Economía: Una "distopía" sobre Economía y Geoestrategia en la que se entiende todo, todo,TODO lo de las noticias. Pero ¿queda alguien que desee saber la verdad?

(mensaje citado en revisión)
Creo que te equivocas. Es cierto que nos invaden de forma periodica con descubrimientos de extraordinarios yacimientos, con reservas inmensas en tm o barriles que nos turban la mente... hasta que aparece un cenizo que siempre traduce esas tm o barriles a días de consumo mundial y no suelen ir más allá de pocos días, algún mes como mucho, incluso sin saber si las estimaciones son realmente correctas ó si la inversión sería rentable y se llegará a extraer ese petroleo. Como si el aplazar un mes el problema cambiara algo realmente.

Aunque desde hace más de 20 años, tras ver el documental "petroleo, humo y reflejos", y tragarme todo lo que encontré entonces de Richard Heinberg analizo de forma inconsciente las relaciones de cualquier suceso con el peak oil y algunos ya vislumbraban futuros que nos has relatado, me ha parecido que lo has hecho de forma tremendamente bien narrada, has llenado los huecos que han permitido estirar el chicle desde entonces y has avanzado perfectamente los caminos que nos esperan. Espero que enlaces el libro cuando lo publiques.

También en estos años mi perspectiva ha cambiado conforme he visto el problema más cercano. De una actitud de rebeldía y lucha contra lo que viene he pasado a pensar que es fútil por inevitable. Que si, que es duro enterarte que te llevan engañando toda la vida pero el problema es real y no va a cambiar en nada oponerte al futuro que este problema va a suponer. Puedes alargar de forma personal la necesidad de por ejemplo cambiar tu forma de moverte, calentarte, alimentarte... sobrevivir al final y al cabo, pero al final tendrás que hacerlo con la energía y medios que te toque si o si. También con la idea que cuanta más oposición exista más posibilidades de que una guerra se adelante por convertirse en necesaria.

Gracias también al usuario @Hator-Pentalpha por sus maravillosas aportaciones, incluso en otros hilos a los que he accedido. Siempre me ha resultado extraño que poquisimos paises EEUU, Argentina mucho menos hayan entrado al negocio del Shale cuando muchos se podían convertir en la nueva Arabia. Evidentemente indica un negocio ruinoso que unicamente puede hacer EEUU con su inmensa impresora y el petrodolar.

También me acuerdo de una época pasada en que nos vendieron que tooda la producción sería sustituida por biocombustibles, hasta que haciendo cuentas alguien dedujo que deberiamos dejar de comer. Sin embargo añadimos de forma creciente, año tras año, más combustible vegetal (en Europa andamos por el 10% en EEUU, leí que hasta el 15% y nos quieren hacer creer que es más sostenible plantar, cultivar, cosechar, transportar, extraer y distribuir este que pinchar un pozo en Arabia, en terrenos arenosos, que fluía sin necesidad de más energía, a pie de mar para cargarlo y distribuirlo como ocurría hace 40 años.
 
Última edición:

No te interesa que participe esa gente. Los que interesan pues dependerá de que lo encuentren, les pille bien, cómo esté expuesto, etc.
 

La gente no desea saber la verdad, solo quiere mantenerse entretenida; por eso cualquier hilo de política tiene más páginas que este.
 
Apreciados lectores:

Construyamos un mundo paralelo coherente y no intentemos demostrar ahora si ocurrió realmente. Los datos reales los utilizaremos únicamente como piezas del escenario de la hipótesis.

En un Mundo Paralelo: El Peak Oil sucedió en 2018-2019

Supongamos que a finales de 2018 la élite energética conoce algo que todavía no conoce el público: la producción mundial de petróleo barato ha alcanzado prácticamente su máximo y ya no puede acompañar durante mucho tiempo el crecimiento normal de la demanda.

El problema político no sería que «mañana se acaba el petróleo». Sería mucho más difícil de explicar:

Cada año hacen falta aproximadamente 1–1,5 millones de barriles diarios adicionales para mantener el crecimiento normal, pero el sistema empieza a ser incapaz de proporcionarlos de manera sostenida.

En nuestro mundo hipotético, habría que ganar tiempo y reducir demanda sin decir que falta petróleo.

Y entonces la crisis sanitaria de 2020 resulta extraordinariamente conveniente.

El confinamiento produce exactamente la intervención que sería políticamente casi imposible imponer por razones petroleras: aviones en tierra, coches parados, fábricas cerradas, teletrabajo, fronteras restringidas y una contracción brutal del transporte.

La magnitud real nos sirve para dimensionar nuestro mundo paralelo: en 2020 la demanda petrolera cayó unos 8,5 Mb/d, la mayor caída anual registrada; durante abril llegó momentáneamente a estar unos 29 Mb/d por debajo del año anterior. IEA

En nuestra hipótesis, eso equivale a darle al sistema energético varios años de crecimiento de demanda de golpe.

