Los caseros avisan en un tuit: venderán a la primera ocasión
El hilo arranca y a los pocos mensajes alguien pega un tuit. Lo trae Máximo Décimo Hispanio y contiene la frase que ordena todo lo que viene después: muchos caseros le habrían contado al autor que hasta ahora les bastaba con seleccionar bien al inquilino, pero que el día en que se apruebe el carácter indefinido de los alquileres «hay que vender el piso a la primera oportunidad».
A partir de ahí el tramo se llena de consecuencias.
HARLEY66 lo traduce sin adornos: si no puedes pedir lo que te parezca apropiado, no puedes recuperar el piso y no puedes desahuciar, ofertar una vivienda en alquiler equivale a que te la expropien de facto.
Kluster va más lejos y sostiene que, con el alquiler indefinido por ley, quien alquile es porque no sabe lo que hace, y que el paso siguiente es la ocupación como nueva normalidad. Nadie discute el diagnóstico.
Discuten la culpa.Qué se ha sabido
Dos aportaciones concretas se salen del rifirrafe. La primera es de
luron, que apunta que el acceso a las hipotecas se va a endurecer: si el gobierno puede paralizar por real decreto ley los desahucios, dice, las entidades solo financiarán a funcionarios o a gente con trabajos muy solventes del sector privado, porque un contrato indefinido ya no garantiza nada. De ahí saca una predicción que va contra la corriente del hilo: mucha vivienda cuyo destino era el alquiler pasará al mercado de venta y
el precio de venta de la vivienda va a bajar, sobre todo en sitios donde no tiene ningún sentido que los precios sean un disparate.
La segunda es el choque de cifras.
Bur-bu deja el criterio en una línea: solo subirán si la población aumenta más rápidamente que la construcción de vivienda.
Medaigualtodo rechaza la cifra de medio millón de personas al año y lanza una bastante mayor, dentro de un mensaje con descalificaciones hacia varios colectivos que no se reproducen.
YoSoyTuPaco cierra con el otro clásico: mientras la impresora funcione, todo seguirá subiendo, todo menos los salarios.
Covid1ota mete las prórrogas por medio: dice que a él no le pagan hasta
2030 y que aún verá otra prórroga hasta
2035, así que alquilar es jugársela.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos por la especulación.
Ciudadano 0 mantiene que mientras los pisos sirvan para especular seguirán subiendo, que nadie debería poder alquilar un piso al precio que le diese la gana porque eso genera especulación y que limitar por ley el número de pisos en propiedad haría que bajaran.
Kluster le contesta con el argumento de siempre: si no puedes poner el precio que te dé la gana, no hay mercado; si hay especulación es porque hay demanda, y lo que toca es generar oferta construyendo vivienda protegida en vez de asfixiarla con leyes.
Sobre la vivienda pública salta chispa. Ciudadano 0 responde que en este país se ha especulado con mucha vivienda pública. Kluster dice que la VPO existe justo para desactivar la especulación y que construirla se ha dejado de considerar de recibo.
Se acusan de lo mismo con palabras distintas.
Un tercer frente se abre por el lado del que compra.
Pollo Romulus apunta que el alquiler lo dejas cuando quieras y la hipoteca no, y que a lo mejor lo que se buscan son más hipotecados para que los bancos hagan negocio.
Javier.Finance desvía a capitales y zonas de costa: allí, sostiene, da igual que suba o baje, porque incluso con una caída del
50% haría falta una deuda a
30 años. Y llama mito a que la vivienda suba al ritmo de la inflación o de la expansión monetaria: para él es un mercado manipulado y empujado hacia arriba.
Hay una cuarta vía, más corta: la de quien no discute mecanismos y reparte culpas. Un participante sostiene que la subida no se combate, sino que conviene a quien gobierna. Otro lo deja en una frase: en España, hagas lo que hagas, estás perdido.
Qué cambia respecto a antes
Entra un frente nuevo: el crédito. Hasta aquí la discusión iba de quién oferta y quién demanda; con luron se cuela el banco como tercer filtro, y su pronóstico de bajada en la venta contradice el tono general del hilo. También es nueva la pelea por las cifras de llegada de población, que un participante eleva muy por encima del medio millón sin aportar fuente.
El resto se repite con menos ganas.
stiff upper lip sitúa el origen del problema en
1986; Kluster responde que hace cuarenta años el dinero perdía valor a un ritmo parecido o peor y la vivienda era asequible.
Thomas Robert Malthus zanja que si no hay sitio para los que entran y siguen llegando, te terminarán echando, y da igual a qué precio esté el metro cuadrado.
Matgiber11 responde con el enlace de una tienda de campaña familiar de cuatro personas del Decathlon.
La broma resume el tramo mejor que cualquier argumento: nadie tiene una salida.