Al igual que los estibadores, esta señora mantiene un PRIVILEGIO que desde hace al menos 20 años no le corresponde. Vamos, no me extraña, que en 1957 no habían nacido ni mis padres.
En este país hasta los de derechas defienden a semejante persona.
Y no sé qué tiene que ver tener 87 años con no poder ir a la cárcel, no poder cambiar de vivienda (mi abuela lo hizo con 90 y encantada de dejar su viejo piso cuando le quitaron la renta antigua), o no poder ir a una residencia que es donde vamos a acabar casi todos. Sociedad infantil y socialistoide.