Trabajar en las oficinas de Amazon era cancelarse lentamente”: así es la vida en el ‘gigante’ tecnológico, según una exejecutiva

Ilustración de una oficina corporativa de noche con portátil encendido, café y ventanal sobre la ciudad, evocando las oficina

Doce años en Amazon: 12 horas diarias y libros en 30 días​

Durante 45 minutos, Amazon parecía un lugar relajado y humano. Kristi Coulter describe así en sus memorias una charla de empleados con Jeff Wilke, entonces vicepresidente de la compañía y una de las manos derechas de Jeff Bezos. El ambiente era amable, edificante. Hasta que Wilke soltó: «Tal vez eso signifique que alguna vez al año salgáis a las 17.30h un viernes para pasar el rato con vuestras familias». Todos sonrieron y asintieron. La energía en la habitación se derrumbó.

Coulter, 53 años, pasó doce años en las oficinas de Amazon en Seattle, hasta 2018. Su segundo libro, Exit interview, repasa esa etapa, de momento sin traducción prevista al español, y lo cuenta en una entrevista con EL PAÍS. Tampoco es una revelación: en 2015 el New York Times ya publicó anécdotas duras del empleado corporativo y ella fue una de las fuentes. Lo nuevo es el detalle de puertas adentro de la oficina.

¿Cuántas horas se trabaja en las oficinas de Amazon?​

«Como mínimo 12 horas al día hacía algo relacionado con Amazon», resume. No significa estar siempre en la oficina: «probablemente estaba allí de 9 a 10 horas al día y luego siempre revisando el correo electrónico». Si recibes un mensaje, se espera que respondas. Parte de eso, dice, es el modo en que la empresa entrena mentalmente a su plantilla.

El desgaste no venía solo del reloj. Venía de la carga, de la variedad de tareas y de la profundidad con que había que dominarlas. Cuando un superior preguntaba algo, se daba por hecho que sabías la respuesta. «He visto a personas ser atacadas en reuniones por no saber alguna pequeña cosa que simplemente no podían saber», cuenta. La familia, en ese esquema, es una rareza: recuerda a un gerente padre que ponía reuniones a las 7.30 de la mañana y a varias mujeres que se marcharon al ser madres. Sin guardería ni ayudas en la empresa, en Seattle se busca plaza el día que sabes que vas a ser padre.

De nueve meses a seis, y luego a treinta días​

Coulter hizo al menos media docena de trabajos distintos. Vendió DVD, creó software, aprendió a escribir con el estilo de Jeff Bezos, entrevistó a más de ochocientas personas y dirigió la editorial de traducción más grande del mundo. Los cambios de puesto son frecuentes y normales.

El episodio que mejor mide la intensidad es editorial. Publicar un libro —contrato, corrección, revisión, portada, diseño, impresión— requería, decía, nueve meses. Lo bajaron a seis. Su jefe quería treinta días. Así funciona la información parcial, la frugalidad y las decisiones continuas: con detalles que funcionan regular y sin margen para responder que no.
La exejecutiva de Amazon relata su día a día: «Todo el que trabaje o haya trabajado en una multinacional sabe que su trabajo es totalmente invisible de cara a la sociedad.» — un forero de burbuja.info

Cambiar de contexto cada quince minutos​

La multitarea es mítica. Coulter la llama cambio de contexto: cada 15 o 20 minutos, otra cosa. Se puso como límite quince interrupciones por hora antes de ir a quejarse, un umbral que dice mucho de la línea base. A una miembro de su equipo que terminó llorando por el trabajo del fin de semana, los correos de medianoche y los dolores de estómago del domingo le respondió que había que hacer las paces con lo de vivir ahogados.

¿Es Amazon peor que el resto de multinacionales?​

Ahí empieza el desacuerdo. Hay quien sostiene que el fenómeno no es Amazon sino la multinacional estadounidense: jornadas maratonianas a cambio de mucha nómina en origen, jornadas igual de largas a cambio de poco en las filiales, y condiciones de contrato razonables allí donde el convenio manda. La versión doméstica del argumento llega con nombres propios de consultoras: 24.000 euros brutos al año en firmas del ramo mientras la plantilla compite por agradar al jefe de departamento.

Otra corriente pone el foco en el tipo de tarea. El trabajo de oficina en una multinacional es invisible para la sociedad: no curas, no enseñas, no vigilas. Dentro de esas cuatro paredes puedes ser dios; al salir por la puerta, nadie sabe a qué te dedicas. Y una tercera vía sube el estándar de comparación. Si de verdad quieres medir dureza, mira el almacén: se describen rutas de reparto junto a polígonos industriales con más naves que manzanas, y jornadas de 16 horas con dos empleos a jornada completa y noches durmiendo en el coche para que cuadren los turnos. Con un consejo que se repite: si haces ese esfuerzo, ahorra cada euro; gastarlo es quedarte sin vida y sin dinero.

