Dos foreros, una plaza llena y 80.000 entradas sin vender
El tramo no es un tramo: es un volcado. Cientos de mensajes de ciberecovero pegando tuits, casi todos reducidos a la etiqueta «[tuit citado]», sin una sola línea propia. Y en medio, dos foreros que sí escriben y que se contradicen sobre lo mismo: cuánta gente va a Bilbao.
Uno cuenta que acaba de salir de la plaza y que había muchísimo público. El otro le contesta con números y le desmonta la impresión en cuatro líneas.
Qué se ha sabido
Lo que se puede leer llega casi todo por boca de ciberecovero, que copia lo que publican otros. De @Aplausos pega que a Tristán Barroso le han operado con éxito del hombro derecho y que
se desconoce el tiempo de recuperación. De @Burladero, que MaxiToro programa precios especiales para peñas taurinas en la primera corrida de San Julián, en Cuenca. De @Portal Taurino, los carteles de la cuarta edición del Circuito Castilla y León:
tres clasificatorias en Arcos de Jalón, Arévalo y Villanueva del Campo,
dos semifinales en Sahagún y Herrera de Pisuerga y Gran Final en Alba de Tormes el
13 de octubre.
Dos tuits de @Toros de Lidia viajan a Orthez y a la novillada de Barcial, con un pellizco «blanco y negro». @Blog Casta y Bravura pone el ojo en Madrid: un toro de Gavira que se prepara para el concurso, con foto. @Pureza sube un pase de pecho firmado por @Firma_Arjona. Y @Lendoiro Rodriguez deja un enlace suelto que nadie comenta.
Luego van dos mensajes de carne. Uno, de algemeine, que dice no ser muy entendido pero haber visto la corrida de Bilbao esa misma tarde. Otro, de iases, que le responde con cifras.
Dónde está la bronca
Aquí sí hay choque, y es de los buenos: impresión contra dato.
Un participante deja su crónica desde el tendido. Los toros le parecen famélicos, «sacados de la india». La banda de música, mala, y dice que ni se oía. De Talavante escribe que falló mil estocadas y se pregunta de dónde le viene la fama; engancha con los mensajes anteriores que sostienen que no se arrima. De Roca Rey, en cambio, dice que
salvó la tarde y que su último toro fue lo mínimo exigible. Y remata con la frase que lo lía todo: que había muchísima gente de público.
iases le contesta con un «Muchísima gente ????» y cuatro líneas de contabilidad. El día estrella de la feria, sostiene, se llenaron tres cuartos y quedaron
4.000 asientos vacíos. En toda la feria, según su cálculo, se pusieron a la venta
120.000 entradas y no se vendieron ni 40.000: más de 80.000 sin colocar, con precios desde 2,5 euros. Su conclusión, sin adornos: que la feria está siendo un desastre de público. Y cierra con ironía, subiendo una foto de ese mismo día donde, dice, se aprecia la gran afluencia.
No hay réplica. El primero no vuelve. Nadie corrige las cifras ni las avala. El hilo, que lleva páginas apilando tuits, encuentra su único punto de fricción real en un intercambio de dos mensajes y lo deja ahí, colgando.
Qué cambia respecto a antes
Lo anterior era una tarde entera pegada tuit a tuit, con el criterio despachado y sin discutirse. Ahora cambia la plaza -Bilbao, pleno agosto- y cambia el tipo de mensaje: ya no es el volcado de una corrida, son retales sueltos de actualidad. Operaciones, circuitos, concursos, carteles de feria. El hilo se ha vuelto un tablón más que una conversación.
Lo nuevo de verdad es que alguien pone números encima de la mesa. Y que esos números contradicen a otro forero que estuvo en el tendido. Hasta ahora la discusión era sobre el toro, el caballo o el matador; aquí se discute por primera vez cuánta gente ha pagado una entrada. La pregunta que queda abierta no es taurina: es de taquilla.
Y hay otro salto. Los tuits que abre ciberecovero miran a octubre, a la final del Circuito Castilla y León en Alba de Tormes. Los mensajes de foro miran a la feria de agosto que se está celebrando. El hilo enfoca a la vez el verano que se acaba y la temporada de otoño que viene.
El tablón: tuits sin una línea alrededor
Merece apartado propio porque es lo que ocupa el tramo. Decenas y decenas de mensajes, todos del mismo usuario, todos con la misma forma: un tuit pegado, el enlace, y nada más. Sin vídeo, sin comentario, sin respuesta. Cuando el contenido llega con etiqueta de «[tuit citado]», ni se sabe qué decía.
Entre ese muro, los tres o cuatro tuits que sí se leen -la operación, el circuito, el toro de Gavira, la foto del pase de pecho- funcionan como una sección de anuncios. Actualidad pura, sin nadie al otro lado. La conversación, cuando llega, llega por sorpresa y dura dos mensajes.
Ese es el tramo completo: un forero que pega, dos que discuten y una pregunta -cuánta gente hay en la plaza- que se queda sin respuesta.