China y la pobreza: mucho LED y pimientos a 3 céntimos
El debate parte de una pregunta que da por hecho que en China no hay pobreza. Frente a esa idea, un participante sostiene que el país acumula más multimillonarios nuevos que cualquier otro. Las dos cosas se cruzan en el mismo hilo. El problema es cuál aguanta cuando se baja la vista al suelo.
¿Hay pobreza en China? Lo que se ve en las escaleras de Guanzu
Sí, la hay, responde otro participante, que remite a un vídeo de agricultores subiendo las escaleras de Guanzu con dos cestas de 50 kilos colgando de una vara al hombro para vender pimientos a tres céntimos. Ese sería el otro país, el que no sale en el relato de que la pobreza ya no existe.
La escena circula como contraejemplo de la versión oficial y como recordatorio de que un umbral estadístico no es lo mismo que una vida digna. También circula, entre las fuentes citadas, un enlace a la World Socialist Web Site, que uno de los participantes usa para rebatir lo que llama propaganda sobre el éxito chino. Cada cual juzga con qué se queda.
La brecha entre el campesino y el dueño de TikTok
Un participante resume la contradicción señalando al país con la mayor brecha salarial entre un campesino y el propietario de TikTok. Según esa misma intervención, es el país que presume de haber cerrado la pobreza. No hay cifra que respalde la comparación, pero la imagen funciona como termómetro.
El mismo participante añade que hay más multimillonarios nuevos que en ningún otro país. Quien defiende el modelo argumenta, en cambio, que al trabajador nacional nunca le va a faltar un puesto de trabajo porque al empresario chino no se le permite importar mano de obra. Otro participante lo resume diciendo que la miseria se esconde bajo millones de luces LED.
El arroz, la niña y la colecta que llegó tarde
Un participante recuerda un caso que sitúa hacia 2018: una menor huérfana que se ocupaba de su hermano pequeño. Comía arroz, y poco, para que el niño comiera. Perdió el pelo, se le estropearon las uñas y los dientes y el corazón le falló por falta de proteínas, según su relato. Ya ingresada, intentó financiar la operación con una colecta y dejó dicho que no quería morir por ser pobre. Cuando la noticia llegó a Europa, ella había muerto y el hermano estaba en un orfanato.
Es un caso, no una estadística. Pero los casos son justo lo que no cabe en un titular que dé la pobreza por resuelta. Y son también lo que convierte la discusión sobre la pobreza en China en algo más incómodo que un dato macro.
Un país puede tener multimillonarios nuevos y, a la vez, agricultores subiendo escalones con 50 kilos colgando de una vara, según el relato que recoge el hilo. La pregunta no es si China ha crecido: eso nadie lo discute. Es cuánto de ese crecimiento ha llegado a quien sube las escaleras. Y eso, por ahora, no se mide en luces LED.