Buenas cuentas.
Hay margen para reducir IRPF. También hay margen para reducir gasto, sólo con cortar el grifo de subvenciones salen también diez mil millones.
El problema es que dices de dar ayudas y la gente aplaude, pero dices de bajar el IRPF y ni lo aprecian, hasta se quejan con el clásico "eso beneficia a los ricos".
Es como si la gente ya lo tuviera interiorizado y no viera lo que está pagando, como si ya no fuera dinero suyo. Es un problema psicológico que veo casi imposible de solucionar. Aparte, la mayoría de la gente demuestra en el colegio que los números y su cerebro no encajan, tienen muchas dificultades en matemáticas elementales, como para hablar de porcentajes.