comparte sofá, cena y desayuno, y el relato deja abierto que pueda acabar viviendo allí. Un pasaje resume el tono: los adultos «se van a la habitación a contarse cosas de mayores» y el niño se queda solo en el salón con la tele y la tablet. Nada explícito, pero tampoco ambiguo.
A partir de ahí, las lecturas se separan. Una pregunta es si un cuento así prepara al menor o le carga con deberes emocionales que no le tocan. La otra es para quién está escrito de verdad. Buena parte de las opiniones sostiene que estos títulos funcionan como
manual de instrucciones para la madre, no como herramienta para el hijo: sirven para reafirmar decisiones y calmar inseguridades, con el niño de excusa narrativa.
El formato tampoco es neutro. Un álbum ilustrado con una mamá que tiene «un amigo especial» no compite en la estantería con un libro de matemáticas: compite con la vida cotidiana del lector, que es exactamente lo que estos títulos buscan.
La lectura económica: ¿el novio viene con cartera?
Hay un ángulo que el propio planteamiento del tema pone encima de la mesa: el novio de mamá no es solo una cuestión emocional, es una cuestión económica. De esa idea salen dos derivadas opuestas. Una parte lo interpreta como una forma de consolidar a un hombre proveedor dentro de la unidad familiar, casi un método para no perderlo. Otra lo ve como una proyección: el dinero es la excusa adulta que se pone encima de un asunto que en realidad es afectivo.
Y en medio queda el detalle incómodo. La cena, el regalo y la película son, para el niño, actos de alguien que está de paso; para el adulto, una cuenta de resultados que mejora.
¿Qué le pasa al hijo cuando la madre rehace su vida?
Este es el argumento más repetido y el que más ha dividido. Una corriente sostiene que los niños —y muchos adultos— no están preparados para asumir padres y madres que no sean los biológicos, y que lo demás son teatros que acaban pasando factura. Se cita el caso de un menor de
11 años que lo pasó fatal tras la separación de sus padres, con psicólogo de por medio, mientras su padre, ya con nueva
pareja, apenas le dirigía la palabra.
La lista de agravios no acaba ahí. Se habla de hijos de separados que vuelven tristes de cada visita, de un
baile de parejas que convierte la infancia en una sucesión de extraños en el salón y de críos que llegan a la adolescencia sin una figura paterna estable en casa.
Frente a eso, el contragolpe es doble. Primero, el histórico: los hijos de generaciones anteriores presenciaron peleas, gritos y algo peor dentro de un matrimonio que no se rompía, y no está nada claro que aquello fuera mejor. Segundo, el sociológico: hay quien recuerda que la inestabilidad no la crea el divorcio, sino el carácter de cada cual.
«Las amiguitas de papá»: la contraprogramación
El paso siguiente fue buscar la simetría. Si el cuento es el amigo de mamá, ¿por qué no existe «Las amiguitas de papá son más jóvenes y guapas que mamá y juegan conmigo»? La propuesta circuló como contraprogramación y, de paso, como diagnóstico: el problema no sería el libro, sino que solo se publica la mitad de la historia.
Y apareció un hallazgo. Existe un libro homónimo,
El amigo de mamá, firmado por Corin Tellado, cuya sinopsis va por otro camino: una aspirante a actriz que trabaja en el estudio de un hombre que antes fue amante de su madre. Cuarenta grados de diferencia con el álbum ilustrado y una coincidencia de título que confundió a más de uno. La ficha, con la sinopsis literal, sigue en el catálogo de una librería online.
Quiénes no ven aquí ninguna novedad
Para otra parte, todo esto es una tormenta en un vaso de agua. Las viudas y las divorciadas han tenido parejas de toda la vida; lo nuevo no es la situación, sino el escándalo que se monta alrededor. Si hasta las casadas tienen amigos, viene a decirse, el problema no es la realidad, sino una moralidad que decide cuándo debe escandalizarse.
También hay quien apunta a que el cuento se queda corto en lo que dice representar. Un libro que se vende como retrato de la familia real de hoy, señalan con retintín, elige un protagonista que no molesta a nadie. Y otra corriente derivó hacia el perfil del nuevo acompañante con comentarios despectivos que no se reproducen aquí y que no aportan nada al análisis.
Al final, la única cifra que no admite discusión es la que importa a la librería: el libro se ha vendido y se ha comentado. Si el objetivo era que el niño entendiera algo, habrá que esperar. Si era que se hablara del título, misión cumplida. Con dos guarderías al lado, margen de crecimiento garantizado.