Pero ocurre algo todavía más interesante.

El petróleo se desploma en vez de subir

Si acabara de producirse el Peak Oil, la gente esperaría petróleo carísimo.

Nuestro escenario produciría aparentemente lo contrario.

La destrucción artificial de demanda sería tan gigantesca que aparecería temporalmente sobreoferta. Los depósitos de reservas se llenarían, el precio se desplomaría y el público concluiría:

Precisamente eso sucedió físicamente en 2020: enormes acumulaciones de inventarios, almacenamiento flotante extraordinario y recortes masivos de producción. En mayo la producción mundial había caído alrededor de 12 Mb/d, mientras OPEP+ acordaba recortes cercanos a 10 Mb/d.

Dentro de nuestro mundo paralelo, el desplome del precio no refutaría el Peak Oil: contribuiría a ocultarlo. Después habría que impedir que la demanda volviera simplemente a su trayectoria anterior

Y aquí nuestra hipótesis empieza a producir predicciones interesantes.

Esperaríamos que muchas medidas inicialmente presentadas como excepcionales dejaran cambios estructurales:

teletrabajo, videoconferencias, reducción de viajes profesionales, digitalización acelerada, restricciones urbanas al automóvil, electrificación, penalización pogre de vehículos térmicos, eficiencia energética y una nueva legitimidad política para limitar movilidad ante situaciones excepcionales.

De hecho, incluso después del primer rebote, en 2021 la demanda mundial seguía por debajo de 2019, especialmente por la aviación.

En nuestro escenario, ELbichito habría comprado aproximadamente 2020-2021.

¿Y después?

Aquí necesitaríamos otros mecanismos.

2022: aparece Ucrania

Éste sería el segundo capítulo perfecto de nuestro mundo paralelo.

Cuando desaparece la justificación sanitaria para limitar actividad, aparece una explicación completamente diferente para la energía cara:

La guerra.

Ahora gasolina, diésel, gas, electricidad, fertilizantes y transporte pueden encarecerse sin que el ciudadano piense inmediatamente:

Pensaría:

No necesitamos establecer en nuestro experimento si la guerra fue creada específicamente para ello. Podemos construir dos versiones:

Hipótesis fuerte: determinados acontecimientos geopolíticos son deliberadamente provocados o prolongados para administrar la escasez.

Hipótesis débil: los acontecimientos son reales e independientes, pero los gobiernos los aprovechan para administrar y explicar una restricción energética preexistente.

La segunda necesita muchas menos suposiciones y produce casi los mismos efectos observables.

¿Qué esperaríamos después?

La pinza energética y el regreso del petrodólar

En nuestro mundo paralelo, Ucrania e Irán forman una misma pinza energética.

Europa había construido buena parte de su potencia industrial sobre energía rusa abundante y barata. Ucrania rompe ese eje: Europa pierde Rusia y aumenta su dependencia de otras fuentes, entre ellas el GNL estadounidense.

En el otro extremo, China e India dependen fuertemente del petróleo que atraviesa Ormuz. Trump no necesitaría ganar rápidamente una guerra con Irán. Bastaría con mantener el Golfo suficientemente inseguro para encarecer el petróleo de sus principales competidores: seguros, fletes, retrat y riesgo permanente.

Mientras tanto, Estados Unidos dispone de petróleo y gas propios, Canadá y una Venezuela nuevamente incorporada a su esfera energética.

Pero queda otra pieza: el dólar.

Estados Unidos arrastra una deuda gigantesca que necesita compradores y demanda internacional de dólares. Al mismo tiempo, China, Rusia, India y otros países llevan años intentando reducir su dependencia del petrodólar.

En nuestro mundo paralelo, Trump responde controlando no todo el petróleo, sino el petróleo marginal que sus competidores necesitan.

Europa pierde Rusia. China e India quedan expuestas en Ormuz. Venezuela gravita hacia Washington. Y buena parte de la energía alternativa vuelve a pasar por la esfera estadounidense.

El círculo se cierra:

energía → dólares → demanda de deuda estadounidense → financiación de EE. UU. → poder para controlar más energía.

Así, Trump no habría iniciado una guerra que no sabe ganar.

Habría iniciado una guerra que no necesita ganar.

Aquí es donde el experimento se vuelve realmente interesante, porque podemos formular predicciones antes de buscar las coincidencias.

En este mundo paralelo esperaría:

Petróleo caro pero extremadamente volátil. No una subida continua. Cuando sube demasiado destruye demanda; después cae; vuelve la actividad; vuelve a subir.

Inflación presentada como múltiples problemas independientes. ELbichito, cadenas logísticas, Ucrania, Mar Rojo, OPEP, inflación monetaria, refinerías… Cada explicación puede ser cierta y, simultáneamente, ocultar el denominador común energético.

