En 2026 toca pagar a un procurador para que envíe un PDF
Quien se mete en un proceso judicial descubre tarde un sobrecoste: además del abogado, hay que contratar un procurador, según relata una usuaria. Recibe notificaciones, presenta escritos y controla plazos ante el juzgado. En plena era del certificado digital, la pregunta cae sola: ¿no está esto un poco desfasado?
¿Qué hace el procurador y cuánto cuesta?
Representa al cliente ante el juzgado, pero no informa ni redacta alegaciones: eso es del abogado.
La frontera entre ambos genera un malentendido perpetuo, y de ahí buena parte del enfado. Los números que relata otro usuario: en torno a
500 euros de procurador por un divorcio, unos
600 por una reclamación de deuda y más de
1.000 euros por mover papeles con la aplicación informática del juzgado.
El argumento de que sin procurador el juzgado se para
Hay una defensa seria del oficio. El procurador absorbe el trabajo sucio de desgaste con la secretaría, y así la administración se ahorra contratar más personal. Si lo asumiera el abogado, sostiene esta tesis, saldría más caro. En contra juega la letra pequeña: se cuentan casos de procuradores que no presentaron alegaciones creyendo que habría vista oral —que ni se pidió— y cerraron la puerta a apelar. El acceso exige superar un examen del Ministerio de Justicia: 81 preguntas, cuatro horas, corte de 5 sobre 10, con el máster de acceso a la abogacía ya aprobado.
La IA, de momento, no firma escritos
Un forero lo resume así: mientras sigan existiendo estas cosas, la inteligencia artificial «sigue en pañales».