Un foro debate la transferencia de la Seguridad Social al País Vasco y un posible referéndum
¿Qué se firma exactamente entre el PSOE y el PNV? Según un hilo de foro, el pacto para investir a Pedro Sánchez incluiría la transferencia de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social al País Vasco y la posibilidad de convocar un referéndum de independencia. Un acuerdo que, según los participantes, se habría cerrado sin pasar por las urnas y que amenazaría con romper la caja única del sistema de pensiones. La noticia, publicada por
20minutos, desata una tormenta política y económica en la que nadie se pone de acuerdo sobre el alcance real de lo firmado.
¿Qué implica transferir la Seguridad Social al País Vasco?
La cesión de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social al País Vasco es el núcleo del debate. En la práctica, supondría que el Gobierno vasco asumiría la competencia sobre las pensiones y cotizaciones de sus ciudadanos. El problema, señalan los críticos, es que se mantiene el principio de caja única: los vascos podrían subir las pensiones y el dinero saldría de la caja común. Es decir, el resto de españoles pagaría el déficit de la Seguridad Social vasca. Un cálculo que, según un participante, desglosado partida a partida, da una diferencia que sorprende.
La demografía juega en contra. Con una población envejecida y una natalidad en mínimos, el sistema vasco de pensiones sería insostenible sin las transferencias del resto de España. «Los espanyoles pagaran el deficit de la SS de los vascuences», resume un forero. La pregunta es si el acuerdo incluye garantías de que esto no ocurra o si, por el contrario, se deja la puerta abierta a un expolio silencioso.
¿Habrá un referéndum de independencia en el País Vasco?
El acuerdo también contemplaría, según los participantes, la celebración de un referéndum de independencia. Una consulta que, según los firmantes, sería legal y acordada con el Estado. La oposición lo ve como un paso más hacia la ruptura de España y compara la situación con la antigua Yugoslavia, que acabó en trozos. «El primero que vendió España a los putos mierdericanos fue vuestra paca la culona sin preguntar nada a los españoles», recuerdan desde el otro lado del espectro político.
El referéndum se plantea como una consulta no vinculante, pero con efectos políticos devastadores. Si sale adelante, abriría un proceso constituyente en el País Vasco que podría contagiar a Cataluña. La pregunta que nadie responde es qué pasará si el Gobierno central se niega a reconocer el resultado. El precedente de 2017 está demasiado fresco.
El impacto económico: pensiones, caja única y déficit
El impacto económico del acuerdo es mayúsculo. La caja única de la Seguridad Social es el pilar que garantiza la solidaridad interterritorial. Romperla supondría que las comunidades ricas dejarían de aportar al fondo común y las pobres quedarían desprotegidas. «Los langostos se van a quedar sin SS. En 2 años la rompen y la quiebran», vaticinan los más pesimistas.
El déficit de la Seguridad Social vasca, que actualmente se cubre con transferencias del Estado, pasaría a ser responsabilidad del Gobierno vasco. Pero si el concierto económico se mantiene, el País Vasco seguiría recaudando todos los impuestos y aportando una cantidad fija a la caja común. El resultado sería un sistema dual en el que los vascos tendrían pensiones más altas y los españoles, más bajas. Un escenario que algunos comparan con Venezuela.
La reacción política: de la amnistía al 'procés' vasco
La reacción política no se ha hecho esperar. El PP ha anunciado que derogará estas leyes si llega al Gobierno. La oposición acusa a Sánchez de vender España y de pactar con terroristas y separatistas. «Veremos que de lo que está firmando con los separatas,terroristas y anti españa luego que cumple», advierten desde la derecha.
En el lado contrario, los defensores del acuerdo argumentan que es la única forma de garantizar la gobernabilidad y de avanzar hacia un modelo federal. «Para su epoca lo que cedio Aznar en el 96 a CiU y PNV fue igual de escandaloso, pero los de la pulserita de España no salieron a manifestarse», recuerdan. La hipocresía política es el único consenso.
¿Qué pasará con las pensiones de los vascos y del resto de España?
Las pensiones de los vascos podrían subir si el Gobierno vasco decide aumentar la cotización o destinar más recursos. Pero si el sistema se separa, los pensionistas del resto de España verían peligrar sus prestaciones. La solidaridad interterritorial se rompería y cada comunidad tendría que autofinanciarse. Un escenario que, con la demografía actual, es inviable para la mayoría.
El acuerdo incluiría una disposición transitoria que garantiza las pensiones actuales durante un periodo de tiempo. Pero a partir de ahí, el futuro es incierto. Los expertos advierten de que la ruptura de la caja única sería el golpe definitivo a un sistema ya de por sí tensionado. La puntilla para el Estado del bienestar.
El precedente yugoslavo y el miedo a la ruptura
La comparación con Yugoslavia es recurrente. «Yugoslavia acabó en trozos, países de mierda», sentencian. La antigua Yugoslavia se desintegró en una guerra civil sangrienta tras la muerte de Tito. El nacionalismo exacerbado y la crisis económica fueron el caldo de cultivo. En España, algunos ven paralelismos peligrosos.
«El primero que vendió España a los putos mierdericanos fue vuestra paca la culona sin preguntar nada a los españoles», se reprochan unos a otros. La historia se repite, pero con actores diferentes. Lo que está en juego no es solo el País Vasco, sino el modelo de Estado. Una España federal, confederal o rota. El tiempo dirá.
Al final, la pregunta no es si Sánchez es un traidor o un estadista. La pregunta es si España sobrevivirá a otro experimento territorial. Y mientras tanto, los ciudadanos miran con incredulidad cómo su futuro se decide en despachos cerrados. Como siempre.