Una sucesión aparentemente interminable de crisis. Cada una justificaría alguna reducción de actividad, aumento de precios o intervención pública.

Guerras y máxima tensión alrededor de productores y rutas. Rusia, Oriente Medio, Irán, Venezuela, Libia, Mar Rojo, Ormuz.

Desaparición gradual del petróleo barato, no del petróleo. Habría muchísimo petróleo bajo tierra. Lo problemático sería conseguir cada nuevo barril al ritmo, coste y retorno energético anteriores.

Dependencia extraordinaria del shale(*) estadounidense. Y aquí nuestro mundo paralelo encuentra una señal particularmente interesante: ya en 2018 el shale representaba aproximadamente el 26% de toda la inversión upstream mundial.

Electrificación acelerada del automóvil. No sería solamente política climática: sería una forma de trasladar transporte desde un combustible líquido difícil de sustituir hacia electricidad producible mediante múltiples fuentes.

Restricciones pogre al coche térmico. Zonas de bajas emisiones, objetivos de emisiones, impuestos, normas de eficiencia y finalmente prohibiciones futuras de matriculación.

Menos aviación barata. Especialmente sensible porque los aviones son mucho más difíciles de electrificar que los automóviles.

Relocalización industrial. Transportar mercancías diez mil kilómetros resulta menos atractivo cuando energía y transporte dejan de ser extremadamente baratos.

Empobrecimiento energético disfrazado de inflación. El ciudadano no recibe «un 5% menos de petróleo». Simplemente descubre que llenar el depósito, calentar la vivienda, comprar alimentos, viajar y adquirir productos transportados cuesta una fracción creciente de su renta.

La pedagogía de la pobreza​

En nuestro mundo paralelo, la inmi gración masiva y desordenada tendría una función mucho más profunda: enseñar a las sociedades occidentales que se puede vivir con muchísimo menos.

El recién llegado acepta condiciones que el trabajador occidental consideraba incompatibles con el pogre de las últimas décadas: vivienda compartida, habitaciones en lugar de pisos, varios empleos, salarios mínimos, transporte colectivo, escaso ahorro y ayudas públicas que complementan rentas insuficientes.

No porque exista algo intrínseco en el forastero que lo haga «conforme», sino porque quien llega desde un nivel material mucho menor tiene inicialmente otro punto de comparación y menor poder negociador.

En nuestro escenario, eso crea el modelo económico del mundo posterior al Peak Oil.

Los salarios reales pueden comprimirse. La vivienda individual deja de ser una expectativa universal. El automóvil particular se convierte paulatinamente en lujo. Viajar, climatizar grandes viviendas o consumir abundantemente energía dejan de ser normales. Y el Estado sustituye pogre el antiguo pacto —trabajo estable a cambio de prosperidad creciente— por otro:

renta mínima a cambio de supervivencia material.

Ahí encajaría el IMV como precursor, no necesariamente con su forma española actual, sino como concepto: una futura renta básica de subsistencia destinada ya no a millones, sino eventualmente a miles de millones de personas en economías incapaces de proporcionar a toda su población empleo suficientemente productivo y energía suficientemente barata.

La inmi gración tendría entonces una función casi experimental:

Y el mecanismo tendría una consecuencia adicional: el trabajador occidental ya no negociaría su salario únicamente contra otros trabajadores con sus mismas expectativas materiales. Competiría con una reserva laboral acostumbrada inicialmente a aceptar menos.

En nuestro mundo paralelo, por tanto, no se estaría importando pobreza accidentalmente.

Se estaría importando el estándar de vida que mañana deberá aceptar también Occidente.

Y añadiría un síntoma mucho más sutil:El lenguaje cambiaría antes de reconocer el problema

Probablemente nunca escucharíamos «tenemos Peak Oil».

Escucharíamos:

«transición energética»,
«resiliencia»,
«seguridad energética»,
«reducción de dependencia»,
«movilidad sostenible»,
«eficiencia»,
«descarbonización»,
«economía circular»,
«relocalización»,
«autonomía estratégica».

En nuestro mundo paralelo esas políticas no serían necesariamente falsas. Serían las políticas correctas para administrar el descenso petrolero, pero justificadas públicamente mediante otro marco conceptual.

Y aquí tenemos una manera mucho más potente de continuar el experimento.

Partimos de Peak Oil = 2018 y prohibimos utilizar acontecimientos posteriores para modificar la hipótesis. Nos situamos mentalmente el 31 de diciembre de 2026 y escribimos qué debería ocurrir entre 2027 y 2035 si los gobiernos supieran que el máximo ya ha llegado pero quisieran evitar el pánico.

Eso evitaría buena parte del sesgo retrospectivo. Y sospecho que la lista resultante sería bastante interesante.

