La bronca ya no es Vox: es si la demanda mueve el precio
Rescatador entra con dos enlaces y el hilo cambia de eje. Ya no se discute si Vox pide permiso a nadie: se discute si los números que trae alguien explican el precio de la vivienda o no. Dos noticias de mayo de 2023 y una cifra encima de la mesa:
más de 17 millones de inmigrantes. A partir de ahí, el tramo se llena de gráficos imaginarios, reproches y una pelea sobre si quitar gente mueve la aguja.
Qué se ha sabido
El material llega de Rescatador. Pega dos enlaces de 2023:
España supera los 48 millones de habitantes gracias al aumento de extranjeros y la pieza de El Mundo del 18 de mayo. De ahí saca tres datos:
más de 17 millones de inmigrantes, un tercio de los nacidos ya de origen extranjero y un incremento neto de
150.000 extranjeros por trimestre, que él mismo traduce: «equivale a una ciudad como Salamanca».
Vegana32 lo coge al vuelo y lo convierte en titular: si entra gente a ese ritmo, la incidencia sobre los precios es evidente, dice. Klaus María lo resume en una línea: que esto no es fascismo, es aritmética.
Las cifras del tramo no son todas del mismo origen. Un participante sostiene que sobran entre
15 y 20 millones de personas, sin aportar fuente. Vegana32 habla de una España de
25 millones de españoles y dice que no le parecería mal. Y Otrasvidas recuerda que Vox no está en el Gobierno central, que es quien tiene las competencias en inmigración y fronteras.
Dónde está la bronca
Aquí salta el choque de verdad. Un bando dice que el precio de la vivienda es demanda contra oferta y que la demanda se puede reducir. Vegana32 lo plantea con un ejemplo doméstico: en un edificio de diez viviendas no es lo mismo meter a nueve ocupantes que a trescientos. Y añade la comparación histórica: la burbuja anterior fue el euro y la liquidez que entró de golpe; la de ahora, dice, es otra cosa.
El otro bando, con eL PERRO al frente, le da la vuelta. Sostiene que el precio subía igual cuando se construía más que en el resto del continente y había barrios enteros sin vender, y que la palanca no es la gente sino la especulación, la inflación y la deuda. Su conclusión: aunque desapareciera la inmigración, no bajaría nada. Vegana32 le responde que mezcla cosas y que decir «tengo razón» no es un argumento. eL PERRO se queda solo, según él, y lo dice así.
El papel de los empresarios vuelve por otro lado. Impactrueno pregunta para qué va a cambiar nada quien tiene una empresa y le va bien. Matahari avisa de que si Vox no pasa por el aro desaparece en cero coma, porque las élites empresariales no se andan con bromas donde se juegan sus inversiones. Y Aquilifer corta por lo sano: esto se soluciona votando más fuerte. Hay quien señala directamente a las grandes empresas como aliadas del Gobierno y quien ironiza sobre patronos y propietarios como beneficiarios de mano de obra e inquilinos baratos, con el banco y las pensiones de fondo.
También entra el futuro demográfico. eljusticiero compara con el Reino Unido y dice que si los españoles no tienen hijos la sociedad del pasado no vuelve, y que asumirlo implica gasto en escuelas, guarderías y ayudas por hijo. Vegana32 le contesta que no ve problema en una España de 25 millones de españoles, aunque se sea algo más pobre, si a cambio hay tranquilidad.
Y hay una intervención que se va del mapa: una tesis sobre convivencia, control laboral y élites extractivas que mezcla demografía con dominación. Otra sostiene que Vox actúa como marioneta y que su propuesta está diseñada para ser rechazada; se lanza sin ninguna prueba.
Qué cambia respecto a antes
Se abandona la pelea de si Vox pide permiso a los empresarios. Eso ya se da por contestado y ahora se discute el mecanismo del precio. Entra material nuevo: las competencias del Gobierno central en fronteras, la natalidad como variable y la comparación con el Reino Unido. Aparece una predicción concreta sobre Vox: que Abascal va a cortarles las alas a los suyos pronto. Y la pregunta que queda colgada ya no es qué haría Vox, sino si quitar demanda movería el precio o no movería nada.