Partido de Resina pincha en Las Ventas y Roca Rey sale a hombros
Los toros de Partido de Resina se llevan silencio y aviso en Las Ventas para Ferrera y Calita, y del otro lado de la página Roca Rey sale por la puerta grande en Jerez. Entre una cosa y otra, dos tardes despachadas a base de capturas y una discusión de fondo que no cambia de bando: si el problema es el toro o es quien lo torea.
Qué se ha sabido
Ni un párrafo propio. ciberecovero sigue encadenando tuits y en este tramo mete los actos IV y V de la corrida de Partido de Resina en Las Ventas. El cuarto, para Ferrera. El quinto, para Calita. Y el sexto queda apuntado como el que faltaba por ver.
La reseña que más se pega es la del cuarto:
de Pablo Romero solo tenía el pelaje. Manso en todos los tercios, sin querer el caballo, descastado. Ferrera, eso sí, con oficio. Estocada defectuosa y silencio. Plaza de Las Ventas lo cierra en su propio tuit: aviso y silencio en el arrastre para el toro de Partido de Resina.
El quinto cambia el torero, no el guion. Asaltillado,
feote y bastó de presencia. Mal picado, se barrenó, sin entrega en banderillas. Calita se justificó hasta el final y le robó algún muletazo. La pena, dicen,
faltó toro. Portal Taurino lo resume igual: sesteo entre amasijo de pitones y embestidas mortecinas, con una meritoria estocada arriba como único acople.
La estocada de Calita tiene su propio hueco. Un tuit la deja con puntos suspensivos y una foto. Nada más.
Y en paralelo, lo de siempre: alguien compara el
petardo de Pablo Romero con el de Colombo. El sexto, dice, está por ver.
Del otro lado llega Jerez. Vikingo2016 abre el cartel en seco:
Morante, Castella, Roca Rey. Luego va soltando el festejo a trozos. Portagayola de Roca Rey. Y el cierre:
puerta grande para Roca Rey en Jerez.
En medio, dos sueltos de ciberecovero que no son de plaza. Uno, la mirada de Encarcelado de El Torero:
desafiante, fija, intimidante. Otro, la oreja de Fortes. El detalle de la colocación de la espada se admite, pero quien lo escribe no protesta el trofeo.
Salió de la enfermería sin una mueca, añade.
peaky entra para otra cosa. Organillero, número 73, sexto de la tarde de Fuente Ymbro.
Qué animal más espectacular. Y agradece el resumen.
Dónde está la bronca
Aquí el roce no es entre foreros: está dentro de los tuits que ciberecovero pega. Y el reproche tiene un destinatario claro: el ganadero y quien aprobó la corrida, no el torero.
Un frente es el de Pablo Romero. A la corrida de Partido de Resina se le niega el trapío y la casta. El cuarto no quiso el caballo. El quinto se barrenó. Cuando el toro no embiste, dicen, el torero se queda en oficio, y el oficio no llena el tendido. Ferrera y Calita no salen mal parados: salen sin faena.
El segundo frente es el toro que sí existe, el que se echa de menos.
Faltó TORO en mayúsculas. La queja no va contra el diestro que se justifica, va contra el animal que no transmite y contra el criterio con el que se armó el cartel.
Y un tercer roce, pequeño: la oreja de Fortes. Hay quien admite la colocación de la espada y saca el mérito de que el toro perdió las manos en el encuentro. No hay pelea; hay una concesión con matiz.
Qué cambia respecto a antes
Se abandona la Maestranza. Lo que venía siendo un hilo de Sevilla se muda a Las Ventas y a Jerez. La duda sobre los palcos y los tendidos no desaparece, pero cambia de plaza.
Entra Jerez como escenario nuevo, con cartel cerrado y desenlace ya escrito: Roca Rey sale a hombros. Y entra un tipo de mensaje distinto: la mirada del toro, el número de un toro concreto, el sexto de Fuente Ymbro. El hilo deja de mirar solo lo que pasa en el ruedo y empieza a mirar al animal.
Lo que no se mueve es ciberecovero. Cero líneas propias en todo el tramo. Solo la remesa.