Queda para una segunda parte.

FÉLIX UDIVARRI

NOTA: Un analista acertó hace muchos años: predijo pandemias, guerras, cambios políticos hacia el autoritarismo (disfrazado de democracia de izquierdas). Lo único que no predijo fue el paro brutal que la IA produciría. Creo, aunque habría de releer el artículo sobre la Garganta de Olduvai.

Y puede ser que sea lo de la IA una falsedad absoluta. No es que la IA pueda sustituir a 1.000.000.000 de trabajadores y mandarlos al paro, sino que esos trabajadores van a ir al paro igualmente y la IA hará lo que pueda.

Y espérate, que ya corren los bulos de que la IA nos va a eliminar creando bicho y otras atrocidades.

No, la IA no es tan potente como la suponéis. ¿O es que no lo habéis comprobado de primera mano?

(*) El shale estadounidense habría conseguido retrat el reloj: mediante miles de pozos de vida corta y perforación continua, Estados Unidos añadió millones de barriles diarios justo cuando los grandes yacimientos convencionales empezaban a mostrar dificultades para seguir creciendo. No eliminó el Peak Oil; en nuestro mundo paralelo, simplemente consiguió ocultarlo durante unos años.
Interesante intento de análisis.
Se queda muy pobre.
 

La leí anoche muy tarde, estoy a 5 horas de diferencia horaria, y era incapaz de escribir.
Cuando partes de una idea preconcebida, o argumento prefabricado...a ver si me explico...cuando construyes el argumento para que cuadre con tu historia, eso no es analisis. Eso es telenovela.
 

Buenos días @Fudivarri,

ha dejado usted la última frase de esta entrada sin marcar en zainita y para mí es la más importante de todas y le explico el porqué:

"Cuanto mayor sea la escasez, mayor será el poder de quien tenga que administrarla".

Hace un par de semanas, hablando del peak oil con un amigo y siendo ambos ultracapitalistas y pro mercado, le dije que ante la escasez que viene, el comunismo es la solución en el largo plazo, porque es el único sistema social, económico, energético y militar que permite gestionar la miseria o escasez como lo van a llamar, sin que la gente se subleve y tome el palacio presidencial, como así lo demostró la Unión Soviética durante décadas. Cuba sería el siguiente paso cuando se acaba el flujo continuo de energía. Evidentemente, habrá una élite que viva muy bien, el politburó.

Estoy leyendo su hilo y voy por la página 5, me parece interesantísimo y concuerda con lo que yo pienso, especialmente la gripe de 2020 y que ya he expuesto en algunos hilos: "No fue una crisis sanitaria, ES UNA CRISIS ENERGÉTICA y vienen guerras por los recursos, en especial la materia prima crítica, el petróleo, sobre el que llevamos viviendo y basando nuestra civilización desde hace 150 años".

Un saludo.
 


¿Y habría otra alternativa?

Quiero decir: si, en 1970 ya los cálculos indicaban lo que indicaban, pero una maquinaria pensada/diseñada para un esquema de crecimiento cuasi-infinito, no se para de la noche a la mañana.

Ya hace unos años (tú ya lo has destacado al principio del post), se dieron las condiciones adecuadas para empezar el proceso de migración "crecim.infinito" a "decrecimiento controlado". Y con la frase en zainita, es el método más optimo.
 

Recuerdo cuando AlGore nos metió a todo el mundo en este circo. Un aspirante a presidente de EEUU por dios. Luego ya vino la época de Greta Vinagreta, el apoyo ferviente del gobierno americano Obama, Biden, Kioto... Ya entonces comenté a mis hermanos que estaba seguro que EEUU se saldría del juego dejándonos a todos dentro. ¿Por que? pues porque EEUU y Rusia tienen petroleo y/o armas suficientes para robar el que necesiten, no necesitan jugar a esto y llegó la época Trumpista.
El resto del mundo esta ya con la idea tan metida en la cabeza que aunque nos confiesa en directo que la causa que origina esto era una gran mentira, lo tachamos de orate y seguimos con lo nuestro. No es lo mismo convencer a la gente a la misería diciendole que ha salvado el planeta, a ellos y a sus descendientes de una gloria segura, que decirle que su mundo se ha acabado pero para otros con reservas y armas "muy locos" no, que tu irás en bici y un americano seguirá en coche una buena temporada gracias a tu sacrificio.
 
Última edición:

Buenas tardes @Fudivarri,

esto es justo lo que le dije ayer en la entrada número 191: comunismo para repartir la escasez con una élite o politburó que vivirán con privilegios por administrar el sistema o porque tendrán medios.

Sigo leyendo su post.

Un saludo.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.059.498
Mensajes
58.444.532
Miembros
191.073
Último miembro
bolchemist

El blog de burbuja.info

-
-
Volver