Boris Johnson, en la UCI: España supera a Italia en muertos
El Reino Unido se convierte en foco de preocupación tras el ingreso de Boris Johnson en la UCI por coronavirus. Mientras, España sigue sumando cifras récord de fallecidos, superando ya a Italia en el número total de muertes.
Qué se ha sabido
El 2 de abril, España registra un nuevo pico de
950 muertos en un solo día, superando el umbral de los
10.000 fallecidos y los
110.000 contagiados. Las cifras diarias siguen siendo alarmantes, con repuntes constantes que impiden vislumbrar la llegada de la tan esperada meseta.
La situación en Italia tampoco mejora, con
727 muertos el 2 de abril y un total de
110.574 casos. Francia y el Reino Unido también reportan cifras preocupantes, con
500 y 563 muertos respectivamente en 24 horas. Estados Unidos supera los
200.000 contagiados y registra
1.049 fallecidos en un solo día.
La fiabilidad de las cifras oficiales se pone en duda. El Ejecutivo anula las autopsias y las muertes sin test se anotan como "no confirmadas". La Comunidad de Madrid denuncia que la segunda tanda de test rápidos no funciona, con solo un
50% de sensibilidad. El presidente extremeño, José Antonio Monago, sostiene que existe "orden" de ocultar el número real de fallecidos.
El hilo se llena de testimonios sobre el "rastro funerario": en Bérgamo, las muertes en marzo se multiplican por seis respecto al año anterior, con solo 2.060 oficiales por coronavirus. Igualada y Tomelloso reportan cifras similares de exceso de mortalidad.
El exceso de mortalidad general se sitúa en el
30%. Se suman nombres de fallecidos: la madre de Miguel Ángel Blanco, un subteniente del Ejército del Aire, una teleoperadora de 36 años, el primer policía nacional en Cataluña, un niño de 13 años en Londres sin patologías previas, Pape Diouf y Andrew Jack.
El Ejército se suma al corredor aéreo con
China y el Rey gestiona un cargamento propio. Turquía y Rusia envían aviones militares con material. La Comunidad de Madrid presume de una remesa comprada por Ayuso.
Dónde está la bronca
La principal discusión gira en torno a la cifra real de muertos. Unos sostienen que las cifras oficiales se quedan cortas y que hay que multiplicar por cuatro, basándose en los datos de las funerarias y registros civiles. Otros replican con el exceso de mortalidad general, que se sitúa en el 30%, como única cifra comprobable.
Se debate la existencia de varias cepas del virus, como menciona Gaona, lo que podría explicar las diferencias de afectados entre comunidades. Otros apuntan a la "incompetencia" y la "falta de permisos" que provocan que aviones con material sanitario lleguen semi-vacíos.
La gestión de la información es otro punto de fricción. Se critica la "tomadura de pelo" de los ministros al leer datos de otros países y se tacha el estado de alarma de "herramienta de comunicación gubernamental" que "no sirve para nada más". El hashtag #LaPesteRoja se convierte en trending topic en Twitter.
Qué cambia respecto a antes
La cifra de fallecidos diarios en España supera a la de Italia, lo que marca un punto de inflexión en la curva de contagios. La preocupación por el colapso sanitario y el exceso de mortalidad general se acentúa.
La noticia del ingreso de Boris Johnson en la UCI añade una nueva dimensión internacional a la crisis, elevando la alarma global. La duda sobre la fiabilidad de los test rápidos y la efectividad de las medidas implementadas sigue latente.
Se empieza a hablar de la posibilidad de que el virus llegara mucho antes de lo estimado, basándose en razonamientos como el de Carlos Sainz y el Rally Dakar. La falta de material y la gestión de los envíos internacionales también generan debate.
La escena de la crisis
El debate se centra en la falta de material y la gestión de los envíos internacionales. Un avión del Gobierno llega semi-vacío por "falta de permisos", mientras la Comunidad de Madrid presume de una remesa comprada por Ayuso. El Ejército se suma al corredor aéreo con China, y el Rey gestiona un cargamento propio. Turquía y Rusia envían material, pero la desconfianza sobre la cantidad y calidad de lo recibido es palpable.