Doce años, sí, pero con alternativa​

La pregunta incómoda no es cómo era el trabajo, sino por qué doce años. Hay quien lo tiene claro: en un país donde se encuentra empleo al día siguiente, aguantar doce ejercicios convertía la denuncia en algo menos heroico. Otros responden que salir es barato en teoría y carísimo en la práctica: hipotecas dimensionadas sobre un sueldo alto, ascensos que nunca llegan y la sensación de que dejar la rueda es bajar de clase social.

Hay también un caso que ilustra la aritmética. El de un directivo que llegó a dirigir el área de posicionamiento de Amazon en Europa y después la de grandes cuentas de una tecnológica publicitaria. Su salario estaba en lo más alto del sector privado. Le ofrecieron un traslado con todos los beneficios y, después de calcular impuestos, vivienda y coste de vida, dejó el puesto. No fue el agotamiento. Fueron las cuentas.

Doce años en la sede de Seattle, media docena de puestos, más de ochocientas entrevistas y unas memorias que, según se ha señalado con retranca, acabarán vendiéndose en la propia Amazon. La cifra que mejor resume la escala no es ninguna de esas. Es el límite autoimpuesto antes de ir a quejarse: quince interrupciones por hora. Nadie debería saber que su jornada es esa y, aun así, seguir.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Tengo amigos y conocidos que en su afán «de progresar» en la vida, se han metido en hipotecas monstruosas pensando que su rentable dedicación podría pagar sus inversiones y ahora están atrapados como Sísifo con su piedra.»
— ATARAXIO · hipotecas y trampa laboral
«Todo el que trabaje o haya trabajado en una multinacional sabe que su trabajo es totalmente invisible de cara a la sociedad.»
— Matahari · invisibilidad del trabajo corporativo
«Yo tambien estoy en una multinacional «ideal» y al final hay que tomarse las cosas con un poco de relativismo si no quieres caer en un pozo de desesperacion.»
— greg_house · multinacional y desgaste emocional
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Queja de quien cobraba bien40%
El problema es el sistema, no Amazon30%
El almacén sufre más que la oficina30%
📌 DATOS
Doce años trabajando en la sede de Amazon en Seattle, hasta 2018
Un mínimo de 12 horas al día dedicadas a algo relacionado con Amazon
Un objetivo de publicar un libro en 30 días frente a los nueve meses habituales
Más de ochocientas personas entrevistadas durante su etapa en la empresa
Quince interrupciones por hora como límite autoimpuesto antes de ir a quejarse
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Amazon ha respondido a las críticas del libro de Kristi Coulter?
Amazon ha declinado comentar el contenido de estas memorias a las preguntas de EL PAÍS, según la información publicada. La empresa tampoco ha entrado a valorar el relato de la exejecutiva sobre las jornadas de doce horas, las reuniones de madrugada, la ausencia de guarderías en la sede de Seattle o la presión por los plazos editoriales.
¿Por qué Kristi Coulter estuvo doce años en Amazon si el trabajo era tan duro?
El material no ofrece una respuesta única. Se argumenta que las hipotecas dimensionadas sobre un sueldo alto atrapan, que los ascensos prometidos nunca llegan y que salir de la rueda se percibe como bajar de clase social. La lectura más dura apunta a que en Estados Unidos encontrar otro empleo es relativamente rápido.
📅 EVOLUCIÓN
2015 El New York Times publica anécdotas duras del empleado corporativo de Amazon; Coulter figura entre las fuentes del reportaje
2018 Coulter deja la sede de Amazon en Seattle tras doce años en la empresa
Noviembre 2023 Se publica Exit interview y la entrevista en la que detalla jornadas, plazos editoriales y falta de guarderías
🔗 FUENTES
EL PAÍS ↗
Publica la entrevista con la exejecutiva y los detalles del libro
The New York Times ↗
Reportaje de 2015 sobre la vida del empleado corporativo
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose real de la jornada: de 9 a 10 horas en la oficina más la revisión permanente del correo dentro y fuera de horario
✓El caso del directivo que dejó su puesto tras calcular impuestos, vivienda y coste de vida de un traslado con todos los beneficios
✓La comparación entre la sede de Seattle, las consultoras españolas y el almacén logístico, con cifras de sueldo y horas
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