La OMS declara la pandemia y Madrid roza los 1.100 contagios
La OMS declara el miércoles 11 la pandemia global. El hilo llevaba semanas diciéndolo. Ahora, en plena comparecencia de Fernando Simón, los números saltan: España pasa de
2.000 contagios y
47 muertos; Madrid se come la mitad, con
1.024 positivos y 31 fallecidos. El Congreso, la Asamblea de Madrid y el Parlamento andaluz cierran. Dinamarca echa el cerrojazo a colegios y universidades. Trump anuncia el cierre de fronteras a Europa —menos al Reino Unido—. Tom Hanks da positivo.
Qué se ha sabido
El goteo de datos se acelera. A las 14:40 hay 2.116 casos y 49 muertos; por la tarde, 2.254 y 52; al cierre del día,
2.083 según RTVE y cifras algo mayores en otros recuentos. Madrid supera el millar de positivos y suma 31 fallecidos. La Rioja confirma su segundo muerto; Extremadura, el primero, una mujer de 59 años; Asturias, un misionero salesiano de 68.
Italia registra 196 muertos en un solo día y 1.028 pacientes en cuidados intensivos. Roberto Stella, uno de los primeros médicos contagiados en Italia, fallece.
Tres diputados de Vox dan positivo: Ortega Smith, un segundo diputado y la portavoz en las Corts, Ana Vega. También la popular Ana Pastor y la ministra de Sanidad británica, Nadine Dorries. Un recluso se convierte en el primer preso contagiado en España. Dinamarca cierra colegios y universidades; Ucrania y Hungría aprueban planes de choque; Rusia suspende vuelos con España, Italia, Alemania y Francia. La OMS declara la pandemia global y Trump anuncia restricciones de entrada desde Europa que no aplican al Reino Unido.
El Gobierno reconoció que horas antes del 8M sabía que el virus se disparaba en Madrid, un titular que el hilo repite como un martillo.
Dónde está la bronca
La rueda de prensa de Simón parte el hilo en dos. Cuando el responsable sanitario se ríe al explicar medidas, media docena de páginas se van en «de qué se ríe». Unos lo leen como nervios y minimización; otros, como el ejemplo de que el Ministerio no se toma en serio lo que viene. Las frases que más se citan son las de las altas y la de que el aumento diario «es menor», cuando el lunes se habían acumulado los casos del fin de semana.
La bronca de fondo es otra: qué se debía haber hecho y cuándo. Está el bloque que sostiene que las medidas llegan tarde y son insuficientes, que avisó desde la página 1 y que lo de Vistalegre fue una irresponsabilidad. Y está el que responde que la mayoría siguió con su vida normal hasta anteayer, y que señalar culpables a toro pasado no salva a nadie.
En medio, el cierre de Madrid se convierte en el asunto caliente. Hay quien lo da por hecho en cuestión de días; hay quien avisa de la estampida a provincias y de su efecto contrario, con estudiantes y familias que se lo pueden permitir saliendo ya de la capital. El debate del triaje entra de lleno: los foreros sanitarios explican que las UCI se están llenando y que la decisión de a quién se intuba se toma ya con criterios que a nadie le gustan.
Qué cambia respecto a antes
La declaración de pandemia cierra el debate de si era o no una gripe. Trump moviendo fronteras, Dinamarca cerrando todo, la UE sin respuesta común. El hilo deja de discutir si esto llegaría y pasa a calcular cuándo colapsa Madrid. Algunas proyecciones que circulan apuntan a
8.000 casos el domingo y 10.000 el lunes; otras dan por segura la cuarentena de la capital en cuestión de días.
Lo que se da por superado: el sologripismo a la vieja usanza. Lo que entra de nuevo: el miedo al desabastecimiento, las colas en los supermercados, las mascarillas a 60 euros, el papel higiénico como moneda. Y una sensación que recorre miles de mensajes: la crisis ya no es sobre Italia ni sobre
China, es sobre lo que va a pasar en España la semana que viene.
El terreno
Los mensajes con más tirón no son los de las cifras, sino los de dentro. Una enfermera de UCI cuenta que cada vez llegan más jóvenes y que el protocolo de cuidados críticos se improvisa. Un forero explica que al hijo de un comentarista con síntomas no le han hecho la prueba. Varios relatan hospitales con una planta entera reservada y cero casos oficiales. La cifra de fallecidos se dobla cada dos días, y el miedo no está en el virus, está en que el sistema aguante lo que viene.