Ciberecovero copia tuits y alcorconita pregunta por la tele
El tramo lo copa una sola cuenta. Ciberecovero pega tuit tras tuit sin añadir una línea propia: la corrida de Madrid, Urdiales, Pablo Aguado, el sobrero que no funciona, el cuarto de Sorando. Y en mitad del volcado, una pregunta de alcorconita que no tiene nada que ver con nada de eso: cómo se ven las corridas en abierto. La respuesta del que lo inunda todo es un enlace y a otra cosa. Cientos de mensajes y el único intercambio de ida y vuelta del tramo es ese.
Qué se ha sabido
Madrid devuelve el
tercero. Entra el
3º bis, sobrero de José Vázquez, y tampoco vale. Pablo Aguado, con un toro zambombo, no se adapta, se va pronto a por la espada y se queda en silencio. De la tarde sale también el
4º de Sorando, un manso con cierto interés que se defiende con genio y poder. El foco se lo lleva Urdiales. Y OneToroTV recoge la valoración de Aguado sobre la devolución: que los tres toreros necesitan un toro de clase, que ese toro tenía ritmo y media altura, que «a nosotros tres nos vale».
De los toros de José Vázquez se escribe y se reescribe. El sobrero que sustituye al devuelto, el que sale con poder, el que se queda corto. Todo llega citado, con el texto original del tuit y su enlace, sin comentario alrededor.
La única pregunta del hilo
En medio de cientos de tuits unidireccionales, alcorconita pregunta algo distinto: qué hace un aficionado que quiere ver toros en abierto. No pide opinión, pide una dirección. ¿Teles autonómicas? ¿Un canal online tipo Teletoro? Da igual el festejo y las fechas, dice. La respuesta llega en forma de enlace a una agenda televisiva y se acabó el tema. Nadie más se suma, nadie amplía, nadie pregunta si sirvió.
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elmuletazo.comDónde está la bronca
Aquí la bronca no es una discusión, es un desfile. Nadie replica a nadie porque casi nadie escribe: los tuits se apilan sin hilo argumental. El choque real es de criterio sobre Urdiales. Unos lo ven desconfiado y con miedo, sin atreverse a dar el paso. Otro le echa en cara que se anuncie con toros que castiga en el caballo y luego se enfade porque no le embistan, con el añadido de lo que fue. Un tercero sentencia que no hay rastro del Urdiales de 2016-2018, desajustado todo el rato y quitando la pierna con el cuarto.
Frente a eso, la lectura del propio Aguado. El matador no se queja de los toreros: se queja del toro devuelto y del público. Dice que los tres necesitan un toro de clase y que es deber del gremio
educar a la gente en que ese toro es el que permite torear. Es el mismo pulso de siempre —
¿culpa del toro o del torero? — pero aquí nadie lo pelea cara a cara. Cada tuit va a su aire.
Y ojo con el tono de lo que se copia. Los mensajes que más se repiten no discuten: despachan. Del escombro a la oveja, el sobrero vomitivo, los que no se ponen delante de ciertos toros ni con un cortijo regalado. Criterio hay; matiz, menos. Nadie contesta, nadie matiza y nadie sale a defender al torero.
Qué cambia respecto a antes
Que la voz propia desaparece. En el tramo anterior había alguien firmando con argumentos y sosteniendo una tesis sobre la exigencia. Aquí no. Ciberecovero convierte el hilo en un agregador: el material del día ya no lo trae la plaza ni un forero con criterio, lo trae una cuenta que copia y pega. El debate se diluye en cadena.
El otro cambio es que entra un asunto que no había salido: la tele. Cómo y dónde ver toros sin abonarse. Es la primera pregunta práctica del hilo en mucho tiempo, y la respuesta es un enlace y nada más.
Y una cosa que se queda sin cerrar: si el problema de la tarde fue el toro devuelto o el torero que no se puso. Aguado lo tiene claro y lo dice delante de una cámara. Los tuits que le rodean apuntan en otra dirección. Nadie los pone frente a frente.