Yo también soy rellenito, De Prada, y le alabo a usted el gusto. Me ha dicho el médico que me ronda el infarto de miocardio si no adelgazo 12 kilos, me ha dado 3 meses, urgente, y que la única manera de hacerlo es pasando hambre, y mucha hambre. No un hambre cualquiera, un hambre catastrófica, ni vino, ni cerveza, ni txuletones, ni tiras de panceta, ni jamón ibérico... creo que prefiero invitar a ese infarto a unas cañas y que sea lo que Dios quiera. Estar delgado es un infierno. Conozco a gente muy deportista, muy seria con sus cosas, con su control sobre sí mismos, sus disciplinas, que creen que estar delgado y en forma es condición suficiente para ligar a cualquier hora; muchos de ellos se preguntan por qué no ligan con lo delgados y en forma que están. Nadie les ha dicho que no ligan porque a muchas mujeres no les gustan los pedantes, por muy delgados y deportistas que sean, aunque yo les digo que insistan, que mujeres pedantes delgadas y en forma hay un montón, también pedantes, que todo es cuestión de insistir. Señor de Prada, la realidad verdadera es la que usted ve, no deje que lo líen: rellenito o delgado, alto o bajo, siempre se liga si quieres ligar.